Restauranteros jaliscienses están en recesión, terminaría 2013 sin crecimiento

La Canirac señaló que el sector resultará afectado con la reforma fiscal, sobre todo en materia de deducibilidad.

Puerto Vallarta

El sector restaurantero de Jalisco enfrenta una situación difícil, que podría incluso reflejarse sin crecimiento al término de este año, y a menos de tres meses de que esto ocurra por un lado recibió la noticia de que avanza en su perjuicio la Reforma Fiscal.

El presidente de la Canirac Jalisco, Juan José Tamayo Dávalos, aseguró que el sector se encuentra en una etapa de recesión pues al inicio de 2013 se tenía un crecimiento proyectado del orden de 6 puntos porcentuales, meta que se redujo a 3 por ciento en el mes de julio y que a diciembre de este año podría terminar si no con saldo rojo al menos con índice de cero crecimiento.

Consideró que hace falta mucho apoyo por parte del gobierno federal, del estado e incluso de los municipales, para la promoción del turismo, concretamente del gastro-turismo, que “es un detonante de la economía”.

“Nosotros en el sector económico aportamos el 13 por ciento del PIB nacional, y de repente yo percibo que las autoridades no tienen muy claro este tema que es tan importante, porque muchos países subsisten del turismo gastronómico”.

Añadió que en Jalisco se da mayor promoción al turismo de negocios, médico, de aventura y de sol y playa, entre otros, pero no al gastro-turismo.

“La Riviera Nayarit y Puerto Vallarta, definitivamente son destinos importantísimos y me atrevo a aseverar que después de la Riviera Maya, esta zona es la que le sigue en importancia y con propuestas muy interesantes en este tema que nos ocupa”.

Añadió que observa de forma muy conservadora el 2014 y pide que las condiciones de promoción de los gobiernos de los tres niveles se intensifiquen, toda vez que hay muchos turistas de todas partes del mundo que les gusta viajar y vivir la experiencia gastronómica de los destinos.

Ante esta situación, Tamayo Dávalos consideró que el sector restaurantero resultará afectado con la reforma fiscal, sobre todo en materia de deducibilidad, pues a pesar de que se pidieron modificaciones para beneficiar a los empresarios, se está tomando el camino opuesto.

Refirió que esta industria de alimentos es la principal fuente de empleo, incluso es la primera opción de quienes se quedan sin trabajo; los políticos lo saben “pero de repente les hace falta sensibilidad para promover el turismo y la gastronomía”.

Añadió que gravar en función de la densidad calórica de los alimentos aunque pudiera desincentivar el consumo, afectará a los restaurantes. “Somos una industria muy sensible, muy visible y exageradamente inspeccionada y supervisada”.