Moody's descarta bajar calificación de México

La calificadora Moody’s descartó que factores externos, como el incremento en la tasa de interés de EU y la caída en precios del petróleo, vayan a afectar la calificación del gobierno de México.

Ciudad de México

La calificadora Moody's negó que tanto la eventual alza en tasas de interés en la Reserva Federal de Estados Unidos como la prolongada caída de precios del petróleo, representen un riesgo para un cambio en la nota soberana de México.

"No existe un riesgo inminente de que se pudiera modificar la calificación de México por el alza en tasas, entre otras cosas, porque el aumento va a ser pequeño y gradual; segundo, porque el Banco de México (Banxico) va actuar en consecuencia, como es lógico dado el nivel de integración de los mercados financieros a nivel global", dijo el presidente y director general de Moody's México, Alberto Jones Tamayo.

Durante la 16 Conferencia Anual México y sus Desafíos ante el Entorno Económico Global Incierto, subrayó que "la calificación del gobierno de México no estará expuesta por esta razón", pero sí es probable que algunas empresas, de manera individual, puedan sufrir más por el endeudamiento que tengan en dólares, derivado de la depreciación del tipo de cambio.

En ese sentido, comentó que "representa más un desafío de crédito, la depreciación del peso que la subida de las tasas de interés. Por otro lado, la exposición del gobierno mexicano por la deuda en moneda extranjera es de las menores en su historia y no impactará el gasto en intereses del gobierno de México".

Reiteró que para este año, Moody's prevé un crecimiento del orden de 2.0 a 2.3 por ciento para la economía mexicana, pero "si fuera unas décimas menos no tendría importancia. En este momento, el bajo crecimiento está vinculado tanto a factores internos como externos".

Añadió que la economía estadounidense, que es la más importante para México, crece de forma lenta pero consistente.

Ajuste en tasas de interés de EU será doloroso

El directivo indicó que este es un momento de transición por la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, "pero será complicado... será un viaje de dos a tres años a la normalización", comenzando con un aumento de sólo 25 puntos base.

"Lo doloroso de este ajuste va a ser, no tanto en los niveles que alcancen, como el hecho de que van a seguir generando mucha volatilidad en los mercados, particularmente por el hecho de que los inversionistas anticipan que el aumento de las tasas va a ser más gradual y la Reserva Federal anticipa que va a ser más acelerado", superando incluso niveles de 3.0 por ciento en tres años.

Caída de los precios del petróleo tomó por sorpresa a todos

Jones Tamayo negó también que la caída en los precios del petróleo afecte a la reforma energética, y que estos bajos precios impacten la calificación del gobierno mexicano.

"Es desafortunado que la reforma energética se hace en el momento menos óptimo, pero no se pueden escoger los momentos. La verdad es que la caída de los precios del petróleo nos tomó como sorpresa a todos, de una manera tan dramática", indicó.

Añadió que con dicha reforma se está abriendo un sector a la inversión tanto mexicana como extranjera, y en un momento en que los precios de su producto están deprimidos, no es el mejor momento para atraer esa inversión, pero es un hecho que va a ocurrir.

Además, agregó, si bien la mayor parte de las empresas petroleras del mundo redujo sus niveles de inversión en porcentajes como de 50 por ciento, no se distanciarán de los procesos de licitaciones del gobierno mexicano para aprovechar oportunidades, aunque el número de participantes o de proyectos será mucho menor, mucho más selectivo.