Silencio de empresas inglesas ante el Brexit

Lo más sorprendente de la carta de apoyo a la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea, que organizó Downing Street, no es cuántas personas la firmaron, sino cuántas no lo hicieron.
Sucursal del Royal Bank of Scotland.
Sucursal del Royal Bank of Scotland. (Shutterstock)

Lo más sorprendente de la carta de apoyo a la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea, que organizó Downing Street, no es cuántas personas la firmaron, sino cuántas no lo hicieron.

Jefes de 36 empresas pertenecientes al FTSE 100 —y otras 162 compañías— pusieron sus nombres en la carta contra la salida del Reino Unido de la  Unión Europea (Brexit) que publicó The Times el martes. Entre ellas se encontraban Royal Dutch Shell, Asda, Marks and Spencer, BT y los propietarios de los dos aeropuertos más grandes de Londres. Sin embargo, hubo excepciones notables.

Las cadenas de supermercados más grandes de Gran Bretaña, Tesco y J Sainsbury; Barclays, el segundo mayor banco del país por activos, y Royal Bank of Sco-tland se encuentran entre las que eligieron no firmar. Al igual que miembros del grupo de asesores de negocios del primer ministro David Cameron, incluido Nigel Wilson, de Legal & General, y Alison Brittain, de Whitbread.

Lograr juntar casi 200 nombres de la comunidad empresarial a una semana de la decisión para realizar un referendo sobre la adhesión del Reino Unido a la Unión Europea es un logro significativo. Downing Street estaba desesperado para sacar un mensaje empresarial coordinado contra el Brexit tan pronto como fuera posible, después de que se logró el acuerdo con Bruselas. Pero el mensaje que esperaba dar se diluyó como resultado. Fuentes cercanas a una empresa del FTSE 100, el grupo de viajes Tui, dijo que no tuvo tiempo suficiente para responder. Y si bien la carta es de apoyo para permanecer en la Unión Europea, su lenguaje es tan suave como podría ser, presumiblemente para minimizar las objeciones a firmarlo.

Debe ser importante tomar en cuenta que dos terceras partes de las empresasa del FTSE 100 no pusieron sus nombres en la carta. Algunos consejos tal vez tengan dificultades para llegar a una posición conjunta. Por ejemplo, se sabe que el presidente de Lloyds, Lord Blackwell, es un creyente de que no hay “argumentos económicos convincentes” para que Gran Bretaña permanezca en la  Unión Europea, por lo tanto, no está de acuerdo con la posición de su director ejecutivo portugués, Antonio Horta-Osório.

Al mismo tiempo, la investigación que realizó FT hace un mes con todas las empresas que comprenden el índice sugiere que no hay una sola que en realidad esté a favor del Brexit. Por lo tanto, las razones que tienen para no decirlo públicamente, nada tienen que ver con sus convicciones. En enero, varias empresas dijeron que no iban a seguir calladas hasta que se conocieran los resultados de las renegociaciones de Cameron con la Unión Europea. Esto en realidad es un poco taimado, ya que los elementos de la agenda de esa renegociación, los subsidios familiares, son poco relevantes para las empresas. Y ahora que ya se llegó a un acuerdo, esa excusa desapareció.

Otras empresas si bien no buscan que el Reino Unido salga, no hablan porque no creen que el Brexit tenga un impacto sobre ellas. Estas son empresas tan diversas como la de servicios públicos Centrica, el fabricante de materiales de construcción Wolseley y la minera Fresnillo. Al tener en cuenta los movimientos del mercado los últimos días, esa actitud parece complaciente. Si bien tal vez sus actividades no se vean afectadas, sus cotizaciones seguirán en Londres y, por lo tanto, también el precio de su acción.