¿Qué hay detrás de la caída del peso?

La pérdida de confianza en la moneda nacional puede aumentar el riesgo inflacionario en todos los bienes y servicios de la economía, es decir un aumento de precios generalizado.
Tipo de cambio.
El dólar se quedó a unos centavos de los 20 pesos. (Reuters)

Ciudad de México

El peso mexicano y los mercados bursátiles en general se encuentran en su posición más frágil en años. El peso mexicano se encuentra entre los últimos lugares de la tabla de monedas emergentes más depreciadas contra el dólar en lo que va del año y los elementos que han explicado la devaluación no parecen que mejorarán pronto.

Ante este comportamiento, los analistas de Finamex Casa de Bolsa adelantan que la pérdida de confianza en la moneda nacional puede aumentar el riesgo inflacionario en todos los bienes y servicios de la economía “y no solamente a los expuestos a bienes y servicios importados como hasta ahora”.

Esto llevaría al Banco de México a incrementar la tasa de interés de referencia, sin esperar a que la Reserva Federal de Estados Unidos haga lo propio. En el último comunicado de política monetaria, el banco central de México refirió que el principal riesgo al alza de la inflación sería precisamente un incremento en la tasa de fondeo, de la que dependen el resto de las tasas de interés que afectan directamente a los consumidores.

¿Por qué cayó tanto el peso?

De acuerdo con Finamex Casa de Bolsa, una de las razones que podría explicar la caída es que el peso mexicano es de las monedas más líquidas de los mercados emergentes. Opera libremente 24 horas al día, y por lo mismo, ante el deterioro del balance de riesgos para los mercados emergentes en general, los inversionistas lo utilizan como cobertura de posiciones en otros países exacerbando el movimiento a la baja del peso.

Otra razón es que los inversionistas están abandonando divisas emergentes para optar por activos más seguros, como los bonos y el oro, movidos por preocupaciones sobre el crecimiento económico y la efectividad de las políticas de los bancos centrales.

Al mismo tiempo, el desplome de los precios del petróleo está provocando estragos en las economías de países productores de crudo, mermando aún más el crecimiento económico global.

Además de la caída de las acciones en Estados Unidos, los grandes índices bursátiles del mundo también han sido golpeados, pese a esfuerzos por parte del Banco de Japón y del Banco Central Europeo para apuntalar al crecimiento mediante tasas de interés más bajas.