De 0.7% del PIB, daño por la caída en el crudo

Plantea Coparmex al gobierno reducir al máximo el gasto corriente.
Encuentro privado de Agustín Carstens y líderes del CCE.
Encuentro privado de Agustín Carstens y líderes del CCE. (Juan Carlos Bautista)

México

El impacto en las finanzas públicas por la caída en los precios del petróleo representará 0.7 por ciento del producto interno bruto (PIB) para 2016, aseguró a empresarios Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico).

“Ese impacto, según el propio gobernador, es de 0.7 del PIB, que tendrá que ajustarse a través del propio gasto público y evidentemente el ajuste debe ser en el gasto corriente”, subrayó Juan Pablo Castañón, presidente nacional de la Coparmex.

Después de la reunión privada del Consejo Coordinador Empresarial (CCE ) con el titular del Banxico, el dirigente patronal dijo  que debido a las coberturas que el gobierno federal contrató, no habrá impacto en el gasto público este año, pero ante la imposibilidad de no tener otra fuente de recursos que compensen la caída del precio del petróleo, se debe hacer una planeación con miras a 2016.

Castañón dijo que es necesaria una reingeniería de los programas gubernamentales para que la administración sea más eficiente, y todos los planes que atienden las secretarías, que a veces se duplican por falta de coordinación, tiendan a ser más eficientes.

Agregó que Carstens les explicó que el mandato del Banxico sigue firme en cuanto a controlar la inflación, misma que se estima en márgenes de alrededor de 3 por ciento para todo el año.

A su vez, el presidente del Consejo Mexicano de Negocios, Claudio X. González Laporte, consideró necesario revisar el gasto corriente al máximo posible para ir preparando el terreno para 2016.

“No hay varita mágica, el gasto es crucial y también hay que tomar en cuenta que estamos en un año electoral”, enfatizó.

El empresario comentó que el gobernador del Banco de México les presentó un panorama muy positivo para la inflación y la estabilidad de precios para este año.

Del tipo de cambio, Carstens detalló, según el relato de X.González, que no es responsabilidad del Banxico la política cambiaria, además de que desde hace años se rige por la libre flotación.

También dijo que en materia de crecimiento para la economía no se podrá afirmar lo mismo, para lo cual las tasas de interés bajas contribuirán de alguna manera a mantener niveles de inversión que se requiere para que la actividad no se detenga.  

En tanto, el presidente del CCE, Gerardo Gutiérrez Candiani, mencionó que el sector patronal coincide con el Banco de México en que en que el gobierno debe hacer un ajuste que no perjudique a las clases más desprotegidas, ni tampoco al sector productivo para generar inversiones y empleo.

Puntualizó que Carstens prevé que para 2015 se tendrá estabilidad financiera y macroeconómica, así como una inflación controlada, factores indispensables para generar mayor inversión y crecimiento económico.

El líder empresarial explicó que a escala internacional es preocupante que países de Europa y algunos asiáticos, como Japón, están generando procesos deflacionarios, en los cuales no se aprecia crecimiento económico.

Dijo que un aspecto positivo es que Estados Unidos tiene previsiones de crecimiento importante que podrá jalar la economía nacional, al ser el principal socio comercial de México.