Mayor prosperidad y vivir en paz exigen laguneros

Los panelistas del programa Cambios titulado 'El Torreón que merecemos', coinciden en que es importante atraer inversiones, así como propiciar una mayor participación ciudadana.
La seguridad y el crecimiento de Torreón pone a debatir a líderes empresariales con autoridades.
La seguridad y el crecimiento de Torreón pone a debatir a líderes empresariales con autoridades. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

La exigencia de una población por contar con una ciudad que le satisfaga sus necesidades más básicas, no se trata de sueños utópicos inalcanzables ubicados en otra dimensión.

Los números muestran que muchos de los hijos de los grandes empresarios, no han sabido o no han podido alcanzar los mismos niveles de éxito que sus padres.

En los años noventas, la ciudad de Torreón contaba con altos índices de inversión extranjera y empleo. Prueba de ello lo fueron la llegada de grandes empresas como John Deere y Caterpillar, que estimularon el arribo de grandes centros comerciales, pero sobre todo de una paz social y una percepción de prosperidad generalizada.

Los años pasan y hoy la ciudad es otra y en ese sentido, ¿Cuál es el Torreón que merecen sus habitantes?

En el programa Cambios, trasmitido el pasado fin de semana, Marcela Moreno y Ángel Carrillo, directora editorial de Milenio y director de Operaciones de Multimedios, respectivamente, hicieron esta pregunta a los panelistas.

Lo integró José Antonio Murra Giacomán, empresario lagunero. Federico Ramos Salas, empresario y colaborador de Milenio. Fernando Royo Díaz Rivera, colaborador de Milenio y Eduardo Holguín, director del Instituto Municipal de Planeación (Implan).

Expresaron las visiones que tienen de La Laguna en general y de Torreón en lo particular, cada uno desde la trinchera en que se ubica en la actualidad, sea como empresarios o funcionarios.

La prosperidad sumada a la seguridad fue el punto de coincidencia, pero a esta fórmula se le tiene que agregar elementos como atracción de inversiones y de igual manera, una mayor participación ciudadana que permita a los laguneros tener la posibilidad de exigir a las autoridades un mejor gobierno que los lleve a contar con la ciudad próspera que siempre han deseado.

Opiniones sobre la percepción de una ciudad afectada por la falta de inversiones y una deficiente focalización en la promoción, bajos niveles de calidad en la infraestructura de servicios públicos, enfrentaron a los panelistas.

Por la parte gubernamental, Eduardo Holguín, director del Implan, defendió y descalificó los señalamientos de los empresarios sobre la “catástrofe” urbana que se ha vivido en la ciudad de Torreón.

La ausencia de grandes liderazgos empresariales también fue criticada, pero así como se reconoció que en el ámbito de la Iniciativa Privada se ha pugnado más por intereses personales que por el beneficio común, también se criticó el que a nivel político se privilegie la rentabilidad política más que la social, con el fin de obtener un beneficio partidista dejando a un lado obras de infraestructura fundamentales por acciones mediáticas.

La estadística y el dato duro siempre resultan contundentes y más cuando la cifra deja registro de un comportamiento en temas como el desempleo y los montos de inversión en infraestructura que no percibe la población.

Y es justamente la percepción, el factor al que las autoridades se enfrentan día a día y a decir de los invitados, el gobernante usa las cifras para “colgarse medallas”, además que no tienen que dar a conocer lo que hace a través de los medios “son las obras las que hablan por sí mismas”, expusieron.

En los 90's Torreón contaba con altos índices de inversión extranjera y empleo. Prueba de ello lo fueron la llegada de grandes empresas como John Deere y Caterpillar.

Pero la cifra va más allá de grandes estudios estadísticos, los números muestran que muchos de los hijos de los grandes empresarios, no han sabido o no han podido alcanzar los mismos niveles de éxito que sus padres.

Lo que ha dado como resultado su migración a otras regiones o incluso, ser borrados de la lista de los grandes herederos de boyantes empresas y de igual manera da un panorama de la situación que se vive día a día en el Torreón del 2015.