Sólo 28% de las mujeres ahorran para su retiro

El 43% de las mujeres considera que la responsabilidad de garantizarle un retiro digno es de su pareja o esposo; esto podría deberse a que muchas no generan sus propios ingresos, señala la Amafore.
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Las mujeres son las más pesimistas sobre el retiro. (Milenio)

Ciudad de México

Aunque el 48 por ciento de las mujeres en México ahorra, sólo el 28 por ciento lo hace para su retiro, de acuerdo con la encuesta Amafore 2015, “Ahorro y Futuro: Una perspectiva de género”, realizada por la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).

“Dedicarse de manera exclusiva a las tareas del hogar, puede suponer un obstáculo para el ahorro, la toma de decisiones sobre los ingresos en el hogar, la inclusión financiera e incluso la comprensión de algunos conceptos financieros básicos”, señalan las conclusiones de la encuesta realizada a 3 mil hombres y mujeres.

Aproximadamente la mitad de la población –hombres y mujeres- considera que durante el retiro necesitará una importante proporción de sus ingresos actuales, sin embargo sus expectativas sobre poder reunir ese dinero para cuando llegue el momento de retirarse no son muy optimistas.

La Amafore señala que las mujeres son las más pesimistas al respecto y explica que esto “podría deberse a que una parte importante de ellas no genera sus propios ingresos y, en consecuencia, no puede tener seguridad respecto a su retiro”.

Lo anterior hace que al preguntar ¿quién o quiénes son responsables de que tengan lo suficiente para vivir durante su retiro?, el 64 por ciento respondió que ellas mismas, mientras que el 43 por ciento consideró que la responsabilidad es de “su pareja o esposo”.

En el caso de los hombres, el 81 por ciento respondió que la responsabilidad era sólo de ellos y apenas un 22 por ciento delegó esta responsabilidad a su pareja.

La encuesta destaca que las respuestas de las mujeres no obedecen a que tengan una actitud pasiva respecto a su retiro, sino a que muchas de ellas dedican la mayor parte de su vida productiva a realizar actividades no remuneradas, pero necesarias para su núcleo familiar y en consecuencia esperan que en su retiro, parte del reconocimiento familiar por ese trabajo no pagado, sea responsabilizarse de sus gastos durante la vejez.

“Los resultados de la encuesta evidencian que la división sexual del trabajo ha ubicado a un importante número de mujeres en situación de vulnerabilidad y riesgo de pobreza, con menos recursos para enfrentar su retiro y para planear su vida en términos autónomos”, señala el documento.