Sube Standard & Poor’s calificación de México

Las aprobaciones de las reformas energética y fiscal y las expectativas de un mayor crecimiento fueron determinantes; ofrece mejoría si es efectiva y rápida la aplicación.
Oportunidad para desarrollar el amplio potencial petrolífero.
Oportunidad para desarrollar el amplio potencial petrolífero. (Claudia Guadarrama)

México

Standard & Poor’s (S&P) elevó la calificación de la deuda soberana a largo plazo de México de BBB a BBB+, esto como consecuencia de la aprobación de la reforma energética y a las adecuaciones fiscales.

“La aprobación de la relevante reforma energética, respaldada por algunos cambios en el marco fiscal, refuerza las expectativas de crecimiento y la flexibilidad fiscal de México en el mediano plazo”, explicó la calificadora en su reporte.

Luis Videgaray, secretario de Hacienda, indicó que el incremento en la calificación del país beneficia al gobierno, a la iniciativa privada y a las familias mexicanas, porque se traducirá en menores costos de financiamiento, lo que incrementará la productividad y el crecimiento de la economía.

El encargado de las finanzas públicas afirmó que esta acción “refrenda la confianza que existe sobre las perspectivas de la economía mexicana y el impacto favorable que tendrán las reformas estructurales impulsadas por el Presidente de la República”.

Por otro lado, la perspectiva de la calificación otorgada por S&P a México es estable, lo cual pondera los desafíos de implementar con éxito ambas reformas estructurales entre 2014 y 2015, de tal forma que sus beneficios se reflejen en un mayor dinamismo de la economía, dijo la institución.

Para la evaluadora de riesgo crediticio, la implementación de la legislación secundaria será crucial para el país, pero de concretarse tales cambios constitucionales tienen el potencial de atraer importantes inversiones en todo el sector energético, aunque sus efectos no se verán en el corto plazo.

“El aprovechamiento del gran potencial petrolífero de México debe impulsar la inversión y el crecimiento en toda la economía; no obstante, consideramos que no serán perceptibles sus efectos tangibles sobre la actividad económica durante algunos años”, advirtió S&P.

Recientemente los legisladores aprobaron la reforma energética, la cual hace una modificación a los artículos constitucionales 25, 26 y 28 para que la inversión privada pueda entrar al sector.

Actualmente, la calificación que le asignan las otras dos calificadoras a México son Baa1 por parte de Moody’s, con una perspectiva estable, mientras que la nota de Fitch Ratings es BBB+, con un panorama estable.

De acuerdo con S&P, la modificación a la calificación de la nación la sustenta en un contexto donde el producto interno bruto de 2014 mostrará un dinamismo de 3 por ciento, mientras que para 2015 prevé que será de 3.5 por ciento.

Las estimaciones se colocan por encima del 1.3 por ciento con el que cierra 2013 y se fundamentan en un repunte de la economía estadunidense y en la reversión de algunos factores excepcionales que repercutieron en el crecimiento económico de México este año.

Con el BBB+ asignado por S&P, México se encuentra a un escalón de entrar a la escala de las A, pero aún se encuentra a tres puestos de alcanzar la máxima calificación (AAA), toda vez que tiene que pasar por A y doble A.

Al respecto, la calificadora señaló que aún podrá incrementar la evaluación si se concreta una implementación efectiva de las reformas estructurales en un menor tiempo del esperado, si México fortalece su crecimiento económico y logra un perfil fiscal más completo, al tiempo de mantener bajo control las vulnerabilidades externas.

Sin embargo, de no lograr implementar de forma adecuada las recientes reformas, en los siguientes años se puede debilitar la confianza de los inversionistas, aunado a un crecimiento económico débil, dando como resultado un posible deterioro del perfil económico y financiero del país que indicara una baja en la calificación.

Asimismo, continuó la institución, si el gobierno es incapaz de reducir gradualmente la dependencia de los ingresos energéticos, en combinación con cambios inesperados en las políticas fiscales, lo que puede incrementar la vulnerabilidad de las finanzas públicas.

Claves

Menor riesgo

-La calificación de deuda BBB+ significa que las obligaciones del país tienen una baja expectativa de riesgo de inversión; sin embargo, cambios adversos en las condiciones de negocios pueden llevar a un alza en el incremento del riesgo.

-La nota asignada por la calificadora se encuentra tres escalones debajo de la máxima calificación posible, que es AAA, pero uno por arriba de las que son consideradas especulativas.

-S&P también modificó la calificación de largo plazo en moneda local del país, esto al pasarla desde A a A-, además de subir la evaluación de transferencia y convertibilidad a A+ de A.