Mercados emergentes, ante la fatiga de la montaña rusa

Los precios de los activos se balancean de un lado a otro y los inversionistas se preparan para la próxima gran sacudida vertical.
Un guardia vigila en la Reserva Federal de Estados Unidos.
Un guardia vigila en la Reserva Federal de Estados Unidos. (Kevin Lamarque/Reuters)

La serie de parques de diversiones que empezó a proliferar en todos los espacios abiertos de Londres provocó un fenómeno cada vez más familiar para muchos padres de niños pequeños: la fatiga de las montañas rusas.

Es una sensación que se sintió en todas partes de la ciudad y en otros centros financieros mundiales, pero esto no es un parque de diversiones. Las subidas y bajadas que sufrieron los activos de los mercados emergentes en los últimos seis meses pueden ganar la admiración y reconocimiento de todos, menos de los gruñones empresarios de feria.

Hay pocas razones para pensar que pronto el viaje se va a tranquilizar. La fuerte recuperación del valor de los activos de los mercados emergentes en marzo perdió su impulso en abril. Los precios de los activos se balancean de un lado a otro por ahora, los inversores se preparan para la próxima sacudida vertical.

Al buscar las causas de la volatilidad, es fácil identificar los puntos problemáticos en torno al mundo emergente. Brasil coquetea con la crisis económica y política. Lo mismo o algo similar se puede decir de Venezuela, Ucrania y Sudáfrica. Rusia y China dieron motivo para tener serias preocupaciones. Solo México e India, entre los grandes mercados emergentes, se mencionan de manera habitual en un tono positivo.

Muchos analistas dicen que la percepción de que la cosa en China no fue tan mala como se temía antes está detrás del repunte de alivio que se dio después de las ventas de pánico de los activos de los mercados emergentes a principios de 2016.

“Disminuyeron las preocupaciones sobre una depreciación desordenada del yuan y bajaron las fugas (de capital de China)”, dice Charles Collyns, jefe economista del Instituto de Finanzas Internacionales, un grupo de la industria. “Y los datos de actividad en China empezaron a dar la vuelta.

Pero incluso al tener en cuenta el enorme papel que desempeña China en la economía global y en las perspectivas de los mercados emergentes, tanto para los exportadores de materias primas como de productos manufacturados, una opinión común es que ahora que el segundo trimestre empieza, solo un factor va a determinar los futuros cambios en los activos de los mercados emergentes: la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.

Mark Chandler, director global de operación de divisas de Brown Brothers Harriman, dice que incluso el repunte de alivio del mes pasado tuvo más que ver con la Fed que con China.

“La mayor parte del alivio se dio por un dólar más débil, lo que es importante porque muchos mercados emergentes adquirieron una gran cantidad de deuda en dólares”, dice. “La conclusión es que cuando el dólar estadunidense dé la vuelta, haremos la transición de riesgo a fuera de riesgo. Vamos a decirle a los clientes que tomen sus utilidades”.

Las ventas masivas de activos de mercados emergentes, dice, se alimentaron por el temor de que la Reserva Federal de EU iba a aumentar las tasas de interés cuatro veces este año. Esa suposición fue errónea. Pero los inversores están igual de equivocados, dice, si creen que el banco central solo va a elevar las tasas una vez más o ninguna todo este año”.

“Todo lo que la Fed dijo sugiere que va a continuar con las alzas de tasas a un ritmo gradual”, dice. “Eso le va a quitar brillo a algunos mercados emergentes”.

Simón Quijano-Evans, jefe de estrategia de mercados emergentes de Commerzbank, está de acuerdo en que cualquier cambio en lo que se percibe como una posición débil de la Fed promete darle un golpe a los activos de los mercados emergentes.

“Cualquier decisión de políticas de la Fed, con el tiempo, va a tener un impacto en los mercados emergentes”, dice.

Sin embargo, agrega que gran parte del impacto de las políticas de la Fed y de cualquier otro gran banco central evolucionan en la cantidad de liquidez que inunda los mercados de capital del mundo después de años de políticas monetarias relajadas, incluida la expansión cuantitativa.

Eso ayuda a explicar el aumento del mes pasado de flujos transfronterizos en los mercados emergentes, como por ejemplo Sudáfrica y Brasil, después de grandes ventas masivas a principio del año, a pesar de que no hay una razón creíble para suponer que la crisis política y económica del país está a punto de encontrar una solución.

“No solo son las empresas las que están llenas de dinero en efectivo, también los fondos de inversión”, dice Quijano-Evans. “Tienen tal nivel de máximos históricos de dinero que si enfrentan reembolsos no importa, casi tanto como no importó durante la venta masiva del taper tantrum en 2013”.

El carry —la diferencia entre las tasas de interés que los inversores pueden ganar y lo que pagan sobre el capital que invierten— es tan grande, por ejemplo, en Brasil, donde los activos de renta fija pueden ganar más de 14 por ciento al año, que los inversionistas con alta capitalización en busca de rendimientos están dispuestos a correr los riesgos.

Dice que también ayuda a explicar los recientes altos niveles de demanda de nuevos bonos de emisores africanos y otros aparentemente riesgosos.

Quijano-Evans señala que el petróleo es un motor que divide la suerte de los mercados emergentes, entre los exportadores de materias primas y los que no exportan materias primas. Señala que la reunión de la OPEP y los productores que no pertenecen al cártel, que se tiene prevista para el 17 de abril, es un momento decisivo, pero advierte que no se debe adivinar el camino que seguirán los precios del petróleo.

“El consenso se equivocó en los últimos dos años”, dice, y argumenta por un enfoque “con base en reglas”: cualquier diferencia entre el precio spot y su promedio móvil a 30 días es una razón para mantener una posición sobreponderada (comprar) o subponderada (vender) en los exportadores de materias primas.

Eso suena como una atracción de feria por derecho propio.

2%

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6.9%

Crecimiento de la economía china durante 2015, la peor desaceleración del país en 25 años; en 2014 su expansión fue de 7.3%

14%

Ganancia en activos de renta fija en Brasil; pese a la desaceleración, los instrumentos atraen a inversionistas