Renaissance, la primera extranjera en extraer crudo de México

La producción de hidrocarburos fue de aproximadamente mil 700 barriles de petróleo diarios. Los campos de donde se extrajo el hidrocarburo fueron  Mundo Nuevo, Töpen y Malva en Chiapas.
Un trabajador subre las escaleras en el campo de petróleo Halfaya, en Amara, al sureste de Bagdad.
(Reuters)

Ciudad de México

La canadiense Renaissance Oil Corp informó ser el segundo productor en México después de Pemex, con mil 700 barriles de petróleo crudo equivalente diarios en los tres campos maduros  terrestres que ganó en la tercera licitación de la Ronda Uno.

La compañía detalló que ha recibido el pago de su primera venta de petróleo crudo y gas natural a la empresa productiva del Estado.

La producción de los campos Mundo Nuevo, Topén y Malva, en Chiapas, entre el 10 y el 31 de mayo de 2016, se ubicó en 708 barriles diarios de aceite y 5.9 millones de pies cúbicos de gas natural, por lo que Renaissance recibió en promedio por barril 39.59 dólares y 2.77 dólares por mil pies cúbicos de gas natural.

La empresa firmó el 10 de mayo esos tres contratos con la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), mismos que le fueron adjudicados en la tercera subasta realizada el 15 de diciembre de 2015.

Precisó que después de la firma de los contratos se ha entrado en un periodo de transición de 90 días en los que Pemex le está entregando la operación de esas tres áreas; los campos ya se encontraban en producción y estaban bajo el resguardo de la petrolera mexicana.

Durante ese periodo, la compañía ha estado recibiendo informes detallados de la extracción,  incluidas las estimaciones diarias de producción de petróleo crudo y gas natural.

“Renaissance está satisfecha con la calidad de la información detallada recibida y las operaciones de costos bajos competentes, de nuestras propiedades”, declaró Craig Steinke, director general.

El objetivo de la compañía canadiense es optimizar las eficiencias y aumentar la producción y el flujo de efectivo de los campos adjudicados, pues sigue avanzando para convertirse en un importante productor mexicano.

Una obligación para los ganadores de contratos de la tercera subasta era presentar un plan de desarrollo provisional que la CNH aprobó, pues de los 25 campos que se licitaron, 19 están en producción bajo la operación de Pemex.

Ese plan regirá sus actividades hasta que las empresas presenten su programa de largo plazo y, a partir de la firma del contrato en esos 90 días, Pemex tiene que hacer la entrega de esos pozos y transferir las instalaciones de las áreas contractuales adjudicadas.

El contratista no pagará nada a Pemex por esa infraestructura, pues la Secretaría de Energía establecerá una compensación, como lo marca la Ley de Hidrocarburos, por lo que Pemex ha entablado conversaciones con ésta y con la Secretaría de Hacienda.

Si bien el gobierno lanzó la tercera licitación para el desarrollo de empresas mexicanas, es una extranjera la que recoge los primero frutos.

“La tercera convocatoria propiciará el desarrollo de empresas operadoras mexicanas, tanto existentes como aquellas de nueva creación”, dijo el gobierno federal el año pasado.