Norman Foster: el único arquitecto multimillonario

Ganador del Premio Pritzker en 1999, este inglés está detrás del diseño del nuevo aeropuerto para la Ciudad de México. A continuación, una entrevista realizada en 2011.
Ha forjado un imperio con cerca de mil empleados y 14 oficinas en 13 países.
Ha forjado un imperio con cerca de mil empleados y 14 oficinas en 13 países. (Rafa Rivas/AFP)

Lord Norman Foster tiene la reputación de ser un frío tecnócrata. El arquitecto modernista detrás del edificio de HSBC en Hong Kong y del Gherkin de Swiss Re, utiliza vidrio y acero y por lo general sus interiores son blancos. El único arquitecto en la lista de millonarios del semanario británico Sunday Times, ha creado una inusual máquina corporativa en una industria tan vulnerable a la recesión y plagada de quiebras.

El control que tiene lord Foster en la marca internacional que ha forjado a lo largo de cuatro décadas desde que fundó Foster+Partners en 1967, es fuerte, tanto que incluso insiste en que la fuente que usa en la señalización de todos sus edificios y reportes de la compañía también los usen en los libros publicados sobre él. Y su reputación como entrevistado es mala: se dice que sabe lo que va a decir antes de que venga la pregunta.

Así que es una sorpresa descubrir que es bastante amable. El arquitecto de 79 años habla suavemente y parece relajado.

Sin embargo, hay algo de verdad en su descripción. Concede que es extremadamente exigente. También "un crítico duro pero justo" y "muy exigente" consigo mismo.

Es esta motivación la que lo ha impulsado a forjar un imperio con cerca de mil empleados en 14 oficinas en 13 países. En el mundo de la arquitectura, esto es enorme, Roger Stirk Harbour + Partners, la firma que inició su amigo y rival, lord Richard Rogers, tiene menos de 200.

El padre de Foster era el gerente de una tienda de muebles y casa de empeños que en las noches trabajaba en una fábrica de aviones durante la guerra. A los 21 años, Foster, quien cuando era niño pasaba parte de su tiempo dibujando edificios, ganó un lugar en la escuela de arquitectura en donde tuvo que pagar su colegiatura trabajando. Ganó una beca en Yale en 1961 en donde conoció a Richard Rogers, con quien creó su buffet, Team 4, junto a Su, la primera esposa de Rogers, y Wendy Cheeseman, la primera esposa de Lord Foster.

Al tener que financiar su propia educación "(lo) sentí como algo injusto". Ahora cree que "fue lo mejor que me pudo pasar ... (porque) era tan apasionado sobre lo que estaba haciendo que literalmente pagaba por hacerlo ... me enseñó valores. Si compraba algo, ya fuera una hoja de papel o mi matrícula, sabía cuánto me costaba". Y le enseñó, dice, "cómo optimizar el tiempo". Incluso ahora, "si estoy en un coche, estoy trabajando".

El deseo por una seguridad financiera nunca fue su motivación, insiste, a pesar de su enorme entusiasmo por pilotear aviones y helicópteros. Rechaza la descripción de que es un fugitivo de impuestos, dice que paga los impuestos en Reino Unido y en Suiza, en donde vive con su esposa española, Elena Ochoa, una académica en psicología que ahora es editora, y sus dos hijos más pequeños.

El dinero "no tiene nada que ver con lo que hago". Afirma que nunca ha pasado noches en vela por las finanzas. "Es más probable que me quede despierto por una (mala) dirección de diseño".

A diferencia de lord Rogers, cuya firma cambió su nombre a Rogers Stirk Harbour + Partners en 2007 para disminuir la impresión de que la firma giraba en torno a él, lord Foster no tiene planes de incluir a otros en el nombre de su compañía. ¿Es por vanidad? "(Es) orgullo".

A él no le atrae el retiro. "Todavía siento una gran emoción (por el trabajo)".

Varios socios han estado en la compañía por 30 o 40 años, y todos los altos ejecutivos, incluyendo al director ejecutivo Mouzhan Majidi, son arquitectos en lugar de hombres de negocios. "Nos motiva el diseño", dice con orgullo.

La amplia oficina abierta de vidrio y color blanco a la orilla del río, que es la personificación de una meritocracia modernista cuyo objetivo es fomentar las ideas.

"No tengo un escritorio. Me muevo de un lado a otro. Todo es transparente", dice.

¿Qué dirían sus padres, quienes tuvieron un origen humilde, si vieran esta enorme oficina? "Creo que estarían increíblemente emocionados, y conmovidos y muy orgullosos". Repentinamente la voz de lord Foster flaquea y sus ojos parecen enrojecer con lágrimas. "Pero creo que yo estaría más orgulloso de ellos". ¿Por qué? "Porque tuve dos padres excepcionales, extraordinariamente cariñosos, que daban todo su apoyo, e increíblemente trabajadores".