Nueva York busca relanzar taxis amarillos

La Comisión de Taxis y Limusinas de Nueva York permitió que se pinten de amarillo y se les instalen pantallas y taxímetros a 400 carros usados.
Los emblemáticos autos de alquiler en Manhattan.
Los emblemáticos autos de alquiler en Manhattan. (Cristina Muraca/ Ahotterstock)

Nueva York y San Francisco

La ciudad de Nueva York desempolva sus reglamentos y convierte cientos de automóviles usados en taxis amarillos en un intento por atraer de nuevo a los conductores que se cambiaron a Uber, el servicio que conecta a pasajeros con conductores.

La ciudad sufrió de una escasez crónica de conductores oficiales de taxi desde que Uber llegó a las calles de Nueva York hace tres años. Muchos de los taxistas fueron tentados por la oferta de las tarifas que les prometían ganar hasta 5 mil dólares al mes.

Pero la Comisión de Taxis y Limusinas de Nueva York permitió que se pinten de amarillo y se les instalen pantallas y taxímetros a 400 carros usados, en un intento por atraer de nuevo a los conductores que están decepcionados por lo que ganan en Uber.

El esfuerzo para reponer las filas de los taxis amarillos se da después de los enfrentamientos reiterados entre Uber y los servicios tradicionales de taxi en todo el mundo, que intentan detener la expansión del grupo para compartir transporte.

David Beier, presidente del Comité de Seguridad de Taxis (CTS, por su sigla en inglés), dijo que muchos taxistas que se cambiaron a Uber luchan por ganar la cantidad de dinero que esperaban y ahora quieren regresar a la industria de taxis amarillos.

Pero dijo que están “atrapados” en su trabajo con Uber debido a los compromisos para pagar préstamos para adquirir los vehículos que compraron cuando se unieron a la aplicación para solicitar taxi.

“En este momento hay una escasez de conductores. Uber se expande de manera increíble al realizar una campaña de ‘señuelo’. Pero ahora muchos conductores quieren volver a los amarillos”, dijo Beier.

Uber contrató 15 mil conductores en Nueva York desde su lanzamiento, lo que ocasionó una fuerte reducción en el número de taxis amarillos. La CTS dijo que algunos operadores de flotillas mantienen una quinta parte de sus vehículos fuera de servicio.

De acuerdo con la resolución que vio el Financial Times, la Comisión de Taxis y Limusinas de Nueva York relajó una norma introducida hace casi 20 años que prohíbe la conversión de autos con más de 500 millas (800 kilómetros) en el odómetro en un taxi amarillo. Anteriormente, los conductores tenían que comprar o alquilar un auto nuevo que venía en una lista de vehículos aprobados.

Los conductores todavía tendrán que rentar o comprar un “medallón”, la codiciada licencia para taxistas que costaba más de un millón de dólares en su punto máximo en 2013. Sin embargo, el “efecto Uber” hizo que bajara su valor a un precio típico de 840 mil dólares.

Uber dio la bienvenida al programa de conversión de taxis; dijo que “cualquier cosa que abra más oportunidades para los conductores, como lo hizo la aplicación Uber hace tres años, es genial para los conductores y para las ciudades”.