Regresa la presión sobre la deuda griega

En mayo el gobierno deberá pagar mil millones de euros.
Yanis Varoufakis, ministro de Finanzas.
El FMI no aceptará la solicitud informal de Yanis Varoufakis, el ministro de finanzas griego, para que se le dé más tiempo al país para hacer el pago. (Yves Herman/Reuters)

Londres

Los bonos griegos se dirigían a su peor semana desde que el país reestructuró su deuda en 2012, mientras los inversionistas se preparan para el posible incumplimiento de pagos de Atenas sobre las obligaciones con sus acreedores.

El viernes los rendimientos de las notas del país que vencen en 2017 subieron 78 puntos base para llegar a 26.28, con lo que terminó la semana de una presión del mercado cada vez mayor sobre los responsables de formular las políticas en Atenas mientras se termina el plazo para desbloquear los fondos del rescate financiero.

En mayo el gobierno del primer ministro, Alexis Tsipras, tiene que realizar un pago de casi mil millones de euros de su deuda con el Fondo Monetario Internacional, junto con los gastos de salarios y pensiones para los empleados del gobierno. Si no se llega a un acuerdo en la reunión con los ministros de finanzas en Riga que se realizará el 24 de abril, probablemente los fondos de un paquete de rescate financiero que se acordó previamente no se puedan desbloquear.

Christine Lagarde, confirmó que el FMI no aceptará la solicitud informal de Yanis Varoufakis, el ministro de finanzas griego, para que se le dé más tiempo al país para hacer el pago, aunque Varoufakis negó haberlo solicitado.

El mercado de bonos, que tiene el acoso de la poca liquidez y los bajos volúmenes de operación, señala el riesgo de que Grecia entré en un default técnico en algunas de sus obligaciones, con dramáticas consecuencias para la zona euro y los mercados internacionales de renta fija.

“La situación presupuestaria del gobierno y el programa de pago de deuda parecen cada vez más complicados”, dijo Reinhard Cluse, economista de UBS.

“Con la falta de un acuerdo en las próximas semanas, es posible que el gobierno no pueda evitar el incumplimiento de pagos, que aumentará el riesgo de la salida de Grecia (de la eurozona)”.

“Percibimos el deseo de Alemania de tomar una posición dura contra Grecia, pero al casi eliminar la posibilidad de un acuerdo Grecia puede quedar en una esquina”, dijeron los economistas. “Esta estrategia intenta  obligar a Syriza a que acepte las condiciones para las reformas que consideran apropiadas (los miembros de) la Unión Europea. Pero puede ser contraproducente, al empujar a Grecia hacia un default con el FMI”.