Recupera el AICM espacios comerciales

Fumisa hizo un llamado al AICM a respetar el estado de derecho y las decisiones judiciales, al argumentar que el contrato con la terminal aérea se encuentra vigente.

México

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) informó que el 31 de diciembre de 2013 terminó la vigencia del contrato con la empresa Fumisa, por lo que a partir de este miércoles está en posibilidades de arrendar directamente los espacios comerciales en la Terminal 1.

En un comunicado, mencionó que "los espacios del aeropuerto son bienes de dominio público de la nación y a la conclusión del contrato (este 31 de diciembre) están de nueva cuenta en posesión del AICM".

De acuerdo con el reporte, el AICM es el concesionario de los espacios comerciales en el aeropuerto, terrenos y construcciones que lo integran, y actualmente el único facultado para arrendarlos.

Destacó que "a partir del día 1 de enero de 2014, el AICM ha celebrado contratos con los arrendatarios y continuará la formalización de los mismos con quienes aún no regularizan su situación".

En tanto, Fumisa hizo un llamado al AICM a respetar el estado de derecho y las decisiones judiciales, al argumentar que el contrato con la terminal aérea se encuentra vigente.

En un comunicado, la empresa advirtió que "considerará todos los medios legales para hacer valer sus derechos contractuales y las resoluciones judiciales vigentes".

De acuerdo con Fumisa, el contrato con el AICM se encuentra vigente y surtiendo plenos efectos legales, ya que está sujeto a que reciba el retorno de su inversión a la tasa de rendimiento que acordó con el aeropuerto y a la resolución final de las controversias legales que están pendientes de resolver.

Desde el 15 de abril de 2013, según el comunicado, la empresa y sus subarrendatarios cuentan con una orden judicial denominada "interdicto de retener la posesión" dictada por el juzgado vigésimo noveno de lo civil del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, bajo el expediente 304/2013.

En el documento, subraya, se reconoce el derecho de Fumisa y de todos sus subarrendatarios a seguir ejerciendo sus derechos en los locales subarrendados y para que estos derechos no sean violentados de forma alguna ni por el AICM ni por ninguna autoridad aeroportuaria.

Argumenta que dicho interdicto ordena que hasta que exista una resolución final, nadie podrá interferir ni en la posesión que actualmente detenta Fumisa ni en la relación jurídica que mantiene la empresa con sus subarrendatarios.