Osborne se pone de pie y está listo para la lucha

El funcionario sostiene que aún puede desempeñar un papel vital para restaurar la estabilidad y confianza en la economía británica.
George Osborne, ministro de Hacienda británico.
George Osborne, ministro de Hacienda británico. (Stefan Rousseau/AP)

La mañana del viernes 24 de junio los resultados de la votación nacional para la salida de la Unión Europea aplastaron a George Osborne y a su plan económico y ambiciones personales.

“He tenido mejores mañanas”, dijo a sus asistentes, cuando amaneció con Gran Bretaña fuera de la Unión Europea.

Diez días después, Osborne está de nuevo de pie y listo para una nueva lucha.

Tal vez su sueño de convertirse en primer ministro se hizo añicos, pero cree que todavía puede desempeñar un papel vital en la restauración de la estabilidad y confianza en la economía británica.

En su primera entrevista con un periódico desde el referendo, Osborne declara: “Lo hecho hecho está. El pueblo británico habló. Debemos aceptar su veredicto en lugar de desanimarnos o tratar de deshacerlo”.

“Ahora tenemos que ser parte de un esfuerzo nacional supremo para hacer que funcione para el pueblo británico. Voy a dar lo mejor de mí durante los siguientes meses, después, le tocará al siguiente líder tory (conservador) quien quiera que sea”.

El ministro admite que el país enfrenta “momentos muy difíciles” y agrega: “No me retracto de las advertencias que hice acerca del impacto, incluida una recesión”.

Pero después de una semana del golpe, Osborne insiste en que ve con confianza un nuevo horizonte. “No creo que debamos sentir lástima por nosotros como país”, dice. “Tenemos que levantarnos y sacar lo mejor de esto. No me voy a quedar sentado sintiendo lástima por mí, sintiendo que de alguna manera todo eso se va a desencadenar. Más bien al contrario”.

Osborne dice que todavía no decide a quién apoyará en la contienda por el liderazgo conservador “en este momento”, aunque, como un ajedrecista político, va a evaluar a quien tenga más probabilidades de ganar y que tenga la mayor probabilidad de darle una función en la conformación de esta nueva era para Gran Bretaña.

Aliados como el ministro del gabinete, Matt Hancock, ya le dieron su respaldo a Theresa May, la ministra del Interior, aunque las relaciones entre ella y el ministro son ásperas, por decir lo menos. Ella se negó a ofrecer puestos a cualquiera de las personas que la respalden.

Altos funcionarios del Tesoro dijeron que Osborne considera a Andrea Leadsom, rival de May a favor del brexit, como una “persona trabajadora con opiniones firmes”, incluso si los dos se enfrentaron en el pasado. Funcionarios civiles del Tesoro son menos amables acerca de su talento.

El ministro, a quien en el pasado a menudo se mencionó para un cambio a la Oficina de Relaciones Exteriores, instará a quien se convierta en primer ministro a buscar un objetivo simple: mantener a Gran Bretaña abierta a las empresas y abierta al mundo.

En el corto plazo quiere asegurarse de que el golpe del brexit no produzca una repetición de la crisis de crédito de 2007-08 y se reúne con los bancos y habla con el Banco de Inglaterra para asegurar que no se paralicen los préstamos.

“Es a su criterio cómo quieran hacerlo, pero tienen las herramientas a su disposición”, dice sobre el Comité de Política Financiera del Banco de Inglaterra.

Mientras que Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, habló sobre una expansión monetaria, Osborne dice que hará su parte al abandonar su amenaza de mayores ajustes fiscales después del brexit, aunque todavía se mantiene con las medidas que ya anunció.

“Soy realista al ver ahora los pronósticos independientes para el crecimiento de Reino Unido en el próximo año o dos”, dice. “Es poco probable que alcancemos nuestros objetivos de superávit. Pero eso no quiere decir que abandonamos la credibilidad fiscal”.

Stephen Crabb, secretario de Trabajo y Pensiones, dirá hoy que el gobierno pedirá prestado hasta 20 mil millones de libras al año para gastar en proyectos de infraestructura, si resulta electo como líder tory.

May se adelantó 24 horas a Osborne al anunciar que descartará el objetivo de superávit de 2020 para evitar una mayor austeridad, algo que sugiere que los dos están en la misma página respecto a las finanzas públicas.

También tienen opiniones similares en torno a la necesidad de que Gran Bretaña tiene que maximizar el acceso al mercado único —que incluya servicios y servicios financieros— y que al mismo tiempo se respete la voluntad del pueblo británico de restringir la libre circulación de personas.

“La prioridad es poner en su lugar, y bien, nuestra nueva relación con Europa, y eso significa poner el mayor énfasis a tener el mejor acuerdo posible en bienes y servicios, incluidos los servicios financieros”, dice el ministro.

Osborne quiere pagar el menor precio económico posible por la capacidad de Gran Bretaña de controlar sus propias fronteras, pero dice: “Es evidente que no puedes tener todos los beneficios de pertenecer a la Unión Europea sin algunos de los costos u obligaciones. Tendrá que reformarse la libre circulación de personas, porque ignorar eso creo que sería ignorar uno de los veredictos más claros del referendo”.

“Pero tenemos que asegurarnos de estar lo más cerca posible de nuestros aliados europeos y que ellos se mantengan no solo como amigos claves y socios estratégicos, sino también como un mercado de exportación crucial”.

Osborne, quien trata de hacer que Gran Bretaña sea el mejor amigo de China en occidente, tiene planes de intensificar el cortejo de Pekín. “Tenemos que subirnos a un avión y vender a Gran Bretaña al mundo”, dice. “Y para mí, eso significa aumentar el esfuerzo en nuestra relación con China”.

A finales de este año realizará otra visita comercial al país asiático.

2007-2008

Periodo en el que se creó una crisis de crédito, lo que ahora quiere evitar GB tras el brexit.

20

Millones de libras que el secretario de Trabajo pide al año para gastar en infraestructura.

2020

Para evitar mayor austeridad el ministro de Hacienda descartará el objetivo de superávit para ese año.