Ser un banco, el paso natural de Crédito Real

La Sofom analiza dos opciones: asociarse con alguna institución o bien comprar un banco, pero en ambos casos sería bajo la 'holding' que cotiza en la BMV.
Ángel Romanos, director general de Crédito Real.
Ángel Romanos, director general de Crédito Real. (Juan Carlos Bautista)

México

Crédito Real es una sociedad financiera de objeto múltiple (Sofom), cuyo tamaño ya sobrepasa a algunos bancos, de ahí que su director general, Ángel Romanos, considere convertirla en uno de ellos y así competir de manera directa; es un paso obligatorio y natural para seguir creciendo, dijo el directivo.

En conversación con MILENIO, explicó que aunque aún no presentan su solicitud de manera oficial ante las autoridades, trabajan en cumplir con los requisitos desde hace seis meses, y será en el último trimestre del año cuando tengan todo listo para pedir la licencia, la cual esperan obtener sin contratiempos para comenzar a operar en la segunda mitad de 2016.

Sin embargo, obtener la licencia para crear un banco no es el único camino que puede seguir Crédito Real, pues su director tiene en mente otras alternativas, entre ellas la fusión o compra de una institución ya consolidada en el mercado; inclusive aceptó que ya ha entablado pláticas con algunos bancos que se adaptan a sus planes.

Crédito Real es una de las pocas Sofom que han entrado al mercado de valores para crecer, pues su principal negocio es otorgar créditos al consumo. De entrar al sector bancario, se encontrará con la fuerte competencia de Banco Azteca, Banco Famsa, BanCoppel y Compartamos Banco.

¿Por qué el interés de convertirse en banco?

El tamaño. Básicamente el tamaño al cual llegamos como Sofom empieza a ser complejo, sobre todo la parte del fondeo; requerimos de mucho fondeo tanto del mercado como de líneas bancarias para seguir creciendo. Con los niveles que tenemos es muy difícil y lo vimos en la crisis financiera de 2009, cuando las líneas bancarias se secaron en medio día, entonces seguir dependiendo de ese fondeo siempre es riesgoso. Por eso convertirnos en banco es un paso obligatorio pero natural para acceder a otro tipo de garantías, de mercados y de productos.

¿Exactamente en qué proceso se encuentran?

Realmente aún no empieza el proceso ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, pero ya le avisamos que nos interesa. Antes de hacerlo de manera oficial debes cumplir una serie de requisitos, entre ellos tener todos los manuales y procedimientos listos; en eso llevamos seis meses trabajando y deberíamos estar listos para el último trimestre de este año; en ese momento iremos ante las autoridades a solicitar el procedimiento formal y de ahí, si todo sale bien, pasarán seis meses para que nos autoricen. Entonces diría que en la segunda parte de 2016 comenzaremos a operar.

¿Qué estrategia tienen para hacer la transición de Sofom a banco?

El trabajo que estamos haciendo es para crear un banco, pediremos una licencia; es decir, no pensamos convertir a Crédito Real en un banco, sino que pediremos un permiso y colgaremos a la nueva figura en Crédito Real, que es la empresa que ahora cotiza en bolsa, porque si tratamos de convertir a la Sofom en un banco sería algo muy complejo. Aunque esto no significa que Crédito Real siga operando como Sofom, podríamos llevarla a que solo sea una sociedad anónima.

¿La licencia es el único camino que consideran para llegar al sector bancario?

No. En mente tenemos otros dos caminos, pero los estamos analizando: asociarnos con alguna institución o bien comprar un banco, pero en ambos casos sería bajo la holding que cotiza en bolsa, ello para no tener que hacer todo el cambio, porque es algo muy complejo. Aun así, debo comentar que seguimos evaluando qué tanta flexibilidad nos puede quitar ser banco y si detectamos que no podremos hacer el negocio como hasta ahora, daremos un paso atrás; pero si acomodamos todos nuestros procesos al modelo bancario, será el paso natural.

¿Ya hay algún banco en la mira?

Tenemos a muchos, pero falta que ellos quieran unirse con nosotros. La verdad es que ya hemos platicado con algunos, nada formal, aún no hay nada serio, pero por tamaños vemos algunos potenciales que serían buenos socios y podrían complementarse perfectamente con nosotros, aunque aclaro que no estamos en ningún proceso y por obvias razones no puedo dar nombres.

En el segmento que operan hay bancos muy consolidados, ¿cómo esperan la competencia?

La idea es que nuestros productos sigan siendo para el segmento bajo de la población y no movernos de ahí a competir con los grandes bancos, porque ellos son dueños del segmento alto y medio alto, y para qué meterse a competir ahí cuando la oportunidad más grande está en el sector desatendido de la población. Es verdad que ahí la competencia es dura, están Azteca, Coppel, Famsa o Compartamos, pero al final la necesidad de servicios y dinero es tan grande en ese segmento de la población que hay cupo para todos, y al final hay trabajo para que todos sigamos creciendo, por eso no me preocupa la competencia.

Ficrea quiso ser banco, ¿esperan dificultades a la hora de formalizar la solicitud de licencia?

No hemos encontrado problemas para la licencia, pero quizá la CNBV sea más cuidadosa, aunque eso es algo bueno para todo el sector. Por otro lado, el caso de Ficrea no nos ha afectado; obviamente hay un tema de reputación a nivel sector popular, de falta de credibilidad y de miedo, pero Crédito Real es una empresa que nunca ha fallado a sus acreedores en más de 20 años en el mercado, eso nos da armas para contrarrestar efectos de terceros que no tienen nada que ver con nosotros.

Una vez que sean banco, ¿adónde apuntan?

El único objetivo que nos trazaremos al ser banco es comenzar rápidamente a captar dinero para fondearnos de mejor forma, pero no es que eso sea un problema, de hecho usamos el mercado y tenemos líneas de crédito con 14 bancos, aunque al llegar al tamaño que alcanzamos, fondearse solo de esa forma es algo peligroso cuando vienen crisis financieras, porque se cierran las líneas en un segundo.

¿Cuál es su meta de crecimiento este año?

Esperamos aumentar la cartera de crédito 20 por ciento y las utilidades entre 15 y 18 por ciento. Confiamos en un año sólido, con oportunidades pero retador, porque la economía no atraviesa por un buen momento.