Mexichem gana la batalla en Estados Unidos

En octubre, la empresa presentó dos procesos legales ante la Comisión de Comercio de Estados Unidos por la competencia desleal en las importaciones gases refrigerantes provenientes de China.
Mexichem Servicios Transformados forma parte de la lista.
Mexichem presentó el procedimiento de emergencia para conseguir que las cuotas compensatorias impuestas sean retroactivas. (Especial)

Ciudad de México

Accival Casa de Bolsa estima que será hasta 2016 cuando la empresa de petroquímica Mexichem empiece a sentir los beneficios del fallo preliminar el Departamento de Estados Unidos al imponer aranceles compensatorios a la importación de gases refrigerantes de China.

Aunque los aranceles impuestos a las importaciones chinas en Estados Unidos ya se aplican, será hasta noviembre cuando se confirme la propuesta preliminar de estos como una medida antidumping. Los aranceles oscilarían entre 16.39 por ciento y 187.48 por ciento según el producto.

En octubre de 2013, Mexichem presentó dos procesos legales ante la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos en contra de las importaciones chinas de gases refrigerantes.

El primer proceso es para la imposición de derechos compensatorios por prácticas de subsidio y el segundo es por prácticas desleales (dumping).

En abril pasado, el Departamento de Comercio emitió la resolución preliminar sobre cuotas compensatorias para las prácticas de subsidio por 16.39 por ciento en promedio y el 22 de mayo el correspondiente a la resolución preliminar por prácticas desleales por 187.48 por ciento.

A partir de que aumentaron de manera "alarmante" las importaciones de gases refrigerantes en aquel país, Mexichem presentó el procedimiento de emergencia para conseguir que las cuotas compensatorias impuestas sean retroactivas.

Accival espera que a partir del segundo semestre de este año mejoren los volúmenes de ventas de la empresa.

Aclara que el principal impacto de la decisión del Departamento de Comercio debería apreciarse para 2016, cuando se renueven los precios contractuales con los fabricantes de vehículos estadunidenses, que representan más de 50 por ciento de las ventas.