Real brasileño, una moneda que divide a los economistas

A medida que crezcan la crisis política y presupuestaria, algunos expertos afirman que la divisa se debe debilitar.
La presidenta Dilma Rousseff.
La presidenta Dilma Rousseff. (Adriano Machado/Reuters)

Sao Paulo y Miami

La semana pasada, cuando Dilma Rousseff asistió a la sesión de apertura 2016 del Congreso de Brasil, instó a los legisladores para que aprobaran aumentos a los impuestos con el fin de poder hacer frente a la creciente brecha en las finanzas públicas del país.

Lo más importante, la presidenta hizo un llamado para la reintroducción de un impuesto sobre las transacciones financieras, conocido como CPMF, que se abandonó en 2007 después de las objeciones de las empresas. Los congresistas de la oposición la abuchearon.

Pero el año pasado Brasil registró el mayor déficit presupuestario entre las economías emergentes con excepción de Arabia Saudita, al llegar a ser de más de 10 por ciento, se requieren medidas impopulares y altas tasas de interés para salvar al país de un mayor agujero fiscal, dicen los analistas.

Algunos economistas afirman que dadas las crecientes crisis políticas y económicas, su moneda, el real, debería estar más débil frente al dólar de lo que se encuentra actualmente, a una paridad de cuatro reales por dólar. Únicamente la intervención del banco central con sus enormes reservas y sus altas tasas de interés mantienen a raya a los fondos de cobertura, dicen.

“La mayoría de nosotros pensamos que si únicamente se basa en los fundamentos, el real debería estar más cerca de cinco reales por dólar que de cuatro reales por dólar”, dijo un alto banquero de una institución extranjera con sede en Sao Paulo.

Rousseff hizo una aparición poco común en el Congreso porque va a necesitar todo el apoyo que pueda conseguir en 2016. No solo la economía se dirige hacia la peor recesión en más de un siglo, sino que los legisladores reanudarán el proceso de juicio político en su contra cuando terminen las festividades del carnaval.

Una encuesta del banco central que realizó a economistas muestra que la mayoría predice que el producto interno bruto se contraerá más de 3 por ciento este año, lo que agrava la caída que se espera de más de 3 por ciento en 2015. También pronostican la inflación de 7.3 por ciento, superior al objetivo del banco central que está en el rango de 4.5 por ciento más menos dos puntos porcentuales y continúa con el estallido por el incremento de precios del año pasado de 10.7 por ciento.

La encuesta también muestra que los economistas predicen que el real terminará el año a 4.35 reales por dólar. Sin embargo, a pesar de que la tasa será un récord mínimo nominal para la moneda, puede tener una caída mucho mayor, dicen los economistas.

A pesar de que la situación económica es mucho peor al día de hoy, la moneda de Brasil se mantiene fuerte en su paridad con el dólar en términos reales en comparación con cuando llegó a un mínimo histórico en 2002. En ese tiempo, el pesimismo golpeó a la moneda por la elección como presidente de un revoltoso de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, quien después resultó tener una mayor orientación hacia el mercado de lo que se esperaba.

En una base verdadera de tipo de cambio, el real al día de hoy se cotiza entre 15 y 25 por ciento por debajo de su promedio histórico, mientras que en 2002, cayó mucho más de 50 por ciento de su promedio. De hecho, el “equilibrio” de la moneda —el nivel al que representaría un valor justo en términos reales— sería de 5.45 reales por dólar si se permitiera una flotación sin intervención, dijo Marcos Casarin, economista de Oxford Economics.

“Esta (paridad de 5.45 reales por dólar) es donde el modelo dice: Está bien, ya se hizo tu ajuste externo y esta tasa te va a garantizar que tengas algo de capacidad para que tu industria exportadora sea competitiva en los mercados extranjeros”, afirma Casarin.

Este hecho no pasa desapercibido para los gestores de fondos de cobertura. Justo antes de Navidad, el fondo de cobertura brasileño Verde Asset Management advirtió en un informe que consideraba que la moneda está sobrevaluada. “Llegará el momento en que tengamos una mayor exposición en dólares estadunidenses (en comparación con el real)”, dijo. “Permanecemos muy atentos”.

El obstáculo que enfrentan los fondos de cobertura es la posibilidad de una intervención del banco central para defender la moneda. Brasil tiene una de las reservas de divisas más grandes del mundo y se encuentra en alrededor de 369 mil millones de dólares. Apostar contra el real también es costoso, dadas las altas tasas de interés en Brasil, con una tasa de referencia Selic del banco central que se encuentra en 14.25 por ciento.

Otro factor que posiblemente ayude al real es la caída del comercio. Las importaciones se contrajeron más rápido que las exportaciones en los últimos meses. Esto generó una balanza comercial positiva, un factor que puede frenar la depreciación de la moneda brasileña, dijo Nomura en un informe.
 Sin embargo, la mayoría de los analistas dicen que incluso si el real puede soportar los problemas internos de Brasil, es extremadamente vulnerable a un acontecimiento externo, como una importante devaluación del yuan. China es uno de los socios comerciales más importantes de Brasil. Una crisis de ese tamaño puede dejar expuesta la moneda a un ataque.

10.4%

Parte del PIB de Brasil al que asciende el déficit fiscal de 2015.

7.3%

Alza de inflación en 2016 prevista por analistas consultados por el banco central brasileño

369 mil mdd

Monto al que ascienden las reservas internacionales de Brasil