“La equidad debe ser el tema del siglo XXI”: Rebeca Grynspan

Educación, inversión en tecnología, acceso al trabajo, productividad, reversión de la pobreza e igualdad de género son los temas pendientes, dice la titular de la Secretaría General Iberoamericana.
Rebeca Grynspan, dirigente de la Secretaría General Iberoamericana.
Rebeca Grynspan, dirigente de la Secretaría General Iberoamericana. (Segib)

Ciudad de México

Tras años de expansión, la economía de Latinoamérica se estanca. Así se expresa Rebeca Grynspan, economista costarricense que desde abril dirige la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), misma que organiza las cumbres de los jefes de Estado y del gobierno de América Latina y de la Península Ibérica.

Grynspan revela que para que haya crecimiento en Latinoamérica es necesario enfocarse en el desarrollo sostenible, mejorar la productividad invirtiendo en ciencia y tecnología, quitar trabas gubernamentales para facilitar la inserción de nuestras empresas en la economía global, y capitalizar nuestra rica cultura. Pero subraya que para que el crecimiento sea duradero es necesario invertir en los recursos humanos, en la capacitación laboral, en educación y en salud, y sobre todo en reducir la desigualdad económica y de género. A continuación una síntesis de nuestra entrevista.

 

La Cumbre de diciembre en Veracruz promete abordar temas interesantes. ¿Qué asuntos se discutirán?

Aunque hay que terminar la agenda del acceso a la educación, ya sabemos que otro de los temas será la calidad de la misma, especialmente la terciaria (universitaria y técnica). La calidad de la educación será esencial para evitar la trampa de los países de ingreso medio. Ya no podemos competir por salarios bajos. Para que Latinoamérica sea productiva, competitiva, equitativa y dinámica tiene que mejorar nuestra capacidad técnica y tiene que haber innovación.

En lo cultural está incluida la innovación de las industrias culturales y el aporte de la cultura a la sociedad y a la economía. El asunto es cómo aprovechar lo cultural como asunto económico, como una ventaja comparativa. Estamos hablando de la cultura más allá de las artes, de las expresiones autóctonas, de la recuperación cultural.

Además, está el tema de la movilidad de la cultura y la movilidad de investigadores, profesores y estudiantes. A mí me gustaría hacer una apuesta fuerte alrededor del intercambio entre universidades, la certificación, el reconocimiento de títulos y las pasantías.


¿Se discutirá la calidad del crecimiento?

Precisamente una cumbre dedicada a la cultura, a la educación y a la innovación habla de la importancia de combinar la educación y la innovación para el crecimiento. Las tasas altas de crecimiento solamente se dan con infraestructura.


¿Qué propuestas hay para promover la innovación tecnológica y así, la competitividad?

Se discutirá cómo mejorar la competitividad y la productividad de la región. La intención es mejorar la innovación tecnológica a nivel de las empresas. La inversión en infraestructura es muy importante para innovar y para mejorar la tecnología. Sin inversión en las comunicaciones, en la banda ancha, la brecha digital se ampliará para nuestros países.

Hay programas de cooperación para las pequeñas y medianas empresas. El foro empresarial lidiará con los estándares internacionales de calidad para poder insertarse en el mercado mundial. Además, buscamos espacios donde las grandes, medianas y pequeñas empresas se junten porque el tema de las cadenas productivas es fundamental. Y está el tema del intercambio comercial entre países mediante las empresas multilatinas y multi-ibéricas, que son dinamizadoras importantes del espacio económico.


Ha dicho que el índice de desarrollo humano es más importante que el Producto Interno Bruto per cápita.

Este índice de desarrollo es una medición más adelantada, mide las dimensiones de la educación y la salud. Habrá que sofisticarlo, pero por lo pronto refleja mejor el grado de satisfacción de la población. Fijarse solamente en el crecimiento es equivocado. hay que poner atención en su calidad. Un crecimiento dinámico y sostenible es realizable mediante la inversión en las personas, su educación y su salud. Hay más demandas que surgen de ahí: ciudades más vivibles, mejores sistemas de transporte.

Fijarse solamente en el crecimiento y en la teoría del derrame (que a través del crecimiento todo mundo mejora) no es respuesta para nuestros países. América Latina requiere traducir el crecimiento en mejoras en la vida de las personas. La historia y la experiencia nos enseñan que esto no sucede por una mano invisible, requiere de políticas públicas que efectivamente promuevan la inversión en las capacidades de la gente. La inversión en la educación y en la salud será lo que determinará si seguimos creciendo y si ese crecimiento se podrá distribuir de manera equitativa.


¿Qué planes tiene SEGIB para incrementar el desarrollo económico y el empleo en los países miembros?

Latinoamérica debía ser un lugar privilegiado para la movilidad en la región. Algunas empresas iberoamericanas dicen que están dispuestas a abrir espacios para prácticas laborales y para el entrenamiento de los jóvenes para lograr su inserción laboral, tema que nos preocupa mucho. Yo quisiera quitar trabas burocráticas para mejorar la movilidad laboral. En Iberoamérica tenemos un convenio de seguridad que protege los derechos de los trabajadores migrantes, que permite que lo que tú contribuiste en un país te lo lleves a otro. Hay ocho países que lo han implementado. Y tenemos cuatro apuestas a desarrollar a futuro: el Programa Paulo Freire que se refiere a la movilidad de profesores y alumnos, el reconocimiento mutuo de títulos, el tráfico de bienes culturales y la inserción de los jóvenes en el entrenamiento laboral en empresas de distintos países.


¿Declarar esta como zona franca No le daría gran impulso al desarrollo económico de nuestros países y nos haría la cuarta economía?

Claro, hay una fragmentación en la parte comercial por el fracaso de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMS). No habiendo un tratado mundial, lo que ha habido es una “sopa de letras”, una serie de tratados entre distintas agrupaciones. Y como nuestros países están metidos en distintos acuerdos comerciales, se vuelve un asunto complejo. Tenemos: NAFTA, Mercosur, el Mercado Común Centroamericano, los acuerdos de la Alianza del Pacífico, el ALBA. Y es que cuando no hay un acuerdo global, cada país busca distintas conformaciones para insertarse en el mercado mundial.

Lo que sí ha habido es una integración como resultado de la práctica misma de la sociedad. En la última década y media, los lazos de inversión y los lazos comerciales entre los países latinoamericanos y entre éstos y la Península Ibérica se han fortalecido. Por eso, hablamos de las multilatinas y de las empresas multi-ibéricas. Es decir, la integración está sucediendo de abajo para arriba: viene de la actividad económica y no de una decisión gubernamental. La parte que le toca a los gobiernos es impulsar la apertura comercial.


¿Qué mecanismo se está implementando para intensificar la cooperación científica y cultural?

La cooperación científica atañe al tema de la movilidad de investigadores, profesores y alumnos. En cuanto a la cultura, la SEGIB desarrolla una plataforma de cooperación importante. Ibermedia, Iberescena, Ibermúsica, Iberbibliotecas, Ibermuseos, forman un tejido de relaciones en distintos campos de la cultura en el que los países son los que dictan la agenda. No hay un donante ni un receptor, los países participan de los programas y al hacerlo, ponen recursos. Esto permite el intercambio de prácticas, experiencias y apoyo.

No quiero aprobar más programas, quiero construir sobre los que existen. Lo que sí, es que va a presentarse un programa de liderazgo para la juventud para abrir su espacio de participación a través de métodos virtuales.


¿A qué se refiere cuando dice "En América Latina hicimos la tarea MACRO, no la tarea MICRO, ahí reside la parte de la revolución productiva”.

América Latina hizo su tarea y resistió bien la crisis financiera y económica. Tras la crisis de los ochenta habíamos mejorado la regulación bancaria. Hoy, la mayoría de nuestros países han priorizado el equilibrio macroeconómico, no hay países con déficits excesivos, salimos de la macro-inflación. Es decir: mejoraron las instituciones macroeconómicas y la resiliencia hacia la volatilidad económica y financiera. Hicimos la tarea macro pero falta la micro.

La exuberancia de los precios internacionales de las materias primas se está acabando. Mucho del crecimiento acelerado de Latinaomérica en los úlitmos tiempos proviene de esta exuberancia. Para seguir creciendo no hay más remedio que dedicarnos a la tarea micro, es decir, a mejorar la productividad de las empresas y mejorar su capacidad de inserción en las cadenas productivas globales. América Latina invierte muy poco en ciencia y tecnología y por lo tanto, se está quedando atrás.


¿Qué planes tiene SEGIB para reducir la desigualdad de clases que existe en Latinoamérica?

La discusión más importante es alrededor del libro de Piketty que muestra que el mundo entero sufre un aumento en la desigualdad. Sin embargo, en América Latina en la última década bajó la desigualdad porque se invirtió en educación y en salud. Y por lo tanto, hubo una entrada en el mercado laboral de gente más educada que permitió reducir la desigualdad salarial. Pero el beneficio de esa inversión, ya lo vivimos.

Hoy la pregunta es: ¿cómo seguir aumentando el crecimiento con equidad? Se necesitan dos cosas: que la gente tenga las capacidades para insertarse mejor en el mercado de trabajo y que se creen los empleos donde se puedan insertar. Tiene que volverse a la estrategia de la educación pero con énfasis en su calidad y en la educación terciaria. Se tiene que invertir en ciencia y tecnología. Y se debe aprovechar el tema del desarrollo sostenible porque esta es una región mega-diversa en la que se puede aprovechar lo que va a ser la innovación productiva dirigida al desarrollo y al crecimiento más armónico en términos de la naturaleza y del cambio climático. Además, los temas de la energía renovable y de la biodiversidad están para quedarse. Las industrias de productos sanos y el ecoturismo requieren de investigación científica que proponga soluciones. Esa es la tarea para el futuro.


¿Tiene importancia la presencia de la mujer en la vida pública?

La sociedad que quiere ser democrática debe tener equidad. La equidad de género es esencial para la sociedad que aspira ser equitativa. No hay equidad cuando 50 por ciento de la población es discriminada. Antes las mujeres no llegaban a los puestos de representación porque no estaban educadas. Pero hemos apostado por la educación y las mujeres ahora tienen una presencia mayoritaria en las universidades. No se puede decir que por la ley de la probabilidad las mujeres no llegan a los puestos porque entonces seriamos el 50 por ciento. En mi opinión la equidad debe ser el tema del siglo XXI.


¿Qué podría aconsejarle a una mujer joven que aspira a una carrera pública tan brillante como la suya?

La perseverancia y la fortaleza personal son fundamentales para seguir adelante a pesar de los obstáculos, porque una se puede descorazonar rápidamente… con el jefe, por la casa, porque cuando hay hijos las cosas se ponen difíciles. Hay que creer en lo que uno quiere pero también, hay que tener conciencia que la lucha no solamente es individual. En la medida en que solo dependes de ti misma, las posibilidades de fracaso son muy altas. Hemos llegado a donde estamos porque hubo una lucha colectiva pero esta lucha hay que seguirla.