Mejora confianza del sector constructor

El índice se ubicó en 50.5 puntos durante el periodo en referencia, prácticamente sin movimiento respecto de la confianza valorada en los primeros tres meses del año.
El Icoco evalúa las dificultades.
El Icoco evalúa las dificultades. (Iram Oviedo/Archivo)

Monterrey

Si bien el Índice de Confianza del Constructor (Icoco), mostró un mejor desempeño en la actividad de las empresas constructoras del país durante el segundo trimestre del año, esta mejora no fue lo suficientemente fuerte como para decir que esta industria ha iniciado su fase de recuperación o expansión, señala la consultoría Bimsa Reports.

El índice se ubicó en 50.5 puntos durante el periodo en referencia, prácticamente sin movimiento respecto de la confianza valorada en los primeros tres meses del año, el Icoco que mide el nivel de confianza de los empresarios de la construcción del país también evalúa los obstáculos que enfrenta el sector.

En este punto, la Encuesta de Coyuntura de la Industria de la Construcción correspondiente al segundo trimestre del año en el tema de licitación y contratación de obra pública, señala que una de cada tres empresas encuestadas considera que favoritismos y componendas es un factor determinante para la asignación de contratos.

Un 26 por ciento de los constructores atribuye a factores políticos la obtención de un contrato para la realización de una obra pública.

La encuesta indica que en la opinión de 6 de cada 10 constructores los favoritismos, las componendas y los factores políticos pesan más que los aspectos estrictamente profesionales.

“En el caso de las obras que ejecuta el sector privado, 2 de cada 3 obstáculos detectados se relacionan con trabas burocráticas, ineficiencia de las autoridades y nuevamente la falta de transparencia”, señala.

En la encuesta se preguntó a los empresarios si han sido sujeto de exigencias económicas o pagos no reglamentados por parte de las autoridades para la obtención de permisos de construcción: el 18 por ciento contestó afirmativamente. Pero lo relevante de este punto es que en el 70 por ciento de los casos, el constructor trasladó al precio final de la obra el efecto de estos pagos indebidos.