Microfinancieras ahogan a las pymes, dice el Ceesp

En promedio, esas instituciones, manejan tasas de interés de 30 por ciento, pero en algunos casos llegan hasta 200 por ciento. Créditos tan caros son regresivos para el país.
Propician la posibilidad de impago al elevar en demasía los costos del crédito.
Propician la posibilidad de impago al elevar en demasía los costos del crédito. (Sara Escobar)

Mérida

Las tasas de interés que cobran las microfinancieras son exageradas e impiden el desarrollo social y financiero del país, aseguró Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).

Destacó que, en promedio, esas instituciones manejan tasas de 30 por ciento, pero en algunos casos llegan hasta 200 por ciento, mientras en Alemania un microempresario se puede financiar a un costo de solo 2 por ciento.

Durante su intervención en el 13 Encuentro Nacional de Microfinanzas, explicó que al ser instituciones que atienden al sector informal, los riesgos que asumen son mayores; sin embargo, ellos mismos propician la posibilidad de impago, al elevar en demasía los costos del crédito.

“En tasas de interés andamos en 30 y tantos por ciento, muy por encima del crecimiento real de los negocios. Con buena suerte, la economía crecerá 2.5 por ciento, esa es la tasa real del crecimiento de los negocios, entonces, la tasa de interés es extremadamente alta”, dijo.

Foncerrada advirtió que contar con créditos tan caros es regresivo para el país, dado que únicamente ayuda a quien puede pagarlos; es decir, las grandes empresas, en cambio, las pequeñas y medianas empresas no tienen la capacidad suficiente para absorber el costo.

Explicó que las pymes generan más de 90 por ciento de los empleos del país, por lo que no sorprende lo que sucede en el tema salarial, pues en los últimos años se han perdido 3 millones de empleos que ganaban más de tres salarios mínimos.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señalan que la informalidad en México llega a 60 por ciento de la población, por lo que es fundamental que las microfinancieras trabajen en dicho sector, a fin de ayudar a su formalización y paulatinamente sea un factor para que disminuyan las tasas.

En su participación, David López, director general adjunto de análisis financiero de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), destacó que uno de los factores que limita el desempeño del sector es la concentración del sistema financiero.

Datos proporcionados por la SHCP indican que 93 por ciento de la cartera de crédito productivo pertenece a instituciones bancarias —principalmente a cinco de ellas—, mientras que únicamente 7 por ciento ha sido colocado por las microfinancieras.

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el crédito comercial de la banca privada asciende a 2 billones 60 mil millones de pesos, de los cuales 76 por ciento pertenece a Bancomer, Banamex, Banorte, Santander, Scotiabank, Inbursa y HSBC.

No obstante, al ser entrevistado luego de su ponencia, Foncerrada precisó que más que cuestiones de competencia, la forma de mejorar la operación de las instituciones que otorgan microcréditos es por medio de políticas públicas que las lleven a ser reguladas.