Trabajadores esperan ratificación de nuevo sindicato

El gremio se adhirió a la organización laboral que encabeza Carlos Pavón a nivel nacional, dejando atrás el miedo que sentían bajo el yugo de su entonces líder sindical, Napoleón Gómez Urrutia.
Los trabajadores de la Sección 64 tienen otra visión del sindicalismo.
Los trabajadores de la Sección 64 tienen otra visión del sindicalismo. (Luis Carlos Valdés de León)

Torreón, Coahuila

Tras años de vivir bajo la sombra de amenazas, temor a ser despedidos y las injusticias de las que fueron objeto al quitarles desmedidas cuotas sindicales sin beneficio alguno, motivaron que miles de trabajadores del sector en el país determinaran quitarse el yugo de su entonces líder sindical, Napoleón Gómez Urrutia.

La toma de nota se les dio hace apenas una semana por parte de su dirigente pero aún falta la ratificación por parte de la Secretaría del Trabajo.

Tal es el caso de los trabajadores de la sección 64 del Frente Sindicato Nacional Minero Metalúrgico, que labora en la empresa Peñoles en la ciudad de Torreón, Coahuila.

Dos grandes lonas cuelgan del exterior del edificio que alberga a la Sección 64, justo a un costado de la firma metalúrgica: "Si al nuevo sindicalismo" y la otra exhibe el nuevo logotipo del frente de la organización laboral encabezada por Carlos Pavón a nivel nacional.

Carlos Castañeda, Alejandro Mireles Hernández y Tomas Salazar son trabajadores con años de historia laboral al interior del sindicato.

Tienen en este momento la encomienda de mantenerse alerta protegiendo el edificio ante un posible irrupción violenta de aliados de Napoleón Gómez Urritia, que quieran obstruir el desligue definitivo de su sección sindical.

Sin más defensa que la actitud de saberse libres de desempeñar su trabajo sin el temor de que les obliguen a realizar paros laborales "locos" y el saber que nadie se enriquecerá con sus aportaciones sindicales, aguardan el día en que se les oficialice la formalización de su organización.

"La nueva visión que tenemos como agremiados es seguir trabajando con honestidad y transparencia, ya no queremos ese anarquismo que nos trasmitía Napoleón Gómez Urrutia, que siempre nos querían llevar a paros técnicos o huelgas y ya no queríamos tener esta incertidumbre en las revisiones contractuales".

Indicaron que ya ni se consideraban como compañeros, sino que se les veía con miedo. Con nueve años de trabajo y como miembro del sindicato, hoy trabaja en la Planta Dos de Refinería.

Con 38 años de trabajo y como sindicalizado, Alejandro Mireles señaló: "Hemos decidido este cambio sindical, en virtud de las amenazas e intimidaciones que nos hacían del sindicato nacional, lamentablemente ellos eran amigos nuestros, pero antepusieron los intereses personales a la amistad", lamentó.

"La nueva visión que tenemos como agremiados es seguir trabajando con honestidad y transparencia, ya no queremos ese anarquismo que nos trasmitía Napoleón Gómez Urrutia".

Esta nueva visión sindical los obliga a: "A capacitarnos y mejorar la producción, con este nuevo sindicato vienen planes de capacitación para los miembros del comité local, ya que se piensa enviar a los miembros el comité a universidades con gente preparada, para que se dé el servicio a los compañeros sindicalizados, elevar la productividad del trabajo, beneficiando a la empresa y a la comunidad".

El beneficio de la adhesión al nuevo sindicato se reflejará en las cuotas sindicales, que bajó del 1.5% al 1%, mientras que el 60 % del total de las cuotas se quedan en la sección local privilegiando a los trabajadores.

Por su parte, Tomas Salazar comentó que con estas acciones se pretende obtener una estabilidad laboral en el que sus familias logren tener un futuro con certeza económica.