México enfrenta a Trump con encanto

Plantea campaña para cautivar a EU y contrarrestar la información incorrecta sobre el país.
El multimillonario y precandidato republicano a la Casa Blanca.
El multimillonario y precandidato republicano a la Casa Blanca. (Chris Keane/Reuters)

Ciudad de México

Hartos de las críticas de Donald Trump, México planea una ofensiva política para cautivar a Estados Unidos y dejar las cosas claras acerca de las relaciones bilaterales, que tienen un valor de un millón de dólares por minuto en el comercio transfronterizo y proporciona millones de empleos.

En lugar de criticar al hombre que se comprometió a construir un “gran muro” entre los socios comerciales, el gobierno planea reeducar a los directores de las campañas presidenciales y a los medios para “contrarrestar la información incorrecta” que difunden sobre México en EU, dice Francisco Guzmán, jefe de la Oficina del presidente Enrique Peña Nieto.

“Esa campaña de relaciones públicas no es una amenaza, es una oportunidad... la región de América del Norte es la más competitiva del mundo. Hacer una relación es mucho más inteligente que un muro, que lejos de aumentar el comercio lo restringiría”, dijo Guzmán al referirse al plan de Trump, que tendría un costo de 8 mil millones de dólares (mdd) para hacer una barricada en la frontera de 3 mil 200 kilómetros.

Los funcionarios y diplomáticos se estrujaban las manos pero, hasta hace poco, se tenían que morder la lengua para no hacer comentarios sobre la promesa del puntero republicano de deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados, cobrarle a México por su muro y evitar que las compañías reubiquen su producción de bienes —desde los coches de Ford hasta las galletas de Oreo— a plantas más baratas al sur de la frontera.

Dos ex presidentes mexicanos, Vicente Fox y Felipe Calderón, advirtieron que Trump es un demagogo peligroso. Alejandro Hope, editor de seguridad de el Daily Post, afirma que “la relación de seguridad EU-México tendría un retroceso de 20 años” por una presidencia de Trump, que con una frontera fortalecida se desencadenaría un conflicto en México en una lucha por las rutas del narcotráfico.

México también teme que la presidencia de Trump paralice la frontera más transitada del mundo para cualquier cosa, desde comercio hasta el turismo médico, que viaja a Tijuana para operarse el abdomen por un precio menor.

“Si gana, podría introducir medidas de represalia que no dañarían al gobierno, sino a la gente”, dijo Jorge Rivera, un comerciante de 73 años.

Se estima que México es el hogar de la mayor cantidad de estadunidenses en cualquier otra parte del mundo fuera de EU, y con las playas exóticas, el peso barato, la buena comida y el flujo de cerveza y tequila es el principal destino vacacional internacional de los estadunidenses.

A Trump también solía gustarle México: le puso su nombre al complejo turístico en planeación Trump Ocean Resort Baja Mexico, al sur de San Diego, pero el desarrollo de lujo se quebró en la crisis financiera de 2008-2009. El empresario dice que él no construía el complejo turístico pero que dio la licencia para usar su nombre. En 2013 se arregló por una suma desconocida con más de 100 personas que depositaron millones de dólares para los condominios.

Tener relaciones frías entre EU y México y una fortaleza en la frontera no solo serían malas para los que buscan el sol o adoran el guacamole —la mayoría de los aguacates en EU son de México— y el pan Sara Lee, propiedad de la marca mexicana Bimbo. Para grandes empresas, como Citi, General Electric, American Express y Procter & Gamble, México es uno de los mercados más importantes.

Sin embargo, Trump se opone al actual déficit comercial de EU con México —53 mil 400 mdd el año pasado—, mientras que México tuvo un superávit de 132 mil mdd con su principal socio comercial.

A pesar de que existió el temor de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte llevaría a la pérdida de empleos de los trabajadores estadunidenes, esto resultó ser infundado: cerca de 6 millones de puestos de trabajo existen en EU gracias al comercio con México, que creció seis veces desde que empezó el pacto comercial en 1994, para llegar a más de medio billón de dólares cada año, o más de mil millones de dólares al día.

Las cadenas integradas de suministro en las industrias de manufactura, como la automotriz y la de productos electrónicos, son la columna vertebral de eso. Más de 80 por ciento de los productos que se fabrican en México van para Estados Unidos, pero las maquiladoras en México, o empresas que fabrican para exportar, producen computadoras, pantallas planas de televisión, y otros productos que dependen de componentes que son importados de EU.

Juan, un bolero de edad avanzada en la Ciudad de México que pasó cuatro años conduciendo camiones en Chicago como un inmigrante indocumentado, critica a Trump. “Se olvida que los inmigrantes construyeron Estados Unidos”, dice.

De la década de los años 40 del siglo pasado a principios de los 60, el programa bracero ofreció a EU trabajadores agrícolas mexicanos, y Luis de la  Calle, ex negociador mexicano del Tratado de Libre Comercio, dijo que las políticas de Trump destruirán las granjas estadunidenses, ya que “no hay forma de que la agricultura estadunidense funcione sin la mano de obra mexicana”.

En los últimos meses, los dos países inauguraron el primer puente ferroviario en 100 años y una terminal transfronteriza de aeropuerto, así como un programa piloto de inspección previa a la aduana para acelerar 60 por ciento el paso de mercancías.

“Es difícil revertir 20 años de integración productiva”, dice Guzmán. Pero “tenemos que creer en su palabra (de Trump). Lo va a intentar”, dice De la  Calle.

Sin embargo, no todos los mexicanos ven tan terrible a Trump, de hecho, en las primarias en Texas sus mejores resultados fueron principalmente en la frontera. Bernardino Méndez, un entrenador de perros de 24 años de edad, alabó su decisión y dijo que muchos mexicanos discriminan de la misma forma en su propio país, desgarrado por la pobreza y las divisiones sociales. “Todos los mexicanos tenemos un pequeño Trump dentro”, dijo.

8,000 mdd

Costo estimado del plan de Donald Trump para levantar un muro en la frontera con México, de 3 mil 200 kilómetros

1 mdd

Valor por minuto que tienen las relaciones comerciales entre México y EU, según Presidencia

6 millones

Puestos de trabajo que se han creado en EU a partir de la entrada en vigor del Tlcan