Precio de la turbosina cimbra operación aérea

Volaris y Aeroméxico registran pérdidas, mientras que las demás generan utilidades inferiores a las esperadas, confirma la Dirección General de Aeronáutica Civil.

México

La incertidumbre financiera que padece la industria de la aviación no solo se deriva de la guerra de precios entre las aerolíneas, sino también de otros factores, entre ellos el alto precio de la turbosina.

De acuerdo con reportes de Aeroméxico y Volaris, las dos principales aerolíneas del país, el combustible ha aumentado por arriba de 20 por ciento este año, lo que genera una presión más para la economía de las empresas.

En el primer caso, la aerolínea dirigida por Andrés Conesa informó que en el segundo trimestre del año su gasto en turbosina ascendió a 3 mil 492 millones de pesos, cifra 21.3 por ciento superior a la observada en el mismo periodo de 2013.

“El incremento en el precio del combustible generó una presión adicional en costos de más de 225 millones de pesos”, informó Aeroméxico.

Por su parte, Volaris señaló que la turbosina se ha convertido en su principal costo operativo, y en el segundo trimestre del año pagó por este concepto mil 345 millones de pesos, lo que significó un aumento de 20.4 por ciento.

La compañía indicó que en el mismo periodo de 2013 los recursos que desembolsó para la compra de combustible ascendieron a mil 118 millones de pesos.

Fernando Flores, director general de Aeromar, mencionó que el costo del combustible es uno de sus principales gastos, pues representa más de 30 por ciento del total de egresos.

El directivo añadió que en Estados Unidos, al tener opciones para la compra de turbosina, el energético es aproximadamente 5 por ciento más barato.

En días pasados la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) consideró que la situación de la aviación es de inestabilidad, ya que diversas empresas, como Volaris y Aeroméxico, registran pérdidas, mientras que las demás generan utilidades inferiores a las esperadas.

Las aerolíneas pasan por un mal momento y es que registraron números negativos en sus finanzas.

Aeroméxico informó que en el primer semestre del año perdió 179 millones 499 mil pesos; en el mismo periodo del año pasado tuvo una ganancia de 199 millones de pesos.

En el caso de la aerolínea Volaris, en el primer semestre del año registró una pérdida de 444 millones 960 mil pesos.

La compañía, dirigida por Enrique Beltranena, indicó que en el mismo periodo del año pasado tuvo una ganancia de 108 millones 823 mil pesos.

Aunado al alto precio del combustible, la DGAC explicó que Aeroméxico y Aeromar tienen costos laborales fuertes y mayores a los de sus competidores.

Flores agregó que su carga laboral es alta y la diferencia con las empresas del sector es importante, porque ellos tienen otros sindicatos.

Estamos tomando medidas importantes para reducir costos y elevar la productividad y la eficiencia. “Atrás de la operación de una empresa hay un mundo de cuestiones administrativas muy complejas, que son las que estamos tratando de acomodar bien” para generar la utilidad esperada, afirmó el directivo.

En los últimos 10 años, ocho aerolíneas han dejado de operar por diversos factores, como elevadas deudas, finanzas inestables y la crisis económica internacional, entre ellas se cuentan Mexicana de Aviación, Aerocalifornia, Aviacsa, Taesa y Líneas Aéreas Azteca.

El caso más conocido fue Mexicana de Aviación, que tras los problemas económicos mundiales no pudo soportar la caída en la actividad y sumó pasivos que al final terminaron por dejarla en quiebra.

Después de casi cuatro años de concurso mercantil, la juez Edith Alarcón la declaró en quiebra al no existir un inversionista que la rescatara.

El gobierno federal pidió a los inversionistas interesados contar con recursos etiquetados por 300 millones de dólares, entre los postulantes estuvieron fondos de inversión como PC Capital, Med Atlántica, TG Group y el inversionista Iván Barona, al frente de la firma BF International Mining Traders.

Mayor suministro

Fernando Flores, director general de Aeromar, señaló que con la reforma energética se podrán tener más opciones para el suministro de combustible en México, como sucede en Estados Unidos.

Con esta mayor oferta el precio de la turbosina bajará en el corto plazo y las empresas del sector se verán beneficiadas al bajar sus costos, ya que aún es la inversión principal para las aerolíneas.

Aeropuertos y Servicios Auxiliares, dirigida por Gilberto López Meyer, dejará de ser la única empresa comercializadora de combustible para abastecer a las aerolíneas nacionales y extranjeras.



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