Temen por la seguridad humana en era robótica

Se desata una tormenta en redes sociales después de que una máquina industrial mató a un técnico en una planta de Volkswagen en Alemania.
Máquinas y trabajadores laboran en la fábrica de Glory en Japón.
Máquinas y trabajadores laboran en la fábrica de Glory en Japón. (Issei Kato/Reuters)

Después de que un robot industrial mató a un técnico en una planta de Volkswagen en Alemania se desencadenó una tormenta en las redes sociales esta semana y elevó los temores sobre la seguridad humana en la siguiente era de la robótica.

Pero expertos en inteligencia artificial y automatización dijeron que el incidente, cuando la máquina empujó al hombre contra una placa de metal que le provocó lesiones por las que posteriormente murió, deben entenderse como un extraño accidente de trabajo, en lugar de una advertencia sobre los futuros peligros. El incidente ocurrió durante la instalación y en él participó un robot de rápido movimiento de primera generación que se diseñó para operar dentro de una jaula, lejos de los trabajadores humanos.

“Con la tecnología actual no podemos culpar al robot”, dijo Blay Whitby, experto en inteligencia artificial de la Universidad de Sussex. “Los robots todavía no alcanzan un nivel donde su toma de decisiones nos permita tratarlos como culpables”.

“Este desafortunado accidente es técnica y moralmente comparable al de un operador donde una máquina lo aplasta debido a que no utilizó los protectores de seguridad”, agregó. “En este caso (el de Volkswagen) es más complejo y, por lo tanto, perdonable, porque “la protección de seguridad” se realiza a través de software y él estaba en el proceso de instalarlo”.

La siguiente generación de robots —conocida generalmente como “robots ayudantes en el lugar de trabajo”, “robots de colaboración” o simplemente “cobots”, se diseñaron para operar sin jaulas junto a las personas. Se les incorporaron sensores y otros dispositivos de seguridad para limitar la fuerza que pueden ejercer y prevenir que se salgan de control.

“Desafortunadamente, la gente exagera las expectativas y los temores hacia los robots”, dijo el profesor Alan Winfield, de Bristol Robotic Laboratory, en el suroeste de Inglaterra. “Son demasiado susceptibles gracias a las películas de ciencia ficción y las historias en los medios”.

El profesor Sandor Veres, director del Grupo de Investigación de Sistemas Autónomos y Robótica de la Universidad de Sheffield, señaló que hay muy pocos accidentes fatales con robots industriales enjaulados desde que las fábricas empezaron a instalarlos en la década de los 70.

Desde el registro de la primera muerte provocada por un robot, en una fábrica de Ford en Estados Unidos en 1979, ese tipo de incidentes ocurre a un número de menos de uno al año, lo que comprende una diminuta fracción de todas las muertes en accidentes de trabajo. De hecho, la automatización con robots probablemente disminuyó la tasa de mortalidad total en las fábricas, debido a que habrían muerto más personas a través de otros accidentes industriales al realizar el trabajo que ahora hacen los robots.

Sin embargo, todavía hay muertes. “Se mueven muy rápido y silenciosamente”, dijo Veres. “Si falla el sistema de seguridad y alguien entra a la jaula con un robot que no se desactivó adecuadamente, las consecuencias pueden ser mortales”.

La Federación Internacional de Robótica estima un récord de ventas de 225 mil robots industriales en todo el mundo en 2014, un crecimiento de 27 por ciento en comparación con 2013. La industria automotriz se mantiene como el principal usuario, aunque su balance geográfico cambia de Europa y Norteamérica a Asia.

Aunque la primera generación de robots industriales que se mantienen aparte de las personas todavía domina el mercado, gran parte del esfuerzo de investigación en los laboratorios de las corporaciones y los académicos cambió hacia los robots colaborativos.

El profesor Veres participa en tres proyectos para desarrollar sistemas informáticos que permitan que los robots trabajen de forma segura cerca de las personas. “Se pueden lograr grandes ganancias en la productividad, si logramos que los robots hagan el trabajo de rutina junto a personas que realizan funciones que todavía hacen mejor las manos y mentes humanas”, dijo.

“Por ejemplo, el robot puede sostener componentes en los lugares correctos para que los trabajadores humanos los tomen o trabajen en ellos”, continuó el profesor Veres. “Pueden cargar piezas que son demasiado pesadas para las personas. O pueden inspeccionar el trabajo con sistemas robóticos de visión que, para este propósito, son mejores que el ojo humano”.

Una forma sencilla de mejorar la seguridad es hacer que los robots se muevan más lentamente, de esta manera la gente puede quitarse del camino, pero eso puede desesperar a los colaboradores humanos”. “Es realmente inquietante lo lento que puede ser el movimiento” dijo Veres.

Otra solución es incorporar escáneres y sensores en los robots de colaboración, que se vinculen al software para que procese la información y le dé a la máquina una conciencia de lo que la gente hace a su alrededor.

La tecnología que se incorpora en los robots asistentes industriales en el lugar de trabajo es similar a la de los robots sociales que se diseñaron para interactuar con las personas en sus hogares.

De acuerdo con el profesor Winfield, quien sigue el campo estrechamente, “el primer ejemplo real de esta categoría de robots asistentes con propósitos generales en el lugar de trabajo es Baxter”, un robot de dos brazos con un rostro animado que introdujo Rethink Robotics de Boston, en 2012, a un precio de 25 mil dólares. Los investigadores ya trabajan en el siguiente paso: los “robots éticos”.

“Un robot seguro no hará daño, pero un robot ético va más allá y protege a las personas si se van a hacer daño a sí mismas”, dijo el profesor Winfield. “Empezamos a hacer algunos experimentos de laboratorio para explorar y probar esta idea”.

27%

Crecimiento que registró la venta de robots industriales de 2013 a 2014, según la Federación Internacional de Robótica

25 mil

Costo en dólares del primer robot asistente de propósitos generales en un lugar de trabajo, denominado Baxter, el cual salió a la venta en 2012

36

Años desde que un robot provocó la primera muerte laboral; este tipo de fallecimientos se registran menos de una vez al año