Samsung presenta su refrigerador "inteligente"

El Family Hub, de Samsung, conecta a las familias, organiza los abarrotes, las tareas del hogar y toma selfies.
El lanzamiento del aparato en el CES de Las Vegas.
El lanzamiento del aparato en el CES de Las Vegas. (Alex Wong | AFP)

Las Vegas

Al subirse a un enorme auge de tecnología, una de las compañías de productos electrónicos de consumo más grandes del mundo lanza una idea radical: un refrigerador que "piensa", que se conecta a internet, con su propia pantalla para enviar mensajes y ordenar alimentos. "Va a revolucionar la vida diaria", afirma su fabricante. "El refrigerador inteligente está aquí".

Al final, esa afirmación resultó ser un poco prematura. El año era 1999 y el Screenfridge de Electrolux no desencadenó ninguna revolución. Un año después, Nasdaq llegó a su máximo de las puntocom y el resto es historia de internet.

Ahora el auge está aquí y también el refrigerador que piensa.

Samsung subió al escenario en el Consumer Electronics Show (CES) de esta semana para declarar —en un lenguaje extrañamente familiar— que inventó una "nueva categoría de refrigerador". Su Family Hub Refrigerator es un aparato "multitareas sofisticado que vuelve a conectar a las familias, organiza los abarrotes y las tareas del hogar, y ofrece entretenimiento".

Ya sea que por fin vivimos en el futuro, o el final del ciclo de tecnología debe estar cerca. El refrigerador con internet ha sido un chiste durante años en el CES.

"Las empresas de productos electrónicos de consumo parece que estuvieron obsesionadas con el concepto de un refrigerador con conexión a internet a lo largo de la última década", dice Ben Wood, analista de CCS Insight.

El ejemplo reciente más notable en la feria anual de gadgets en Las Vegas fue hace dos años, cuando LG presumió electrodomésticos que contaban con Homechat, que le permitía a sus dueños enviar mensajes al refrigerador mediante la aplicación de chat line. Me burlé —¿quién quiere enviarle "dibujitos" a su almacén de cocina?—, pero prospera la idea de que más cantidad de nuestras conversaciones de utilidad o transaccionales se puede mover a aplicaciones de chat, como fuimos testigos con Facebook Messenger y M, su ambicioso asistente virtual.

Incluso si el concepto de un refrigerador con internet sigue siendo un poco ridículo, algunas veces probar nueva tecnología en lugares extraños puede producir ideas realmente inteligentes.

Así que tal vez lo último de Samsung también es digno de una segunda mirada. En primer lugar, toma selfies; es decir, cada vez que cierras la puerta, el refrigerador toma una foto de su contenido. Que la fotografía se puede ver en la pantalla en la misma puerta no ahorra mucho tiempo. Pero la capacidad de revisar desde tu teléfono si te quedaste sin leche cuando estás en el autobús a casa tiene un atractivo mundano.

Samsung no es el único fabricante de electrodomésticos que pone cámaras en el refrigerador. Bosch y Siemens también lo hacen. Y muchos colocan pantallas en los refris también. El Family Hub de Samsung tiene una pantalla táctil LCD de 21.5 pulgadas que no solo muestra los mensajes de los miembros de la familia y recetas, sino también el clima, radio por internet y —si tienes un televisor Samsung— lo que estabas viendo en la otra habitación antes de decidir hacer una taza de té.

¿Puede ser esto el amanecer del "internet de las cosas ocasionalmente útiles"?

La regla que prevalece en el CES estos días parece ser que si tienes una pieza de tecnología en tu smartphone, alguien tratará de llevarla a otro lugar, sin importar si tiene un uso real (sí, había "zapatos inteligentes", solo no me pregunten lo que estaban pensando).

El problema con el refrigerador de Samsung con conexión a internet es, bueno, que es un refri. La gente no compra refrigeradores muy seguido (nuestra pila de desechos electrónicos sería mucho peor si nos deshicieramos tan seguido de los electrodomésticos como cambiamos de teléfono). Y cuando lo hagan, van a evaluar si el Family Hub realmente vale los varios de miles de dólares que se espera que cueste.

Afortunadamente, el mismo impulso que le pone cámaras y pantallas a todos los electrodomésticos también reduce los costos de la tecnología en todos lados. Puedes comprar partes individuales de un refrigerador con internet sin tener que comprar todo el aparato.

Por ejemplo, Smarter, una startup británica que el año pasado hizo una tetera conectada a internet, pronto lanzará a la venta una cámara independiente para refrigerador en aproximadamente 100 dólares. Con un costo aproximado de 50 dólares, las tabletas de una calidad decente como la Fire de Amazon ahora son tan asequibles que puedes dejar una ligada permanentemente a tu refrigerador, si realmente quieres dejar un post-it digital para los niños.

Y lo que es verdaderamente brillante sobre la industria de la tecnología. Las ideas que fueron demasiado costosas para darles el beneficio de la duda hace 15 años ahora son lo suficientemente baratas que hasta se sienten menos tontas.

El refrigerador con internet del futuro finalmente está aquí. Simplemente no lo tienes que comprar todo al mismo tiempo.