Prevén caos constitucional en GB si triunfa el "brexit"

La legislación de la Unión Europea da derechos y obligaciones a ciudadanos, empresas y autoridades.
El autobús de la campaña europeísta In Europe for Britain circula cerca del Parlamento.
El autobús de la campaña europeísta In Europe for Britain circula cerca del Parlamento. (Justin Tallis/AFP)

Separar a Gran Bretaña de décadas de legislación europea tomará años y puede crear un caos constitucional, de acuerdo con expertos en derecho.

“La legislación de la Unión Europea es parte de la legislación de Reino Unido y su adopción le dio a los ciudadanos, empresas y autoridades públicas británicas derechos y obligaciones”, dijo el profesor Sionaidh Douglas-Scott, experto en derecho constitucional de la Universidad Queen Mary de Londres. “Su derogación o enmienda será un proceso complejo y exigente. Provocará un serio detrimento y caos a la constitución británica en el proceso”.

Si Gran Bretaña sale de la Unión Europea, dice el profesor Douglas-Scott, va a requerir de la derogación de leyes como la Ley de Comunidades Europeas (ECA, por su sigla en inglés), el mecanismo por el cual las leyes de la Unión Europea se llevan al cuerpo de leyes de Reino Unido. Pero una gran complicación es que la ECA y otras legislaturas primarias que se aplican de las leyes de la Unión Europea se incorporaron directamente a los estatutos de transferencia en Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

La Ley de Escocia de 1998 establece que los actos del parlamento escocés que no son compatibles con la legislación de la Unión Europea “no son ley”. Existen disposiciones similares en la Ley del Gobierno de Gales y en la Ley de Irlanda del Norte.

“Si el gobierno de Reino Unido insiste en que los poderes repatriados de Bruselas vayan a Westminster (después de un voto para salir de la Unión Europea), esto puede llevar a Westminster y Holyrood (el parlamento de Escocia) a un curso de colisión”, dijo Andrew Scott, profesor de Estudios de la Unión Europea de la Universidad de Edimburgo.

Por ejemplo, el control sobre las políticas de agricultura y pesca, que se entregó a Escocia al momento de la transferencia se promulgó debido a que se supuso que la Unión Europea tenía responsabilidad en el área, “pasaría” a Escocia en el caso del brexit, dijo el profesor Scott. “Eso crearía un importante problema constitucional, ya que el gobierno del Reino Unido probablemente quiera mantener el control sobre esas áreas”.

Por convención, Westminster debe buscar la aprobación del parlamento escocés para legislaciones sobre temas descentralizados. Cualquier intento por parte del gobierno de Reino Unido para obligar a hacer los cambios probablemente provoque indignación en Escocia —donde las encuestas sugieren que la mayoría tiene la intención de votar por la permanencia en la Unión Europea— y elevará el apoyo para un segundo referendo de independencia.

Por su parte, el Acuerdo de Belfast, o de Viernes Santo de 1998, incluye disposiciones basadas en el ECA y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Y los abogados dicen que la condición de Reino Unido e Irlanda como Estados miembro de la Unión Europea “se tejió a través del acuerdo”.

Además de esas posibles dificultades constitucionales, para sacar a Gran Bretaña del abrazo jurídico de la Unión Europea requerirá identificar qué leyes ya no se aplican o cuáles se tienen que volver a redactar y cuáles deben revocarse o sustituirse.

“Reino Unido tendrá que decidir qué parte de la legislación de la Unión Europea quiere mantener y qué desechar”, dijo Philip Wood QC (consejero de la reina), director de la unidad de inteligencia de derecho mundial de Allen & Overy. “Regulaciones antimonopolio, financieras y pensiones solo son algunos ejemplos de la gran cantidad de áreas complejas”.

Simon Gleeson, socio de Clifford Chance, describió de “monumental” los recursos necesarios para consagrar el brexit dentro de la legislación del Reino Unido. Dijo: “Será simplemente imposible hacer cualquier revisión exhaustiva de la legislación de la Unión Europea antes de cualquier fecha de salida razonable”.

La opción más simple para el gobierno, traducir la legislación vigente de la Unión Europea en la legislación británica en una sola ley brexit (Brexit Act), es posible, pero políticamente peligroso. “El grado de recorte (de la legislación de la UE) puede ser altamente político, ya que el electorado puede decir que querían salir de la Unión Europea, que no se la quieren llevar con ellos”, dijo Wood.

Algunas leyes de la Unión Europea —como las reglas de ejecución de sentencias y la asignación de jurisdicciones— no se pueden trasladar totalmente porque deben ser recíprocas con los socios de Gran Bretaña en la Unión Europea.

“Otras leyes también requerirán un acuerdo de sus ex socios en el bloque. El pasaporte, que le permite a las firmas de servicios financieros con sede en Reino Unido operar sin una autorización adicional en toda la Unión Europea, es un ejemplo”.

“Algunas reglas se basan en el hecho de que hay acceso a un mercado europeo más amplio; por ejemplo, la regulación de las instituciones financieras”, dijo Martin Coleman, socio de una firma global de abogados y miembro de un grupo a favor de la permanencia llamado Lawyers-In for Britain.

La naturaleza del sistema legal británico plantea dificultades particulares para los que quieren desmantelar la actual legislación de la Unión Europea: gran parte de ella se incorporó a la ley británica y se aprobó en los tribunales y, por lo tanto, pasó a formar parte de la jurisprudencia. Eso significa que, incluso si se elimina un estatuto, sus principios —por ejemplo, la legislación que regula los derechos de los trabajadores— se mantienen vigentes.

“Si los tribunales concluyeron que el enfoque correcto para X es Y, si eliminas el estatuto, ese enfoque se mantendrá”, dijo Gleeson, de Clifford Chance.

Otros señalan que, a pesar de la probabilidad de que los dictámenes anteriores del Tribunal de Justicia de la Unión Europea se impugnen después de la salida de Gran Bretaña, no habrá un retorno directo al status quo previo a que Reino Unido se adhiriera a la Comunidad Económica Europea en 1973. Por lo tanto, la condición exacta de una jurisprudencia que se generó durante la pertenencia de Reino Unido al bloque se volverá peligrosamente turbia.

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Años que lleva Gran Bretaña en el bloque europeo; en 1973 se unió a la entonces denominada Comunidad Económica Europea

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Miembros de la Unión Europea; en 1951 se inició la cooperación con cinco países y en 2013 se añadió a Croacia para llegar a la cifra actual

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Días que faltan para el referendo sobre el brexit; las últimas encuestas dan 53% a la permanencia