Proliferación de financieras pone en riesgo el sistema

La irregularidad es un tema que afecta a todo el país y no es ajeno al sistema financiero, señala el directivo Juan Guichard, quien añade que el número de Sofipo, Sofom y cajas de ahorro es cada ...
“Hace falta quitar tanta polémica a la banca. No es que diga que es una santa, pero por todo se le pega.”
“Hace falta quitar tanta polémica a la banca. No es que diga que es una santa, pero por todo se le pega.” (Javier García)

México

Para el presidente del Consejo de Administración de Invex, Juan Guichard, la proliferación de instituciones financieras poco o nada reguladas es un riesgo latente para la estabilidad del sistema financiero.

La informalidad es un tema que afecta a todo el país y no es ajeno al sistema financiero, dado que el número de Sofipo, Sofom y cajas de ahorro es cada vez mayor, lo que es un fenómeno de “informalidad financiera” porque operan al margen de la ley o apenas son supervisadas, advirtió.

Corregir esa situación es solo el principio, agregó Juan Guichard en entrevista con MILENIO rumbo a la 78 Convención Bancaria, porque el verdadero reto del país es sacar adelante el mercado interno; es decir, apoyar a las empresas, a la infraestructura y al consumo de la nación.

La reforma financiera lleva un año de trabajos, ¿cómo la califica hasta el momento?

Lo primero a dejar claro es que ni ésta ni las demás reformas son soluciones de un día para otro, pero sí son las bases desde las cuales se puede empezar a generar una mejor actividad económica, pero eso es un tema de mediano o largo plazos. Ahora están puestas las bases, pero falta aterrizar muchas más, es algo en lo que se está trabajando y se va en la dirección correcta. En general todas las reformas son positivas, pero en el caso de la financiera se busca en específico un sistema más robusto y adecuado.

¿Qué le hace falta a la reforma?

Falta darle más peso a la valuación que se les hace a los participantes del sistema, y me refiero en general a las instituciones y a sus funcionarios, sobre todo al momento de dar una licencia bancaria; justo de ahí debe partir la rigidez, porque si no estoy seguro que esa institución lo va a hacer bien, se empieza a poner mucha regulación más arriba, esa no es la manera correcta de hacerlo. Si no sabes manejar, simplemente no te doy una licencia de conducir.

¿Siente que la regulación se enfoca en los bancos y descuida otras figuras financieras menores?

Por supuesto. Es claro que el sector formal es al que más se controla, por eso vemos cómo ha crecido mucho la informalidad en general; en el caso del sistema financiero se observa en el crecimiento que han tenido las Sofom, las Sofipo y las uniones de crédito, instituciones que no están reguladas o a lo mucho tienen reglas más laxas; ahí hablamos de una competencia que no es pareja.

Ya vimos lo que sucedió con Ficrea, ¿ese tipo de figuras son un riesgo para la estabilidad del sistema?

Claro que es un riesgo y por eso hay que seguirlo muy de cerca, pues se presentan casos como Ficrea; por eso hago énfasis en el cuidado al otorgar las licencias para operar como banco. Si a cualquiera se le da una licencia de conducir, que luego no nos sorprenda que choque.

Aunque la banca no está libre de escándalos y malas noticias…

Hace falta quitar tanta polémica a la banca. No es que diga que es una santa, pero por todo se le pega; nos dicen que somos los malos, limpiadores, etcétera, pero hay que dejar en claro que no somos policías, nosotros no somos los que hacen que las leyes se apliquen, pero ese es mucho el tema. No defiendo a la banca, pero a veces nos piden que hagamos funciones que no nos corresponden.

El año pasado hablaba de sobrerregulación con la reforma financiera, ¿la sigue viendo igual?

Toda regulación inteligente debe ser bienvenida, y precisamente el reto es lograr ese tipo de regulación sin un exceso de detalles enfocados en el “cómo”, porque ahí es cuando se pierde el enfoque y termina siendo muy costosa de implementar, por eso el desafío es saber identificar qué es lo que se quiere controlar, sin meterse de fondo en cómo conseguirlo.

Son un banco de inversión que maneja fuertes sumas, ¿cómo controlan los riesgos?

La banca es asumir riesgos, y creo que todo riesgo tiene su complejidad; por eso lo más importante es tener la capacidad de evaluarlos, porque cualquier riesgo que se vislumbre es asumible, pero por obvias razones todo va ligado al costo de lo que cobras, entre más riesgo hay, más costoso se vuelve un crédito. Todos debemos ser muy cuidadosos al asumir los riesgos, aunque a veces la autoridad nos dice: quiero que cobres menos y además que sea con el menor riesgo posible.

El pasado fue un año complicado para algunos bancos, ¿cómo visualiza 2015?

El 2014 fue un buen año, para este 2015 sigo siendo optimista, pero a la vez soy realista y sé que no la vamos a sacar del parque (dice en alusión al home run), no obstante, hay que tener cuidado de no pasarnos de pesimistas. En lo económico estoy seguro de que este será un año mejor que el anterior, pero si realmente queremos crecer a mejor ritmo no podemos equivocarnos; lo importante es impulsar el mercado interno, y eso ha sido algo que prácticamente no hemos hecho, por eso hay que apoyar los proyectos locales y el consumo.

¿Cómo lograr ese impulso al mercado interno?

El trabajo no es solo del lado financiero, esto abarca todos los sectores de la economía, por ejemplo, buscar sustituir importaciones, reactivar muchos proyectos de infraestructura que quedaron estancados a causa de la crisis de las vivienderas. Hay una tremenda necesidad de vivienda que debemos aprovechar.

¿Invex prepara un fondo energético para impulsar proyectos?

Estamos más comprometidos que con un simple fondo para proyectos de energía. Empezamos desde antes, pues no es solo tener el dinero, sino que tomamos una parte activa en el desarrollo de los proyectos. Buscamos participar desde adentro, ser de los originadores, buscar que el consorcio avance, poner nuestros pocos o muchos talentos para que el proyecto se dé en tiempo, forma y costo, pero con el reconocimiento de que el dinero es un elemento más, pero no lo es todo. Con dinero no se hace una carretera, se necesitan muchas más cosas, porque un buen proyecto encuentra dinero y el dinero no necesariamente encuentra un buen proyecto.