Promete refinería Cadereyta producir en 2 años diesel limpio

La "joya de la corona" del sistema de refinerías de Pemex, que destaca como referente nacional, produce gasolinas Ultra Bajo Azufre que reduce 80% de emisión de gases de efecto invernadero.
Refinería de Cadereyta
Refinería de Cadereyta (Especial)

Cadereyta

La refinería de Cadereyta prevé en dos años más estar produciendo entre 115 a 120 mil barriles diarios de diesel limpio denominado de Ultra Bajo Azufre (UBA).

Sin embargo, antes de que esto suceda, las plantas desulfuradoras de gasolina catalítica para fabricar combustible limpio, ya compiten a nivel internacional al ubicarse en los primeros lugares, junto con las texanas dentro del ranking de refinerías de la zona Golfo México-Texas.

El complejo de plantas desulfuradoras de gasolina catalítica en la refinería "Ing. Héctor R. Lara Sosa" iniciaron operaciones en noviembre pasado, esta planta hace posible reducir en un 80 por ciento la emisión de gases de efecto invernadero.

Héctor Saldaña Flores, coordinador operativo del proyecto de calidad de combustibles, señaló en entrevista con MILENIO Monterrey que en sus primeros cinco meses de operación la refinería se ha convertido en un referente nacional y es el pilar del futuro desarrollo del negocio de refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex).

"A nivel internacional también estamos destacando en términos de EBITDA y de rentabilidad, estamos en el primer lugar entre las refinerías de Texas que son consideradas las mejores del mundo. Actualmente, Cadereyta se ha ubicado en la primera posición", señaló el funcionario.

Afirmó que la producción de diesel (UBA) será posible una vez que concluya el proyecto de calidad de combustibles que inició Pemex y que contempla modernizar al resto de las refinerías existentes en el país.

"Cadereyta es el pilar del sistema de refinerías en el país, quieren alinear a todas con esta refinería", enfatizó Saldaña Flores.

La planta, denominada Ultra Sulfur Gasoline (ULSG, por sus siglas en inglés), conocida como de combustibles limpios, ocupa seis mil 500 metros cuadrados de superficie, se instalaron 81 tuberías de todo tipo y 860 kilómetros de cableado eléctrico.

Es una megaplanta que emplea 27 empleados y que tiene capacidad de producción de 42 mil 500 barriles diarios de gasolinas, que equivalen a seis millones 757 mil 500 litros de gasolina, volumen suficiente para llenar 112 mil 625 tanques de 60 litros cada uno.

Los combustibles que se producen en la refinería de Cadereyta abastecen a los estados de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y parcialmente a Tamaulipas, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí.

Pero no sólo se producen gasolinas, sino también turbosina que abastece a los aeropuertos de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí.

"La producción de turbosina depende mucho de la demanda, en temporada de vacaciones es mayor y es difícil dar una cifra dado que es Pemex México que concentra el dato específico".

Saldaña Flores comentó que el azufre que se sustrae de las gasolinas, es vendido como materia prima a Estados Unidos. Es el azufre elemental en estado sólido y se exporta a los Estados Unidos donde se utiliza en la fabricación de jabones, fertilizantes y aromáticos.

Dijo que salen de la refinería de Cadereyta unas 20 toneladas de azufre diarios.

"En esta refinería no se desperdicia nada, lo que no se reutiliza se vende como materia prima para otro tipo de procesos. Otro caso es el gas combustible que se usa internamente para prender los quemadores y que también se desprende del proceso mismo de las gasolinas", indicó.

Con tecnología norteamericana

La construcción de estas plantas forma parte del Programa de Combustibles de Calidad, mismo que además incluye la construcción de seis plantas para producir Diesel UBA en el país.

Durante el recorrido a la planta, Saldaña Flores explicó en qué consiste el proceso de gasolinas limpias, un proceso que disminuye en 12 toneladas de contaminantes por día al ambiente.

"Desde que entra un litro de gasolina a la planta hasta el proceso final dura unas cuatro horas con 50 minutos pasa a ser una gasolina desulfurada de menos de 10 partes por millón, es un proceso rápido. La tecnología es norteamericana, pero los equipos y la maquinaría proviene de diversos países como Alemania, Malasia, Estados Unidos y México.

Para Pemex Refinación este proceso representa un valor agregado para las gasolinas mexicanas que se obtendrán gracias a la construcción de plantas similares en las otras cinco refinerías del país, para lograr que el total de combustibles vehiculares que se producen sean de ultra bajo azufre.