Afore dudan del ahorro voluntario en tiendas

Instrumenta el SAR un esquema más sencillo; mientras, las instituciones financieras señalan falta de cultura e incentivos.
La propuesta es depositar en la red de tiendas 7-Eleven y de las oficinas de Telégrafos.
La propuesta es depositar en la red de tiendas 7-Eleven y de las oficinas de Telégrafos. (Javier García)

México

De los más de 2 billones de pesos que maneja el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), solo 1 por ciento es de aportaciones voluntarias, de ahí que las autoridades busquen hacer más sencillo el esquema y permitir a los trabajadores realizarlas desde tiendas de conveniencia, aunque no son pocos los que opinan que el avance será marginal.

En los próximos días, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) publicará una circular para permitir a los trabajadores hacer depósitos desde la red de tiendas 7-Eleven y de las oficinas de Telégrafos, con únicamente presentar su CURP.

Ahora para realizar una aportación complementaria el usuario debe localizar a la Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) que maneja sus recursos, solicitarle el número de cuenta al cual se efectuará el depósito y acudir a sus instalaciones o alguna institución bancaria para concretar la operación, lo cual, según especialistas, es un proceso que no motiva el ahorro voluntario.

Para Leopoldo Somohano, director corporativo de planeación estratégica de Principal Financial Group, se trata de una buena medida, porque genera un canal más amplio en la captación del ahorro individual; sin embargo, duda de su eficiencia, debido a que no es el mejor mecanismo de recaudación, dada la baja cultura de ahorro que tienen los mexicanos.

A decir  del especialista, las autoridades siguen centradas en temas relacionados con comisiones, rendimientos y controles de gastos, que si bien son elementos importantes, la realidad es que solo contribuirán a elevar la pensión de los trabajadores de manera marginal, y dejan de lado temas fundamentales, entre ellos el incremento paulatino de las tasas de contribución o los beneficios fiscales.

Cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indican que los trabajadores de sus países miembros contribuyen con 18 por ciento de su salario al ahorro para el retiro, de los cuales, 8 puntos porcentuales salen de su sueldo, mientras que en México el total llega a 6.5 por ciento, y la parte con la que colabora cada trabajador es de apenas 1.125 por ciento.

Sobre el tema, la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore) prefirió esperar a que la Consar dé a conocer todos los detalles, pero indicó que es fundamental impulsar el ahorro voluntario, para así complementar las aportaciones que establece la ley y aumentar el monto de la pensión, la cual se estima apenas alcanzará 30 por ciento del último salario, cuando lo ideal es que sea de entre 60 y 80 por ciento.

Carlos Ramírez, presidente de la Consar, explicó que el monto mínimo de la aportación, tanto en 7-Eleven como en Telégrafos, será de 50 pesos, y aunque en un principio será necesario proporcionar la CURP, el objetivo es perfeccionar el esquema, de tal forma que el usuario cuente con un código de barras que con tan solo pasarlo por el escáner y dé el dinero, la operación se concrete.

La red de sucursales de 7-Eleven en el país suma mil 281, mientras que la de Telégrafos es de mil 640; según el funcionario, el uso de los sistemas tecnológicos de ambos tendrá un costo, aunque no se ha precisado el monto ni si será el trabajador quien lo absorberá o la administradora de los recursos.

Somohano indicó que el costo de la transacción tendrá que ser asumido por alguna de las partes, y aunque falta saber si habrá un monto mínimo, un porcentaje sobre lo aportado o bien una cantidad fija, se buscará que sea similar a los costos de una institución financiera, aunque lo que es un hecho es que irá contra el ahorro neto del trabajador o de la administradora que maneja el dinero.

El directivo del grupo dueño de una de las 11 Afore que operan en el mercado, resaltó que crear incentivos para aumentar el monto de las contribuciones que los trabajadores hacen para su retiro es parte medular para mover la “aguja” de entre tener una pensión baja o una digna, pero habilitar a las tiendas de conveniencia no es el modelo más eficiente, sino que la clave está en hacerlo desde las empresas en las que trabajan.

Detalló que en el mundo el canal más eficiente para aumentar el ahorro voluntario es la empresa, ello mediante esquemas colectivos de contribución en los que estén inmiscuidos todos los trabajadores, y solo salga aquel que no quiera estar, y no viceversa; sin embargo, resaltó que para ello el gobierno debe desarrollar incentivos fiscales diferenciados que impulsen a las compañías y a los empleados, lo cual se eliminó con el actual régimen tributario.

Buscan aceptación de pago electrónico

La falta de tecnología ha provocado que las tiendas de abarrotes pierdan más terreno frente a las grandes cadenas de consumo, por lo que la firma de pagos móviles Izettle pretende equiparlas con dispositivos instalados en teléfonos inteligentes que les permita cobrar con tarjetas bancarias.

Un factor clave en la elección del cliente es la ventaja de pagar con dinero electrónico; sin embargo, solo una de cada 10 de las llamadas “tienditas de la esquina” tiene equipo para aceptarlo, lo cual limita su competencia, aseguró Luis Arceo, director general para México de la compañía sueca.

De acuerdo con el directivo de la empresa que se instaló en México hace un año, la facilidad de realizar transacciones con tarjetas de crédito o débito puede incrementar las ventas de un pequeño negocio entre 30 y 40 por ciento, toda vez que expande las opciones de pago que tienen los consumidores para realizar sus compras.

Desde su llegada, Izettle ha colocado 25 mil dispositivos móviles entre emprendedores, pequeñas y medianas empresas de diferentes giros; no obstante, con el enfoque que busca en tiendas tradicionales y otros sectores económicos estratégicos estima duplicar esa cifra en lo que resta del año.

Las terminales punto de venta tradicionales, que son proporcionadas por los bancos, están sujetas a contratos con comisiones fijas y mínimos de venta.

(Braulio Carbajal/México)