México, pionero de AL en venta de bonos de carbono

El responsable de esta plataforma en la Bolsa Mexicana de Valores, recuerda  que mediante este mecanismo las empresas podrán compensar sus emisiones de gases contaminantes y hacer frente también a ...
México va hacia un sistema de permisos, como en Europa, Japón y China, señala.
México va hacia un sistema de permisos, como en Europa, Japón y China, señala. (Javier García)

México

Eduardo Piquero, director general de Plataforma Mexicana de Carbono (México2), está convencido de que la política de cambio climático del país trajo consigo un nuevo mercado, que es la venta de bonos de carbono para que las empresas puedan compensar sus emisiones de gases contaminantes y hacer frente a sus obligaciones fiscales.

México2 es la plataforma de carbono que opera desde hace un año dentro de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) como un broker que se ocupa de las transacciones entre el vendedor y el comprador.

En entrevista con MILENIO, aseguró que México será pionero en implementar ese mecanismo, aunque todavía no se conoce sus alcances y beneficios.

¿Para qué sirve la plataforma?

Es un esquema de intercambio de reducción de gases de efecto invernadero, eso quiere decir que las empresas pueden comprar esas reducciones a firmas o proyectos que las ofrecen, que por lo común se llaman bonos de carbono.

Un bono equivale a una tonelada de dióxido de carbono que se emite a la atmósfera. Es una herramienta local para que las empresas puedan contribuir a la lucha contra el cambio climático.

La plataforma opera desde hace un año y contamos con algunos clientes, entre ellos la misma Bolsa; tenemos un comité de inscripción con instituciones de primer nivel, por ejemplo, con las Naciones Unidades, la embajada del Reino Unido en México, la Comisión Nacional Forestal y la Semarnat.

¿Cómo funciona?

Somos un broker que nació en la Bolsa, ponemos al comprador con el vendedor y pautamos que la transacción se pueda hacer bajo ciertos parámetros internacionales; tenemos los contratos para realizarlo de una manera estandarizada y ponemos los precios de referencia.

También damos seguimiento para que las dos partes obtengan lo que les corresponde. Tenemos un modelo de negocio bastante sencillo, pues las empresas que deseen compensar sus emisiones usualmente conocen bien cuál es su huella medioambiental y por eso mismo se acercan. Esto a través de proyectos que se encuentran desarrollados o ya emitiendo reducciones de gases de efecto invernadero. Te puedo decir que eso significa el comienzo de un mercado de carbono en México.

¿Cuáles son los proyectos que emiten los bonos y cuánto cuestan?

Tenemos entre 10 y 15 proyectos registrados para comercializar en la plataforma y es la propia bolsa la que acepta o rechaza; contamos con algunos de eficiencia energética en Veracruz, parques eólicos en Oaxaca, uno de granja solar en Baja California, de reforestación en Chiapas y de captura de metano en granjas porcícolas en Yucatán, Jalisco y Sonora.

En nuestra página online pueden acceder a los proyectos disponibles, cómo funcionan y la forma de compensar cada bono.

Los precios del carbono difieren mucho según la localización y tipo de proyecto; van desde cinco a 12 dólares por bono.

¿Cuáles son los beneficios para las empresas que adquieren un bono?

Hasta ahora compensar sus emisiones y transformarse en un atractivo para los inversionistas.

Tiene mucho sentido que el proyecto esté en Bolsa; muchas empresas que invierten en proyectos de largo plazo y que redundan en beneficios ambientales se transforman en firmas con visión a largo plazo, y los inversionistas quieren participar en éstas, porque compañías que tienen una política contra el cambio climático van a seguir subsistiendo, porque cuidan su performance y porque tienen mayor rentabilidad.

¿Por qué lanzar una herramienta como ésta?

Desde hace dos años México tiene una ley de cambio climático que llama al sector privado a reducir las emisiones de gases contaminantes con metas que ya fijó, primero a 2020 y luego a 2050, y uno de los medios para lograrlo es la compra de bonos.

Además existe una cultura bastante importante en algunas empresas sobre el cuidado del medio ambiente, pero lo más importante tiene que ver con un impuesto que se estableció en enero de este año a las emisiones de dióxido de carbono de los combustibles fósiles, lo que conocemos como gravamen al carbono.

El impuesto tiene un valor relativamente bajo, 39 pesos por cada tonelada de dióxido que va a la atmósfera, y puede compensarse con bonos de carbono; las empresas van a tener un incentivo adicional al adquirir esos instrumentos para hacer frente a sus obligaciones fiscales.

¿Qué tanto puede crecer el mercado de bonos?

Tenemos muy buenas perspectivas para la plataforma; hace pocos días se publicó el reglamento nacional de emisiones, eso quiere decir que las empresas que emiten más de 25 mil toneladas de dióxido de carbono al año tienen que reportarlas de manera obligatoria a la Semarnat a partir de marzo de 2015.

Pensamos que es necesario que las empresas utilicen la herramienta, ya que el reglamento va a meter al registro a entre 80 y 85 por ciento de los emisores del mencionado contaminante.

Es muy importante que estén al tanto, porque seguramente en algún plazo lo que hagan para reducir las emisiones va a contar para ese registro; vemos que México va hacia un sistema de permisos, en el cual las empresas puedan comprar y vender reducciones de emisiones, como en Europa, Japón, China y otros países desarrollados.

¿Cuántas son las potenciales empresas para ocupar el mecanismo?

Pensamos que la mayoría de las listadas en la Bolsa deberían ser activas en el mercado de reducciones de emisiones, ya que van a entrar a este registro de emisiones que comentaba.

Además, hay firmas multinacionales, entre ellas las automotrices o la industria pesada, que por su naturaleza emiten grandes cantidades de contaminantes; por otro lado, las dos grandes emisoras de gases son las industrias petrolera y eléctrica, las cuales con la reforma energética van a estar muy activas.

Con la venta de bonos México va a ser pionero en América Latina y una punta de lanza.