Telmex ya comparte su infraestructura

La empresa, al igual que América Móvil, fue declarada Agente Económico Preponderante y obligada por Ifetel a la compartición.
Firmaron con Alestra, Maxcom, Axtel, Telefónica y AT&T, entre otros.
Firmaron con Alestra, Maxcom, Axtel, Telefónica y AT&T, entre otros. (Javier García)

México

Teléfonos de México (Telmex) y América Móvil ya firmaron alrededor de 25 contratos de compartición de infraestructura con diferentes operadores de telefonía, tanto fija como móvil, luego de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) modificara sus ofertas de referencia en noviembre de 2015.

De acuerdo con información publicada por el Ifetel, al primer trimestre del presente año las referidas empresas de telecomunicaciones, en su carácter de Agente Económico Preponderante, tenían firmados alrededor de 25 contratos con operadores como Alestra, Maxcom, Axtel, Telefónica, Megacable y AT&T (Iusacell, Unefon y Nextel), entre otros.

Además tiene firmados contratos de servicio con operadores móviles virtuales, tales como Ibo Cell, Quickly Phone, Telecomunicaciones 360, Inaecom, Neus Mobile y los que ya eran conocidos como Maxcom y Axtel, así como los firmados para enlaces con Avantel, Maxcom y Megacable.

La compartición de infraestructura fue una de las medidas de regulación asimétrica impuestas por la autoridad reguladora a América Móvil/Telmex, al haber sido considerados como Agente Económico Preponderante y las cuales se encuentran en revisión por parte del instituto, el cual aseguró que una vez que se concluya la revisión se determinará si las medidas impuestas fueron efectivas o no.

En cuanto a la desagregación de la red local conocida como última milla, la cual también están obligados a compartir, el organismo aún no da a conocer cifras de usuarios, aunque dicha oferta fue publicada hasta el 30 de diciembre de 2015 luego de que se le hicieran una serie de modificaciones y ajustes por parte del Ifetel para su aprobación.

Fue en junio del año pasado cuando el instituto, previa consulta pública, aprobó las condiciones mediante las cuales se realizará la desagregación efectiva de la red local, cuyas condiciones consideraron aspectos sobre tarifas, información proporcionada por el operador, calidad, así como elementos técnicos y procedimientos aplicables a la prestación de los servicios de desagregación por parte del agente económico preponderante.

Respecto a la compartición de redes, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), recientemente publicó una serie de puntos sobre los beneficios y riesgos de estas medidas en los diferentes mercados.

Destacó que cuando la cobertura de las redes ya no permite distinguirse de la competencia, los operadores pueden consolidarlas, compartiéndolas con la finalidad de dejar de invertir en infraestructura y dedicarse a desarrollar servicios innovadores.

Sin embargo, destacaron que la compartición de redes puede tener muchas ventajas, pero también inconvenientes, como una disminución en la intensidad de la competencia, riesgos de colusión y distribución de información, además de la limitación de las opciones para que los competidores que solo ofrecen servicios, conocidos como operadores móviles virtuales.

Lo anterior es una de las razones por las que el Ifetel se autoimpuso una revisión cada dos años de las medidas de preponderancia, y decidió abrir una consulta pública para que los diferentes interesados aporten su opinión sobre la efectividad de estas asignaciones.

Entre los elementos que el órgano regulador tiene a disposición de los interesados se encuentran las cifras de los avances en materia de compartición de infraestructura, con la finalidad de que se determine si esta medida ha sido o no efectiva para promover la competencia en el mercado.

La revisión que el Ifetel ha realizado de dichas medidas han causado controversia entre los diferentes analistas del sector. Al respecto, Jesús Romo, director de Teleconomía, mencionó que son inevitables las especulaciones cuando se anuncian procesos de este alcance.

El especialista mencionó que esta primera evaluación de las medidas aplicadas a los agentes económicos preponderantes abre la puerta para analizar si las reglas son adecuadas para los cambios en el entorno competitivo de las telecomunicaciones, en donde la penetración de acceso a internet se estima que aumente.