Contribuyentes se desesperan en el SAT

Los ciudadanos consideran que en el Sistema de Administración Tributaria podría haber un mejor servicio.

Monterrey

La falta de información por parte de los empleados del Sistema de Administración Tributaria (SAT) en el centro de Monterrey ha provocado la molestia de decenas de contribuyentes al tratar de realizar su declaración anual.

Ubicados bajo el estacionamiento de la delegación en la esquina de Pino Suárez y Padre Mier, al menos unas 200 personas aguardaban su turno este lunes, ya sea para obtener una contraseña, o bien, realizar sus trámites de declaración anual con límite al 30 de abril.

Si bien las autoridades federales han presumido de infraestructura en sistemas electrónicos para realizar los trámites fiscales, uno de los primeros filtros para que las personas físicas hagan su declaración anual -en la delegación del SAT en Monterrey- es anotarse en un cuaderno a rayas. 

El nombre del contribuyente y su correo electrónico bastan para comenzar su espera y entregar la papelería que avale su declaración fiscal.

“Anótese ahí, ponga su correo y fórmese en aquella fila para entregar la papelería de su declaración”, indicó a uno de los contribuyentes un empleado del SAT, el cual asume la organización de la fila para los trámites y funge además como guardia del lugar.

Las instrucciones no quedaron claras para la señora Rosario Vázquez y vuelve a cuestionar para informes de sus movimientos. 

“Me dijeron que mañana a las 8:30 apenas para venir a sacar una contraseña, pero creo que hay mucha gente parada, no sé si de aquí lo mandan para allá o no sé”, dice la señora Vázquez desconcertada.

Insiste en preguntar a fin de obtener las instrucciones correctas y comienza su discusión con los empleados.

“Se la bañan, no dicen nada. Uno tiene que estar pregunte y pregunte. Vine a sacar este número y me mandaron hasta atrás, qué tal si me quedo espere y espere; ahora me dicen que tiene que venir mi hijo directamente, ¿por qué no dicen eso desde el principio?”.

Por su parte, la señora Leticia, otra contribuyente, parece tener la misma postura.

“No hay información, después de la contraseña se hace una fila de dos horas o tres y se regresa para declarar, a nosotros sí nos regresaron para declarar a la fila y a otros no”, indica con enojo.

En tanto, otro contribuyente, de nombre Armando, es cuestionado para saber su opinión por la atención de las autoridades fiscales.

Don Armando asegura que el trámite es tardado; “supuestamente uno puede hacer todo por internet el trámite,  pero en realidad no es cierto porque hay que venir a hacer trámites primero aquí y luego hay que hacerlo allá.

“Y todavía no sé con qué me vaya a topar allá (en internet), me piden un número, una clave y eso es lo que vengo a tramitar y como quiera es tiempo perdido aquí”, afirma.

La historia de Rosario, Leticia y Armando se repite con otras personas quienes se encuentran a la espera de resolver su situación fiscal.