México desperdicia nuevos agronegocios

Tanto los productos antisintéticos como los transgénicos reportan crecimiento a escala mundial, con un volumen de negocio de 20 mil y 100 mil mdd anuales; en el país están en etapa inicial.
En La Laguna de Durango, la asociación "Mi Árbol y Yo" promueve la prohibición de transgénicos.
Urgen industriales permisos para la siembra experimental, piloto y comercial de transgénicos. (Eric Gay/AP)

México

A pesar de que en el mercado mundial tanto los productos alimenticios orgánicos como los transgénicos representan dos tendencias en crecimiento, con un volumen de ingresos para los productores de 20 mil y 100 mil millones de dólares anuales, respectivamente, en México están en etapa inicial y aún se obtienen pocos ingresos.

De acuerdo con la firma PG Economics, desde 2013 los productos genéticamente modificados ya reportan beneficios económicos a escala global por 20.5 mil millones de dólares anuales; mientras que en México la siembra de algodón y soya transgénica registró ganancias apenas de 293 millones de dólares acumulados, entre 1996 y 2013, según registró la asociación civil especializada en biotecnología Agrobio.

En este sentido y de acuerdo con proyecciones de la consultora Euromitor, se estima que para 2016 el mercado de productos orgánicos sea de alrededor de 100 mil millones de dólares en el mundo; de los cuales a México corresponden 600 millones en el volumen de ventas que tiene anualmente por este concepto, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

El coordinador general de Promoción Comercial y Fomento a las Exportaciones de la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (Aserca), Georgius Gotsis Fontes, señaló que ese nivel de ventas ha sido resultado de la campaña de promoción que ha encabezado la dependencia, así como a los altos estándares de calidad e inocuidad que los productos mexicanos han logrado.

Gotsis Fontes argumentó que esta industria registra un crecimiento de 8 por ciento anual y, agregó, en la producción de alimentos orgánicos en el país se da trabajo a alrededor de 245 mil personas.

Detalló que el café representa 50 por ciento de las exportaciones de productos orgánicos; le siguen hierbas aromáticas y alimenticias, hortalizas, cacao y uva.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, 85 por ciento de la producción orgánica es exportada a países donde esa tendencia de alimentos está en aumento, entre los más demandantes Alemania, Francia y Estados Unidos.

No obstante, al parecer el futuro parece más prometedor, puesto que la consultora Euromonitor estima que las ventas de esos alimentos crecerán a una tasa media anual de 15.4 por ciento en México durante el periodo 2012-2017, para superar los crecimientos que se darán en Brasil y Estados Unidos.

Al respecto, el presidente de Impulso Orgánico Mexicano, Leoncio Mora Zamudio, señaló que la producción de productos orgánicos en el país no se trata de un mito, sino una realidad, puesto que garantizan inocuidad, sanidad y sustentabilidad, por lo que se deben dar mayores impulsos a la producción de esos alimentos.

TRANSGÉNICOS

Respecto de los productos genéticamente modificados, Rubén Chávez Villagrán, presidente de la Alianza Pro Transgénicos, dijo que es urgente expedir los permisos para la siembra experimental, piloto y comercial de maíz transgénico en México, además de continuar con la expedición oportuna de permisos para cultivar soya y algodón.

Añadió que la siembra de semillas transgénicas es una herramienta útil y sustentable para los agricultores mexicanos, quienes desde hace años tienen que hacer frente al reto de producir, con escasos recursos, más alimentos para consumo humano y animal.

Por su parte, Mario Valdés Berlanga, productor de maíz y vicepresidente de la alianza, pidió a la Sagarpa y a la Semanart que vean a la agricultura como un motor para el desarrollo sustentable del país, ya que es la base de un gran número de actividades comerciales e industriales.

Agregó que es necesario permitir el uso de la tecnología disponible, para ayudar a mejorar rendimientos y calidad de los cultivos.

“Necesitamos que se apliquen las políticas públicas que permitan aprovechar la biotecnología agrícola para producir alimentos, forrajes e insumos inocuos y de calidad para la población”, indicó.

Ambos productores, que encabezan el movimiento, coinciden en que México puede seguir los pasos de Brasil, Argentina y Sudáfrica, países que desde hace años producen alimentos transgénicos y han reportado importantes beneficios económicos para sus agricultores, su industria y la sociedad en general.

“Particularmente se estima que, de 1996 a 2013, Brasil ha obtenido beneficios económicos hasta de 24.8 mil millones de dólares, y solo en 2013 documentó la ganancia de 6.3 mil millones de dólares”, indicó la alianza.

Asimismo, los miembros de la Alianza Pro Transgénicos consideraron necesario el impulso y apoyo a la investigación científica en México, debido a que con las moratorias impuestas a lo largo de los años, solo se ha propiciado una tremenda fuga de talentos, así como el freno a la ciencia, a la investigación y al conocimiento que pudieran generarse en el país.

EL DATO

Se estima que de 1996 a2013Brasil ha obtenido beneficios económicos hasta de 24.8 mil millones de dólares, y solo en 2013 documentó la ganancia de 6.3 mil millones de dólares.