¿Quién fue Emilio Botín?

El hombre más poderoso de España. Durante sus 28 años, a cargo de Santander, vivió la crisis bancaria española de la década de los 70 y la crisis financiera de 2008.  
Emilio Botín hace sonar la campana para iniciar una junta de accionistas del banco en Santander, el 17 de junio de 2006
Emilio Botín hace sonar la campana para iniciar una junta de accionistas del banco en Santander, el 17 de junio de 2006 (AFP)

Emilio Botín, quien murió la noche del martes, fue uno de los financieros más respetados del mundo, y un hombre a menudo descrito como el más poderoso de España.

Nació en 1934 en un pueblo de Santander al norte de España, Botín siempre estuvo destinado a ser un banquero.

Procedía de una línea de financieros. Después de una educación jesuita, y de estudiar las carreras de derecho y economía, Botín empezó un largo aprendizaje profesional en el Banco Santander, en donde su padre era el presidente.

Botín no necesitaba trabajar. Su familia aristócrata ya era una de las más ricas de España (su título completo era Emilio Botín-Sanz de Sautuola y García de los Ríos, Marqués Consorte de O’Shea).

Pero el joven de 23 años mostró un hambre temprana para sobresalir en la banca. Su primer entrenamiento preparó el terreno de su éxito. Ganó experiencia práctica como analista de crédito, pero también se convirtió en un networker consumado, y las relaciones corporativas del banco le garantizaron un asiento en las juntas de consejo a lo largo de toda España.

Botín tuvo que esperar hasta cumplir 52 años para terminar con su aprendizaje y reemplazar a su padre como presidente del banco en 1986.

Murió a un mes de cumplir 80 años, pero se quedó a tres años de lograr su objetivo personal de dirigir Santander, el banco que construyó de una financiera mediana local a uno de los más grandes del mundo. Sus amigos dicen que siempre tenía en mente dirigir el banco al menos durante tanto tiempo como lo hizo su padre, quien a los 83 años le entregó el mando.

Durante sus 28 años a cargo de Santander, él navegó a través de dos desastres económicos significativos: la crisis bancaria española de la década de los 70 y más recientemente el crack de 2008 y la agitación que le siguió en la eurozona.

Como el práctico patriarca del banco más grande de España, Botín mantuvo largas relaciones con las empresas españolas y entre la élite política del país, así como un perfil y una mística que le aseguraron su enorme influencia.

La expansión internacional de Botín le ayudó a salvar al banco de problemas, con una cadena de astutos acuerdos llegó a todo lo largo de Latinoamérica y Europa.

La banca siempre fue la primera obsesión de Botín. Pero tenía otras: viajes de safari a Tanzania, en donde realizaba caza mayor: y la Fórmula Uno, en donde fue un aliado y amigo cercano del piloto español Fernando Alonso.

En años recientes se volvió muy consciente de su salud. Ejercitaba de manera religiosa, con caminatas de madrugada cerca de su casa en el noroeste de Madrid, y rondas de golf. También tuvo una dieta cada vez más quisquillosa, que contenía una gran cantidad de claras de huevo y fruta, reforzada con un regular flujo de Coca-Cola.