México no aplica al acero arancel de 34%

Economía afirma que por política de apertura comercial no ha impuesto  salvaguardas a importaciones del metal, pero sí lo hace en otros productos.
Actividad económica.
(Especial )

México

Debido a la creciente importación de acero subvaluado, México cuenta con el aval de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para imponer un arancel de hasta 34.3 por ciento para proteger su industria; no obstante, éste no se aplica a pesar de la insistencia de las empresas del ramo.

De acuerdo con el documento del perfil arancelario vigente de México ante la OMC, consultado por MILENIO, las importaciones de las industrias de minerales y metales, entre las que se encuentra el acero, aplican un arancel promedio de 2.7 por ciento, uno de los más bajos en el país.

Sin embargo, hay  recursos legales para que éste se incremente unilateralmente hasta la tarifa permitida por la OMC sin que ello implique una disputa comercial o salirse de las reglas del comercio internacional.

A pesar de que a lo largo del año existe una petición de la industria acerera de imponer un arancel moderado o una salvaguarda ante el incremento de las importaciones de acero chino y de otros países con precio por debajo de producción, la Secretaría de Economía dejó de lado la utilización de este recurso legal y solo anunció la implementación de medidas administrativas menores.

El titular de Economía, Ildefonso Guajardo, ha dicho que la razón por la que no se recurre al arancel es porque desde la administración pasada México mantiene una política de apertura en sus mercados, y en este contexto imponer un arancel significaría ir contra ese esquema.

Dicha apertura existe, pero no en todas las industrias. El perfil arancelario de México, que establece los aranceles que se pueden aplicar para proteger sus industrias y son acordados en la OMC, muestra que mientras los productos minerales, metales y químicos tienen bajos aranceles, otros sectores mantienen tasas elevadas que las protegen ante el arribo de productos similares o de la competencia desleal de otros países.

Datos de la OMC señalan que las industrias de azúcares y confitería en México aplican un arancel promedio de 57.9 por ciento; productos animales, 36; café y té, 31; productos lácteos, 30, y bebidas y tabaco, 27.4 por ciento, solo por mencionar algunos.

Con relación al arancel promedio aplicado a minerales y metales, si se comparara con los de otros países que son grandes productores mundiales, como China, y donde sería poco rentable introducir esos productos, allá se cuenta con una tasa promedio de 7.6 por ciento, superior a la que tiene México, de 2.7 por ciento.

Un experto en política comercial consultado por MILENIO señaló que en México la aplicación de aranceles cero o muy cerca de cero se ha enfocado sobre acero y químicos, pero no ha tocado igual a otros sectores.

Explicó que los datos señalan que el gobierno ha sido muy selectivo en cuanto a la industria que le aplica una liberalización comercial a rajatabla.

“Eso es discriminatorio y obviamente no tiene ninguna justificación teórica o técnica. En el caso del acero, solo refleja el que los consumidores de acero están más fuertes que los productores”, subrayó.

Es preciso recordar que a inicios del mes, antes de que se anunciaran las medidas administrativas por parte de Economía para controlar la internación de acero, el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís, externó su “enorme preocupación” ante la posibilidad de que se modificaran las condiciones de la importación de acero, pues pondría en riesgo al sector.

Solís afirmó que era necesario que cualquier medida tomada por Economía no debía afectar la cadena de valor, que no se podían cambiar las reglas del juego y, sobre todo, los compromisos con la OMC.

En lo que va del año, empresas como Ahmsa, ArcerlorMittal, DeAcero, y otras que conforman a la Industria del Hierro y el Acero (Canacero), han anunciado recortes en plazas laborales y en inversiones debido a la llegada de productos de China y otros países a precios desleales.

Además, enero a abril, la importación de acero laminado chino creció 66 por ciento, en comparación con los primeros cinco meses de 2014.

Industria y autoridades han sostenido varias rondas de negociaciones  para alcanzar un acuerdo que permita defender la producción nacional de acero sin que a la vez se afecten los intereses y operaciones de otros sectores, como el automotriz, que es el principal importador de metal de valor agregado.

Así, la segunda semana de julio, Economía y la Canacero acordaron medidas para fortalecer el seguimiento a la internación de acero. Estas incluyen fianzas para importaciones temporales, así como 86 fracciones arancelarias de productos siderúrgicos importados para lo que las empresas deben cumplir diversos requisitos.

Ese acuerdo fue bien visto por la IP dado que según el Consejo Coordinador empresarial (CCE) afirmó que es un paso para evitar prácticas desleales en la importación de acero. Y si bien el CEE señaló que la imposición de un arancel como el que solicitaba el gremio acerero era complicado de establecer por la política de apertura comercial.

Sin embargo, entidades como el SAT consideran que el acero subvaluado proveniente de otros países provoca un daño al erario por más de 700 millones de pesos. El SAT tiene tienen identificadas alrededor de 27 empresas las cuales realizan prácticas de comercio desleal y el director del servicio tributario aseguró recientemente que el SAT analizará la manera en que se afecta  la base gravable de la declaración en aduanas, cuando este acero trae un precio muy por debajo del que tiene el mercado.

La suma del metal

Casi al término del primer semestre de 2015, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) contabilizó un daño al erario por más de 700 millones de pesos por la entrada de acero subvaluado.

Empresas que forman parte de la Canacero han señalado que, además de unas 10 mil plazas de trabajo canceladas, peligran inversiones adicionales en el país debido a la entrada de acero de forma desleal .

Mientras el gobierno impone aranceles hasta de 59.7 por ciento a importaciones de azúcares y confitería, en el caso del acero solo las aplica por 2.7 por ciento, aunque pudieran ser hasta de 34.3 por ciento.




[Dé clic sobre la imagen para ampliar]