Temor sobre crisis de liquidez en los mercados de bonos

La propuesta central incluye el retraso de los informes operativos de grandes bloques de deuda.
Sede de la empresa de servicios financieros.
Sede de la empresa de servicios financieros. (Mike Segar/Reuters)

Nueva York

Un regulador financiero estadunidense convocó a un pequeño grupo de altos ejecutivos de bancos y gestores de activos a realizar dos discretas reuniones para explorar las posibles soluciones de la crisis de liquidez que enfrentan los mercados de bonos, que incluso podrían incluir el retraso de los informes para las operaciones de grandes bloques de deuda.

De acuerdo con personas familiarizadas con el asunto, la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (Finra, por su acrónimo en inglés), convocó a dos reuniones para discutir sobre un panorama más difícil para la operación de bonos, un fenómeno que algunas personas —incluidos Stephen Schwarzman, de Blackstone; Jamie Dimon, de JPMorgan, y el economista Nouriel Roubini— temen que puede exacerbar o provocar la próxima crisis financiera.

La primera reunión del 18 de junio será dedicada a discutir el alcance y la gravedad de la falta de liquidez, pero el mayor interés se centrará en la reunión del 1 de julio, cuando la Finra, los operadores de los bancos y los gestores de activos debatan las posibles soluciones, de acuerdo con una persona cercana al asunto.

Una de las medidas que propondrá la industria financiera a Finra es la introducción de requisitos de informes retrasados cuando se operan grandes bloques de deuda, una medida que potencialmente va contra la tendencia de aumentar la transparencia en los mercados financieros pero que posiblemente mejore la falta de liquidez.

"Ese es un asunto que le preocupa a todos", dijo un alto operador bancario. "Debe haber un toma y daca, y esto es algo que los reguladores pueden hacer con relativa facilidad".

Las operaciones de bonos corporativos de EU se informan dentro de los primeros 15 minutos al Trade Reporting and Compliance Engine de la Finra (el artífice de la información y cumplimiento bursátil), o Trace, un reglamento que se introdujo en 2002 para dar un poco de luz al tradicionalmente oscuro mundo de las operaciones de deuda.

El informe del tamaño se escalona hasta 10 millones de dólares (mdd) para la deuda de grado de inversión, y 5 mdd para bonos basura. Pero si un gestor de activos vende una cantidad de bonos por 100 mdd a un banco de inversión con un descuento debido al gran tamaño, se convierte en el nuevo precio del mercado, lo que le dificulta al banco vender de manera gradual la posición con una utilidad, lo que los desalienta a realizar el tradicional papel de creador de mercado.

Por lo tanto, la industria está dispuesta a ayudar a desatascar la operación de bonos corporativos al introducir un retraso de un día para la publicación de las operaciones más grandes en Trace.

"Vemos que con la llegada de Trace y el reporte en tiempo real en los derivados, la liquidez se reduce", dijo en una conferencia sobre operación de bonos de la semana pasada, William de Leon, ejecutivo de alto nivel de Pimco.

Sin embargo, los mercados de bonos ya son unas de las partes más opacas del sistema financiero, e incluso los gestores de activos más grandes disfrutan de la transparencia que ofrece Trace. Los gestores más pequeños y regionales que están más lejos de Wall Street son incluso más dependientes al Trace para descubrir los precios de operación de los bonos.