Piden que refresqueras detallen contenido de jarabe de maíz en sus bebidas

Esto debido a que el jarabe de maíz de alta fructuosa produce daños severos a la salud, según explica la Alianza por la Salud Alimentaria. 
Bebidas azucaradas.
(Reuters. )

Ciudad de México

La Alianza por la Salud Alimentaria (ASA) pidió a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) hacer obligatorio que las refresqueras especifiquen si sus productos están endulzados con jarabe de maíz de alta fructosa, debido a los severos daños que produce esa sustancia.

En conferencia de prensa, Alejandro Calvillo, dirigente del Poder del Consumidor, organización integrante de la ASA, planteó a la Cofepris que, a través de la revisión que hará a los etiquetados de alimentos y bebidas no alcohólicas -como parte de la estrategia nacional contra la obesidad y la diabetes- haga obligatoria dicha especificación en sus etiquetas.

Explicó que es necesario precisar esa información en el etiquetado de los productos, toda vez que los que son endulzados con jarabe de maíz de alta fructuosa, por su composición química y el uso de maíz transgénico, son más dañinos para el organismo que los endulzados con caña de azúcar.

"Es una gran oportunidad para que en esta revisión que hará la Cofepris se estandaricen las etiquetas con el código federal de regulación de los Estados Unidos, que establecen que en los productos se debe poner el nombre de los ingredientes", insistió Calvillo.

El integrante de la ASA, conformada por 20 organizaciones, explicó que hay varios tipos de azúcares, como la fructuosa dextosa, glucosa, miel, azúcar morena, sacarosa, jarabe de maíz y jarabe de maíz de alta fructuosa, endulzantes que deben conocer los consumidores a través de las etiquetas.

Al respecto, la también integrante del Centro de Orientación Alimentaria, Julieta Ponce aseguró que el jarabe de maíz de alta fructuosa, ocasiona problemas de salud, porque su consumo no provoca saciedad ni empalaga, por ello son fuertes las cantidades que se consumen.

Resaltó que el alto consumo de esas bebidas endulzadas con esa sustancia, provocan en el organismo elevación de niveles de triglicéridos, ácido úrico, colesterol, resistencia a la insulina, cálculos renales, presión arterial, engrasa el hígado, detona la diabetes y el síndrome metabólico.