“Queremos ser más que solo un intermediario financiero”

Desde hace 10 años apoyan a emprendedores sociales con el programa Visionaris; han otorgado alrededor de 500 mil dólares a más de 50 personas a quienes han dado herramientas empresariales para ...
Los proyectos sociales también pueden ser rentables, dice Kai Gruenauer.
Los proyectos sociales también pueden ser rentables, dice Kai Gruenauer. (Javier García)

México

Con cinco décadas de presencia en México, el banco suizo UBS —uno de los más grandes del mundo— tiene el propósito de dejar de ser visto únicamente como intermediario financiero, para ser reconocido como uno que conjunta capital e ideas para ayudar al desarrollo social del país, dijo su director de Filantropía, Kai Gruenauer.

En conversación con MILENIO, el directivo de la firma internacional destacó que desde hace 10 años apoyan el despegue de emprendedores sociales mediante el programa filantrópico Visionaris, con el cual han otorgado alrededor de 500 mil dólares a más de 50 personas con proyectos que buscan solucionar problemas sociales, con ayuda de herramientas del mundo empresarial.

En cuanto a donaciones sociales, considera que México se encuentra rezagado en comparación con Estados Unidos, Europa y algunos países asiáticos, pero por encima de América Latina, gracias a que tiene una sociedad civil más avanzada; pero aún hay mucho trabajo por hacer, al cual se deben sumar más instituciones financieras y el gobierno federal.

¿Por qué impulsar proyectos sociales precisamente en México, cuando tienen presencia en otras naciones con problemas similares?

El banco ha operado 50 años en México y creímos necesario devolverle algo a la sociedad mexicana mediante un proyecto filantrópico. Pensamos en crear una fundación como muchas otras instituciones, pero encontramos que había una manera más eficaz de contribuir al desarrollo social del país y era mediante el apoyo a emprendedores sociales, que son personas que atacan un problema social con una idea innovadora, ayudados de herramientas tradicionales del mundo de los negocios pero aplicadas para tener un beneficio social o ambiental, siempre en busca de la manera de replicarlo a nivel de sistema.

¿En qué otros países opera Visionaris o algún otro programa similar?

Es curioso, porque no es una idea que parta de Suiza, que es la casa matriz, sino que surgió de una persona que tenía una gran afinidad con América Latina. Por el momento solo lo tenemos en México y en Brasil, pero estamos pensando replicarlo en Asia y en Europa. El punto es que necesitamos que haya un boom de emprendedores sociales muy grande en los países de estos continentes; resulta paradójico, pero no hay tantos como imaginaríamos y eso complica el tema de replicarlo.

¿Cuál es el propósito que persigue UBS con esos apoyos sociales?

Buscamos que el banco deje de ser únicamente intermediario financiero y pase a ser un intermediario entre capital e ideas; es decir, que junte la comunidad de filántropos por un lado y la de emprendedores sociales por otro, para luego tender un puente entre ambos y así facilitar las oportunidades de colaboración entre ellos.

Visionaris es una forma de hacerlo, presentamos a los creadores de productos innovadores que estamos seguros tendrán un beneficio social con gente que los puede apoyar. Con esto contribuimos al desarrollo social de México de alguna manera, y eso es lo que buscamos en nuestra unidad de filantropía e inversiones realizadas en valores.

En filantropía, ¿cómo está México comparado con otros países?

En comparación con el mundo anglosajón y la filantropía de países europeos y de algunos asiáticos, México está atrasado, pero respecto a América Latina creo que está arriba, debido a que cuenta con una sociedad civil más avanzada; entonces todo es relativo, pero para crecer hacen falta varias cosas, por ejemplo, un requisito indispensable es contar con incentivos fiscales adecuados, más transparencia, mejores modelos y por supuesto que se hable más de las experiencias exitosas de filántropos y se note que contribuyen al desarrollo social.

¿Por qué dar a conocer sus acciones?

En México poca gente tiene visión para generar cambios sociales; por ejemplo, en Estados Unidos todos los empresarios y personas que realizan donaciones son muy abiertos, pero aquí pasa todo lo contrario, claro que hay gente que lo hace pero se mantiene con un perfil muy bajo, hay que mostrar lo que hacen para así impulsar a que más personas a que sigan sus pasos.

Uno de los grandes problemas en México es la falta de transparencia, ¿también afecta a la filantropía?

En México y América Latina lo que faltan son estadísticas, no se sabe exactamente cuánto se dona, a qué, ni por qué, eso definitivamente impide que la gente done más. Esa falta de información no permite la elaboración de políticas públicas que contribuyan al desarrollo de la filantropía, por eso nosotros lanzaremos el siguiente año un estudio sobre la filantropía en Latinoamérica para conocerla mejor. Será el primero en su tipo y estará enfocado en gente de grandes patrimonios, porque no tenemos recursos para hacerlo de manera general.

¿Qué papel puede jugar el gobierno en el impulso de emprendedores sociales?

El Estado no tiene la capacidad de tomar riesgos, por tanto, no funciona de una forma que permita la innovación. Pero la solución que se ha dado en otros países es que una vez que los emprendedores han comprobado que tienen un proyecto que tendrá un impacto social importante, sea adoptado por el gobierno, y sea precisamente éste el encargado de replicarlo a gran escala; para ello es fundamental trabajar en más y mejores políticas públicas.

En números, ¿cuál es el aporte de UBS a emprendedores sociales?

A lo largo de  10 años hemos otorgado casi 500 mil dólares en premios, galardonado a más de 50 emprendedores sociales y aunque la parte económica es importante, no es lo único; es difícil cuantificar cómo se han beneficiado de todo lo que hay alrededor del premio, pues  consiguen una gran exposición que le abre la puerta para conocer a personas dispuestas a apoyar sus proyectos.