“Nacimos como el más pequeño y ya somos el octavo para el país”

Hoy esa institución cumple 20 años y entrega excelentes cuentas a su consejo de administración, entre otras: 450 mil clientes, activos por 135 mil millones de pesos y es la más importante en ...
“Los clientes se los hemos quitado a los bancos grandes”.
“Los clientes se los hemos quitado a los bancos grandes”. (Especial)

México

El Banco del Bajío hoy cumple 20 años y entrega excelentes cuentas a su Consejo de Administración: 450 mil clientes, activos por 135 mil millones de pesos, es el octavo más importante de México y el número uno en Guanajuato. Tiene un capital de 13 mil millones de pesos, que representa un crecimiento de más de 100 veces el inicial de 1994.

En entrevista con MILENIO, el director general, Carlos de la Cerda, cuenta la hazaña de esos 20 años. BanBajío nació en 1994 —18 días antes del error de diciembre—, en plena crisis económica, pero modificaron la estrategia y le apostaron a las exportaciones. Eso les permitió tener utilidades de 12 millones de pesos desde el primer año.

¿Cómo han sido estos 20 años?

Yo creo que ha sido una jornada extraordinaria, apasionante. Hace 20 años nacimos como el banco más pequeño del sistema, con una aportación inicial de los inversionistas de 120 millones de pesos, que era el mínimo regulatorio. Dos décadas después, el capital del banco rebasa 13 mil millones de pesos, más de 100 veces el monto de arranque.

“Hoy tenemos activos por 135 mil millones de pesos. Somos el octavo banco de un sistema financiero que tiene alrededor de 50. En materia de cartera empresarial, que ha sido nuestro nicho, nos hemos enfocado más hacia la parte del financiamiento a la producción que al consumo.”

¿Qué tan difícil fue iniciar en la crisis de 1994?

Al contrario, en lugar de tener un impacto de parálisis sobre nuestras operaciones, como le sucedió al resto de la banca, a nosotros —fue inmediatamente después del error de diciembre la apertura de nuestro banco— literalmente nos agarró con cero cartera. Por lo tanto, nosotros pudimos rediseñar inmediatamente nuestra estrategia.

“Nosotros vimos que esa crisis provocó una devaluación muy fuerte y que el sector que estaba llamado a ser el motor de la economía y sacarnos de la crisis era el exportador. Entonces nos enfocamos a las empresas exportadoras y, dado que el resto de la banca estaba cerrada, nos abrió una gran oportunidad de crecer, al apoyar a los exportadores del estado, de Monterrey, de Guadalajara y de San Luis Potosí, entre otros.”

¿No había muchas oportunidades para exportar?

La banca mexicana estaba cerrada, en serios problemas. La extranjera observaba la crisis con una gran alarma y dejó de operar. A raíz de esa crisis varios bancos pasaron a manos extranjeras.

“Los bancos mexicanos tampoco estaban prestando y nosotros, que estábamos en blanco, pudimos penetrar en el sector exportador y crecer de una manera muy sana, sin cartera vencida. Nosotros tuvimos utilidades en el año que nacimos, lo cual es muy raro en un banco o en una empresa. Nosotros lo pudimos hacer en parte por la crisis.

“Hoy tenemos 287 sucursales, estamos presentes en 28 de las 32 entidades del país y en 104 ciudades.”

¿Entraron ya a los estados del sur de México?

Sí. Yucatán, Chiapas, Tabasco. De hecho nos faltan solo cuatro por cubrir. Desde hace 11 años nuestro banco es el líder en agronegocios. Desplazamos más de 25 por ciento de todos los negocios de FIRA, una fuente de fondeo.

“Tenemos negocios en todos los estados, incluso donde no tenemos todavía sucursales. Uno de nuestros objetivos es alcanzar en los siguientes años el estatus de banco nacional (con) operaciones bancarias en todos los estados y en las 100 ciudades más importantes. Hoy estamos en 80. En los siguientes cuatro años lo vamos lograr.”

¿Hace 20 años imaginaron estar donde están ahora?

No. De hecho, cuando un grupo de empresarios, encabezados por don Salvador Oñate, se unió para aportar el capital, su idea era hacer un banco regional pequeño. Un banco de Guanajuato, Aguascalientes, San Luis Potosí, Querétaro. Nunca fue el proyecto irnos hacia fuera. Lo que sucede es que en la medida en que empezamos a crecer, los propios clientes te van demandando: ‘Oye, no tienes servicio en Monterrey, en Saltillo, en Sinaloa”.

¿En qué año entraron a la Ciudad de México?

En 1995. La Ciudad de México sí fue de los lugares donde originalmente se pensaba estar. Es lógico, esa urbe tiene 50 por ciento del mercado financiero del país. Hoy tenemos 55 sucursales: 29 en el Distrito Federal y 26 en el Estado de México.

¿Y cómo los reciben en el DF, Monterrey, Guadalajara?

Hace 20 años, cuando nuestros ejecutivos pedían una cita, el cliente decía de qué, de dónde. Era muy difícil; era remar contra la corriente, sobre todo en zonas muy poderosas, como Monterrey. Ahora el Banco del Bajío es muy conocido, tiene muy buena imagen y en muchas ocasiones ya nos buscan. Hoy ya tenemos construido el valor de marca y eso es un gran apoyo para nuestros ejecutivos.

¿Qué tanto han cambiado los socios originales a los de ahora?

Los socios originales eran circunstanciales, porque eran personas que compraron participación y acciones, con una intención temporal.

El cuerpo actual de accionistas se consolidó a partir de 1997, cuando quedaron las familias que son accionistas fuertes y se incorporó el Banco Sabadell como accionista, el cuarto banco español. Después se incorporó el IFC (Corporación Financiera Internacional), que es un brazo del Banco Mundial y tiene 10 por ciento como accionista.

“Los primeros accionistas, salvo la familia Oñate, lo vieron como una oportunidad de hacer negocio y salirse. Y se fueron saliendo. Había algunos guanajuatenses, pero era gente del Distrito Federal.

¿Cuántos empleados tiene el banco?

Son 3 mil 997.

¿Cómo están los estados financieros?

Tiene 135 mil millones de pesos de activos en su balance; la cartera de créditos es cercana a 100 mil millones de pesos; los depósitos de clientes suman 100 mil millones de pesos; el capital es de 13 mil millones; los clientes son 450 mil. Las utilidades esperadas este año son de mil 500 millones de pesos.

¿Banco del Bajío seguirá creciendo?

Sí. Tenemos 450 mil clientes que les hemos quitado a los bancos grandes. Nosotros tenemos un modelo de negocio que nos permite identificar qué nichos nos interesan. Así es como hemos llegado a agronegocios, a Pyme, a promotores de vivienda y al sector empresarial. Somos muy buenos en los temas internacionales. Y una vez que detectamos esos nichos, que en nuestra opinión están poco atendidos por la banca, especializamos gente y cuidamos que nuestros procesos de decisión sean ágiles. A un cliente hay que decirle sí o no rápido. No lo puedes entretener meses pidiéndole papeles. Tenemos una estructura muy plana, los créditos se resuelven muy rápido. Tenemos un nivel de cartera vencida bastante inferior al del mercado. Sabemos dar financiamiento y sabemos resolver rápido.