Repatriar fondos, la estrategia de estabilización de Argentina

En el Congreso se debate una ley que facilitará a los argentinos con cuentas en otros países reingresar sus capitales a la nación.
El mandatario argentino, Mauricio Macri, se vio inmiscuido en el escándalo de los "Panama Papers".
El mandatario argentino, Mauricio Macri, se vio inmiscuido en el escándalo de los "Panama Papers". (Marcos Brindicci/Reuters)

Buenos Aires

Para Mauricio Macri, presidente de Argentina, tal vez hay algo que lo puede rescatar del escándalo de los Panama Papers, que lo persiguió desde que lo acusaron de tener vínculos con empresas fantasmas off-shore.

Macri espera que su plan para una amnistía fiscal masiva tenga la ayuda de las condiciones globales cada vez más difíciles para quienes eluden impuestos, ya que intenta restaurar la normalidad en uno de los países financieramente más volátiles del mundo.

Con estimaciones hasta de 400 mil millones de dólares (mdd) ocultos en cuentas de bancos en el extranjero propiedad de ciudadanos argentinos —casi el equivalente al producto interno bruto del país—, la repatriación masiva de fondos puede desempeñar un papel importante en la estabilización de la economía en dificultades.

En el Congreso se debate una legislación con la que los argentinos pueden elegir por una multa de entre cero y 15 por ciento, dependiendo de la cantidad y qué tan pronto repatrien los fondos, o invertir en bonos del Tesoro. El gobierno tiene que recaudar 3 mil 400 mdd para pagar una deuda única con jubilados, y otros 5 mil 400 millones de dólares para la mayor cantidad de pensiones.

La medida puede reforzar el apoyo popular, ya que las medidas de austeridad duelen. La decisión de impulsar la demanda en la estancada economía argentina al inyectar fondos frescos puede colocar a Macri en una sólida posición antes de las elecciones de mitad de mandato en 2017, en la que su coalición necesita tener buenos resultados para poder consolidar el poder, afirma Nicolás Dujovne, economista local.

Macri lucha para equilibrar los libros del país —dado que hubo un déficit fiscal de casi 7 por ciento del producto interno bruto en 2015— sin perder el apoyo político a su plan de estabilización macroeconómica, que incluye la liberalización de la moneda e incrementos hasta de seis veces en las tarifas de los servicios públicos. Problemas similares minaron la mayoría de los gobiernos de Argentina de los que se tenga memoria.

“Lo que preocupa es que Macri hace compromisos de gastos con dinero que el gobierno no tiene”, dice Nicholas Watson, analista de Teneo Intelligence en Londres.

Agrega que las últimas amnistías fiscales se quedaron cortas frente a las expectativas y ahora parece que Macri hace una incursión en el tipo de populismo que alguna vez le criticó a su predecesora.

La mayoría de los analistas espera que el Congreso apruebe el proyecto de ley. Pero Dujovne advierte que si la amnistía fiscal es tan exitosa como espera, posiblemente atraiga 40 mil mdd —los ingresos de capital pondrán una mayor presión al tipo de cambio, que se fortalece en un momento en que la mayoría de las monedas de mercados emergentes se deprecia—.

La amnistía del gobierno anterior solo atrajo 2 mil 600 mdd, pero los cambios regulatorios en la OCDE, que se aplicarán a partir de 2017, ahora ofrecen un fuerte incentivo para la participación.

5,400 mdd

Dinero que Macri requiere para pagar pensiones.