Replantean Cabo Pulmo para proteger el hábitat

Con el nombre de Cabo Dorado, el proyecto en BCS tiene cambios importantes en infraestructura y un menor número de cuartos.
La zona de arrecifes se encuentra a 15 kilómetros.
La zona de arrecifes se encuentra a 15 kilómetros. (Prometeo Lucero/EFE)

México

Después de dos años de haber sido cancelado el proyecto turístico en Cabo Pulmo, Baja California Sur, por atentar contra el medio ambiente, resurge este complejo bajo el nombre de Cabo Dorado, con modificaciones en su infraestructura y menor número de cuartos, para cumplir con las normas ambientales.

Sergio Tabansky, vocero del proyecto, informó en entrevista que se hicieron los cambios necesarios respecto al anterior complejo, como fue descartar la marina y la planta desaladora, para de esta forma ya no tener ninguna interacción con el mar.

"No se va a construir marina ni infraestructura que pueda perturbar el equilibrio ecológico del mar; todo el desarrollo se realizará exclusivamente en tierra. Tampoco habrá descarga de agua residual al mar, ya que toda ésta se tratará y reutilizará en la propiedad", señaló.

La zona de arrecifes se encuentra a 15 kilómetros del proyecto, indicó el directivo.

El plan para el complejo Cabo Dorado se encuentra sobre una superficie de 3 mil 770 hectáreas, donde se pretende construir aproximadamente 22 mil cuartos, entre nueve hoteles turísticos y viviendas para la población.

El proyecto contempla una densidad (cuartos) mucho menor a otros desarrollos considerados sustentables, por lo cual será 30 menor al complejo anterior.

Tabansky mencionó que para este proyecto se realizará una inversión de 3 mil millones de dólares, con la generación de 18 mil empleos permanentes, que hacen mucha falta, porque es una zona donde escasean.

El directivo informó que otras de las modificaciones al proyecto es que contará con hospitales, zonas deportivas, campus universitario y centros de investigación, donde habrá profesionales que busquen proteger la zona de Cabo Pulmo.

Tabansky indicó que de esta forma el complejo ya no atacará el sector de sol y playa, sino se irá al turismo de congresos y convenciones.

"Se le cambió el enfoque para atacar otro nicho de turismo que no se ha abordado en México, como el de convenciones, que es el futuro del país", señaló.

Mencionó que son los primeros interesados en resguardar esta zona y tienen una "política de puertas abiertas con los grupos ambientalista para recibirlos y escucharlos".