Sener: seguiremos con lupa a gaseros

El Estado combatirá prácticas anticompetitivas ante la liberación de precios en 2017, afirma a MILENIO Aldo Flores, nuevo subsecretario de Hidrocarburos.
La demanda nacional de gas LP estimada para 2029 será de 323.6 millones de barriles diarios.
La demanda nacional de gas LP estimada para 2029 será de 323.6 millones de barriles diarios. (Nelly Salas)

México

Si las condiciones externas e internas permiten que el precio del gas licuado de petróleo (LP) siga teniendo un efecto positivo en las familias, el gobierno se encargará de que haya un mercado competitivo y que se refleje en sus bolsillos de los consumidores en el país.

En entrevista con MILENIO, el subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía (Sener), Aldo Flores Quiroga, argumentó que el gobierno federal tiene los instrumentos para combatir las prácticas anticompetitivas, de cara a la liberación de precios en 2017.

“Una cosa es que migremos a un mercado abierto y otra que la admnistración vaya a renunciar a su responsabilidad de procurar que haya mercados competitivos, pues de otro modo será muy difícil tener el mejor precio posible”, explicó. 

El próximo año el gobierno observará el precio de referencia, en este caso de Estados Unidos, para el gas LP (Mont Belvieu), y si baja vigilará que el beneficio se traslade a los mexicanos.

“Es imposible predecir los precios en el sector de hidrocarburos; nadie sabe con claridad cuál será el costo del petróleo o el gas”, añadió.

Lo que sí es posible es crear las condiciones y sentar las bases para que el precio que todos los consumidores tengan concuerde con las condiciones del mercado.

Es así que, al observar una disminución en el precio de referencia, pero que el máximo en México seguía casi fijo, el Ejecutivo decretó una baja de 1.28 pesos por kilogramo.

“Estamos frente a la oportunidad, dado el movimiento en los precios de los combustibles en el mundo, de extender el beneficio de la baja a las familias del país”, pues siete de cada 10 hogares en México consumen gas LP.

“El comportamiento de los precios de los combustibles es cíclico; por ejemplo, en el caso de las gasolinas en verano suben un poco, y en los del gas LP empezamos a ver un ajuste a la baja”, argumentó.

Flores Quiroga reiteró que las empresas importadoras estaban aprovechando el momento, el costo más bajo, y esa realidad no estaba reflejada en menores precios para el consumidor, de ahí la importancia de la medida.

El que se haya determinado disminuir los precios no inhibe  a las empresas entrar al mercado, porque no se trata de un decreto que los baje a un punto que no sea rentable participar en este nicho.

Con la apertura veremos nuevos actores en el mercado, por lo que Pemex enfrentará las mismas presiones de competencia y va a estar obligado, como toda empresa, a elevar sus niveles de eficiencia para ganar la mayor cantidad de clientes posible.

Desfase en la balanza

El Centro de Investigación para el Desarrollo (Cidac), desde el año pasado, advirtió que el desfase entre el cual el gas LP se puede importar y el momento en el que precio final para el consumidor sea liberado podía concentrar el negocio en manos de unos cuantos en varias regiones del país.

En ese entonces indicó en su estudio “Es posible desarrollar un mercado de gas LP competitivo en México” que la importación es algo que no todos los permisionarios iban a poder hacer, solo los que hayan invertido, “generalmente grupos empresariales con más recursos”, los cuales se beneficiarían de una medida que potencialmente incrementaría su margen de ganancia por cada kilogramo vendido.

De acuerdo con las prospectivas 2015-2029 de la Sener para el sector, la demanda nacional de gas LP estimada para 2029 será de 323.6 millones de barriles diarios, lo que significa una tasa media de crecimiento anual de 0.8 por ciento respecto a 2014.

La mayor parte de la demanda será entre 2016 y 2018, al pasar “de 282.8 millones de barriles diarios en 2016 a 294.7 en 2017, y a 307.8 en 2018”.

El aumento de la demanda en esos años será porque el sector petrolero requerirá mayor volumen, lo cual está asociado a una estrategia de Pemex para usar ese combustible como insumo en una de sus refinerías.

Hacia el final del periodo antes mencionado, la producción de gas LP caerá 3.5 por ciento, para ubicarse en 206.1 millones de barriles diarios.

La producción más baja en este lapso es la de 2015, con 119.5 millones de barriles diarios, en tanto que la más alta se prevé sea en 2025, con 251.7 millones de barriles diarios.

Al cierre de 2015 la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas) apuntó que cerca de 4 millones de familias no tienen recursos para pagar el costo del gas LP.

Dicho número de hogares equivale a 15 millones de personas, y la aspiración es incorporar entre 5 y 10 por ciento de ese mercado potencial en los próximos años.


Otra vez condonarán dividendo a Pemex

Al igual que este año se le perdonó a Pemex el pago de un dividendo estatal, el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilidad y el Desarrollo (FMP) emitió una opinión favorable para que obtenga la misma condonación en 2017, a petición de la Secretaría de Hacienda.

La propuesta exime a Pemex del pago de una carga fiscal que asciende a 30 por ciento de sus ingresos, debido a la difícil situación que enfrentó en 2015 y 2016.

Dicha condonación está fundamentada en “planes, opciones y perspectivas de inversión y financiamiento para la cartera de proyectos en exploración y producción de hidrocarburos, así como en un análisis sobre su rentabilidad”, además de “estados financieros proforma 2017-2022”, señaló el FMP en un comunicado.

“La decisión de establecer un dividendo estatal de cero pesos responde al compromiso del gobierno de apoyar a la empresa productiva del Estado”, agregó.

El FMP precisó que la propuesta será incluida en la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación de 2017, que será discutida y aprobada por el Congreso.

La carga fiscal de Pemex es uno de los factores que han afectado su perspectiva financiera, de acuerdo con agencias de calificación crediticia como Moody’s, que disminuyó la nota de la petrolera en marzo pasado a Baa3, con perspectiva negativa.