Pemex conmemora expropiación con apertura a la IP

Después de 76 años de la expropiación petrolera, empresas como Exxon, Shell, Petrobras, British Petroleum y Stat Oil podrán invertir en todas las cadenas de Pemex.
La ceremonia de este 18 de marzo se llevará a cabo en el complejo petroquímico Cosoleacaque.
La ceremonia de este 18 de marzo se llevará a cabo en el complejo petroquímico Cosoleacaque. (Especial)

Ciudad de México

Después de 76 años, Petróleos Mexicanos (Pemex) conmemora el día de la expropiación petrolera con la apertura del sector energético. Es decir, con la opción a que empresas como Exxon, Shell, Petrobras, British Petroleum, Stat Oil, entre otras, participen en la exploración, explotación y producción de hidrocarburos

Por más de siete décadas esta posibilidad estuvo restringida hasta el 20 de diciembre de 2013, cuando el presidente Enrique Peña Nieto promulgó la reforma energética que consideró cambios en los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución para permitir la inversión de petroleras extranjeras en el sector de hidrocarburos.

La ceremonia de este 18 de marzo se llevará a cabo en el complejo petroquímico Cosoleacaque, el cual inició operaciones en 1971 y está ubicado en Veracruz.

El complejo de Cosoleacaque es uno de los cinco centros petroquímicos que integran a la subsidiaria Pemex Petroquímica.

Para qué sirven los petroquímicos

Los petroquímicos que se producen en el país tienen como materia prima el gas natural y se usan para la fabricación de plásticos, ropa, cosméticos, zapatos, chicles, pinturas, impermeabilizantes, esmaltes, champús, aislantes, DVD's, conservantes de alimentos, lipsticks, equipajes, pastas de dientes, entre otros productos que forman parte de la vida diaria de las personas.

La capacidad de Pemex para producir petroquímicos es de 12 mil 409 toneladas, de este total de capacidad sólo se utiliza 65.7 por ciento. De acuerdo con el último informe anual de Pemex, la petrolera produce ocho mil 155 toneladas.

Del total de producción petroquímica, Cosoleacaque aporta 24.8 por ciento. Este centro, localizado cerca del Itsmo de Tehuantepec, es el segundo activo más importante de Pemex Petroquímica, después de la Cangrejera.

Petroquímica básica y no básica

Hasta antes de la reforma energética de 2013, la petroquímica estuvo clasificada en básica y no básica.

La producción petroquímica básica estuvo a cargo exclusivamente de Pemex y la no básica de las empresas privadas.

Etapas de la petroquímica

La industria petroquímica en México inició operaciones en 1959 y se desarrolló hasta 1982. Esta industria tiene tres etapas, de acuerdo con información histórica de la Secretaría de Energía.

Primera etapa

El primer periodo abarca hasta principios de los años setenta. El objetivo de mercado de la industria fue impulsar el mercado interno, particularmente el agropecuario, con la elaboración de fertilizantes, con base en un esquema económico de sustitución de Importaciones.

Segunda etapa

El segundo periodo se ubica entre los setenta y los primeros años de la década de los ochenta, que se caracterizó por la construcción de instalaciones petroquímicas de producción a gran escala.

En esta etapa se le apostó a la producción masiva para la acelerada transformación manufacturera y del consumo del país. Para este periodo fue importante considerar nuevas proyecciones en la producción de gas natural al ser la materia prima de la petroquímica.

La década de los setenta fue de inestabilidad en el precio de los productos petroquímicos, como consecuencia de la volatilidad en el precio del petróleo entre 1976 y 1982.

Tercera etapa

Este periodo comprende desde la crisis económica y financiera nacional de 1982 hasta años recientes.

Entre 2003 y 2006 salieron de operación los complejos Camargo y el de Tula como consecuencias de las condiciones del mercado.

El complejo petroquímico de Camargo se encuentra en proceso de baja definitiva por economía de escala, falta de materia prima y altos costos de producción.

Las reformas al marco regulatorio de la industria petroquímica que se emprendieron a partir de los años ochenta han permitido la inversión privada nacional y extranjera en la petroquímica no básica (amoniaco, benceno, etileno, metanol, tolueno, paraxileno, entre otros).