Preparan la billetera para el Black Friday

Las empresas esperan en este día una derrama de 600 mil millones de dólares, incluso algunas se han adelantado, como Wal-Mart, y ofrecido algunos productos a precio rebajado.

Estados Unidos se prepara para las grandes rebajas del fin de semana de Acción de Gracias, cruciales para los comercios y una economía estadunidense que depende en gran medida del consumo.

Celebrado el jueves con una jornada no laborable, el día de Acción de Gracias será seguido del "Black Friday" (Viernes Negro), caracterizado por descuentos monstruosos, mareas humanas en las tiendas y una encarnizada guerra comercial.

Pero este año, las grandes cadenas de distribución no han esperado hasta estas fechas y han ofrecido sus promociones por adelantado, con la esperanza de hacerse con una porción de los 600 mil millones de dólares que se espera que los estadunidenses gasten en compras de fin de año.

Desde el viernes pasado, el número uno de las ventas minoristas, Wal-Mart, que acaba de anunciar un cambio de jefe, puso en venta televisores de 82 cm a menos de 100 dólares y juguetes a 50% de descuento.

"El Viernes Negro es nuestro 'Super Bowl' y tenemos la intención de ganar", aseguró el encargado de marketing del grupo, Duncan Mac Naughton, en referencia al principal evento del football americano en Estados Unidos.

"El Viernes Negro es nuestro 'Super Bowl' y tenemos la intención de ganar"

Su competidor Target, así como el gigante de las ventas en línea Amazon, siguieron el ejemplo para no quedar atrás.

"El Viernes Negro en sí no es garantía de éxito. Pero es evidente que si te has quedado rezagado luego del Viernes Negro, es muy difícil subsanar el bache", señaló Michael Exstein, especialista en comercio minorista en Credit Suisse.

Algunas cadenas se juegan más que solo su prestigio. JC Penney, sumergido en grandes dificultades financieras, luchará por lograr buenas ventas en sus mil 100 tiendas y así garantizar su supervivencia, luego de que el fin de semana de Acción de Gracias de 2012 no abriera sus puertas y pagara las consecuencias.

Incertidumbres sobre el consumo

A riesgo de entorpecer la degustación del tradicional pavo en las reuniones familiares, numerosas tiendas abrirán durante la jornada del jueves e incluso lo harán toda la noche.

La cadena Kmart, filial del grupo Sears, abrirá las puertas de sus tiendas el jueves a las 06:00 de la mañana y no las volverá a cerrar hasta 41 horas más tarde. JC Penney tiene previsto dejar entrar a los compradores a las 18:00 horas, e igualmente trabajará toda la noche.

Con una estrategia más prolongada, el grupo de venta de equipos electrónicos Best Buy se comprometió a mantener sus promociones hasta el 25 de diciembre y reembolsará a los clientes que hayan comprado artículos que sean rebajados más aún luego de esa fecha.

"Tenemos la obligación de competir. Así que eso es exactamente lo que vamos a hacer", declaró el director ejecutivo de Best Buy, Hubert Joly.

Pero cualquiera sea la estrategia, todos los comercios tendrán la misma incertidumbre: ¿Estarán dispuestos los estadounidenses a abrir sus billeteras?

Los ingresos estancados y las batallas presupuestarias en Washington podrían frenar ciertas veleidades.

Los consumidores "se darán la satisfacción de comprar ciertos productos", pero al mismo tiempo reducirán sus gastos en otros sectores, advierte Chris Christopher, analista del gabinete IHS Global Insight.

Su colega Michael Exstein es menos pesimista y considera que los consumidores comprarán no solo lo que necesiten, sino también lo que deseen. "En general, los consumidores se sienten un poco mejor", asegura.

Pero las cifras económicas todavía no reflejan esta realidad: según un indicador establecido por la universidad de Michigan, la confianza de los consumidores estadounidenses bajó nuevamente en noviembre, por cuarto mes consecutivo.