Ronda Uno cambió para dar certeza a inversión

Se estudiaron escenarios a favor y en contra que den certidumbre a los contratos compartidos en extracción y exploración, dice la dependencia.
Salvador Ugalde dice que el gobierno no cambió las reglas de precalificación en licitaciones.
Salvador Ugalde dice que el gobierno no cambió las reglas de precalificación en licitaciones. (Jorge González)

México

Los cambios al borrador del contrato modelo para la primera convocatoria de la Ronda Uno fueron para reducir los riesgos y elevar la rentabilidad entre las empresas y el Estado, afirmó a MILENIO Salvador Ugalde, director de la Unidad de Ingresos sobre Hidrocarburos de la Secretaría de Hacienda.

Con ello, dijo, se busca dar certidumbre a los capitales que participarán en los 14 proyectos de producción compartida de extracción y exploración en aguas someras que se licitarán.

Ugalde explicó que se hizo un reconocimiento de todos los riesgos con base en información y comentarios de expertos en función de los diferentes escenarios, tanto para tiempos de bonanza como de escasez petrolera.

Los lineamientos y el ajuste a los contratos “son resultado del proceso de revisión interna de toda la información, grados de balance y certidumbre que queremos ofrecer”, afirmó.

Aclaró que no se cambiaron las reglas de precalificación, sino el borrador del modelo de contrato de la primera convocatoria, cuyos ajustes ya se contemplan para la segunda licitación de nueve campos de producción compartida para la extracción de crudo en aguas someras para cinco contratos en Tabasco y Campeche.

“Es un balance que buscamos al hacer esta recalibración, de tal manera que en escenarios buenos y malos se pudiera tener un balance adecuado de riesgo y rendimiento”, explicó.

Los más importantes cambios, informó Hacienda el pasado 6 de marzo, se dieron en el mecanismo de ajuste para los costos e ingresos de los contratos, el precio contractual y el compromiso mínimo de trabajo.

Mecanismo de ajuste

En el mecanismo de ajuste para determinar la utilidad operativa y al tratarse de contratos de producción compartida, afirmó que los cambios que se hicieron serán en beneficio tanto del Estado como de las empresas.

“Eso es bueno para el Estado, lo que se necesita en ese tipo de contratos es dar estabilidad en el largo plazo, por un lado, y por el otro, garantizar que el Estado esté capturando la renta petrolera”, dijo Ugalde.

Explicó que conforme se observen resultados extraordinarios, si el campo petrolero fue muy rentable se empezará a capturar más renta petrolera, y en ese sentido lo que permitirá ese mecanismo de ajuste es que desde antes se establecen las reglas de cómo va a aumentar la participación del Estado en la renta petrolera.

Para las empresas, señaló Ugalde, eso es valioso porque les da certidumbre de largo plazo, ya que sin ese mecanismo, ejemplificó, si de pronto se disparan los precios a 200 o 300 dólares, el Estado podría querer una porción “más grande de ese pastel” y el riesgo que corre en este caso el contratista es que el Estado pueda estar tentado a imponer impuestos especiales o gravámenes adicionales para capturar esa renta adicional.

“Con esos mecanismos damos certidumbre a largo plazo. Conforme hay más rentabilidad, el Estado participa más en el porcentaje de la utilidad compartida; eso sin descuidar que las empresas vienen a invertir, a producir y a ganar, por lo que también hay que tener cuidado de no destruir la capacidad de ellas de generar valor”.

Precio contractual

Para el precio contractual se privilegia el uso de precios de mercado.  Es decir, que si venden a un tercero, que no sea una refinería propia, se tratará como una operación de mercado.

“Si fue una operación de mercado fue buena para fijar los precios en el contrato y esa es la que usamos”, añadió.

Pero si no fue a precios de mercado, porque se lo vendieron a su propia refinería o porque no se comercializó o se guardó o por cualquier otra razón, entonces entran las fórmulas y los contratos que se le aplican a Pemex, para dar un tratamiento igual.

“Tratamos de empatar todo para que no existan asimetrías entre Pemex y los demás jugadores”, enfatizó.

Unidades de trabajo

En la parte establecida para el compromiso mínimo de trabajo, destacó que en el borrador inicial estaba denominado en dinero y eso dejaba un poco “nebuloso en qué se iba a gastar esa inversión”.

Ahora se introduce el concepto de unidades de trabajo para definirlos en lo que se puede hacer, como estudios sísmicos, perforar un pozo o prueba de producción, y a cada uno se le asigna un valor de unidades de trabajo.

“A la hora de hacer la puja será sobre unidades de trabajo y tienes en paralelo una tabla de conversiones para las unidades de trabajo; por ejemplo, 10 unidades de trabajo es un estudios de tal cosa y 100 unidades de trabajo es un pozo; si aposté 120 unidades adicionales tendrán que hacer un pozo y dos estudios”, refirió.

Con esas unidades de trabajo, aseguró, si no cumplen con el requerimiento de unidades de trabajo se hace una conversión para cobrar las penalizaciones aplicables en los contratos.

“Si no cumplen con lo que se comprometieron hay una penalización en función de lo que no ejecutaron”, advirtió.

Emiten reglas para verificar operaciones

La Secretaría de Hacienda dio a conocer los lineamientos que tendrán que seguir los contratistas al presentar información contable al Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo (FMP), a fin de hacer el cálculo de las contraprestaciones.

Salvador Ugalde, titular de la Unidad de Ingresos sobre Hidrocarburos, dijo que se establece el tipo de cuentas contables para registrar los costos. Con ello se beneficia Hacienda a la hora de verificar las operaciones, y el FMP al  tener información estandarizada, a fin de hacer comparables todos los contratos.

El propósito es que todos los datos que presenten las empresas con contratos petroleros de gastos estén bien respaldados con su factura, el pedimento aduanal y demás requisitos fiscales que debe tener un contribuyente para registrar un gasto.

Detalló que la Comisión Nacional de Hidrocarburos será la encargada de las licitaciones y firmas de los contratos, además de la administración técnica, mientras que el FMP administrará los contratos del lado financiero-económico, por lo que el papel de Hacienda será verificar las operaciones registradas en el FMP para la correcta liquidación de las contraprestaciones y de las regalías y de todos los pagos contractuales.

(Leonor Flores/México)