Piden IP y expertos cuidar tejido social

Los verdaderos efectos de las reformas estructurales apenas comenzarán a evaluarse entre 2016 y 2017, señalan analistas.

México

Más que los indicadores financieros locales y globales, la situación del estado de derecho es lo que está en la mente de muchos inversionistas, quienes podrían cambiar de miras el destino de sus recursos si el tejido social de México se debilita, dijeron analistas y capitanes de industria consultados por MILENIO.

En el arranque del tercer año de la administración del presidente Ernesto Peña Nieto, el sentir en el ambiente de negocios es que lo social pesa más que lo económico. Y en este sentido, es la fortaleza del estado de derecho lo que se tiene que cuidar a fin de que no se pongan en riesgo planes de inversión o se afecten los niveles de consumo.

“A raíz de los acontecimientos recientes, habrá que ver si éstos no se convierten en un obstáculo para el flujo de inversiones que estamos esperando en el país”, dijo Mario Correa,  economista en jefe de Scotiabank.

La semana pasada, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, dijo que México está en camino para llegar a la meta de 30 mil millones de dólares de inversión extranjera directa.

Por otro lado, las recientes reformas estructurales anticipan una llegada importante de dinero para proyectos en suelo nacional, específicamente en el ramo energético.

En este sentido, el viernes pasado la Comisión Nacional de Hidrocarburos dio la luz verde para iniciar el proceso de licitación de proyectos de exploración y producción de petróleo amparados por la Ronda Uno. En este caso, el gobierno pretende recibir más de 12 mil 500 millones de dólares anuales en inversión.

Pero para ello, coinciden los analistas, es necesario garantizar un estado de derecho que brinde transparencia para la adecuada implementación de las reformas estructurales que coinciden, son el logro más terminado de Peña a dos años de su gobierno.

“El balance de los dos primeros años de gobierno de Enrique Peña es positivo, ya que se logró sacar adelante el paquete de reformas estructurales”, dijo a MILENIO Alejandro Cervantes, subdirector de economía nacional en Grupo Financiero Banorte-Ixe. “Sin embargo, la inseguridad y la corrupción son los factores que explican el menor dinamismo económico de México, no solo en los últimos dos años, sino desde antes, en el sexenio de Felipe Calderón”.

Ante esta situación, dice Cervantes, el reto y gran desafío es garantizar la implementación de las reformas, especialmente la energética, en el contexto de un estado de derecho que brinde seguridad y transparencia para los inversionistas, y que eso se vea reflejado en los hogares y en las empresas.

Por su parte, Isaac Velasco, analista en Grupo Financiero Ve por Más, indicó que los verdaderos retos de Enrique Peña no serán el próximo año, sino en 2016 y 2017, cuando se vea la aplicación de las reformas, pues si bien ya están aprobadas, falta concer  su impacto en la economía.

Adicionalmente, el gobierno tendrá que acelerar ciertos programas en materia de infraestructura, pues se ha visto un retraso en éstos y ello ha propiciado un inicio de gestión débil en materia económica.

En el terreno inflacionario, Correa, de Scotiabank, advirtió que vienen incrementos importantes en los precios de la gasolina en enero y eso tendrá un impacto en el Índice Nacional de Precios al Consumidor; de hecho, observó que las presiones sobre el tipo de cambio que cada vez “parecen más permanentes que transitorias” pueden tener alguna afectación sobre la inflación”.

En semanas recientes, el peso ha llegado a cotizarse hasta en 14 unidades por dólar, nivel no visto desde hace por lo menos dos años. 

Apostar al crecimiento

En el mismo tema de los retos económicos para Peña, la iniciativa privada afirma que es  indispensable apostar al crecimiento, la inversión, la generación de empleo e incentivar el ahorro, con políticas públicas y cambios fiscales inmediatos.

Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CEE), dijo que el país lleva buen paso en la implementación de las reformas estructurales, no obstante es preciso hacer un seguimiento objetivo de los avances, riesgos, retrocesos y cuestiones que no están funcionando, con el objetivo de corregirlos.

“Es necesario que gobierno e iniciativa privada echemos a andar una estrategia emergente para acelerar la reactivación, especialmente del mercado interno”, subrayó.

Juan Pablo Castañón, presidente nacional de la Confederación Patronal (Coparmex), dijo que es momento de reactivar la economía, sobre todo la de carácter interno, revirtiendo el lento crecimiento que se ha padecido en los últimos 30 años el país.

Para ello, dijo, no pueden dejarse de lado los logros de las reformas estructurales como un mecanismo para superar la pobreza, reducir la desigualdad y generar oportunidades efectivas de educación y empleo.

Ambos dirigentes empresariales coinciden en el pendiente para el siguiente año es fortalecer el estado de derecho.  


[Dé clic sobre la imagen para ampliar]