Lula, "encarcelado" en el carnaval de Brasil

En un carro alegórico se representó al ex presidente como presidiario en una celda, en la que agarra billetes mientras una agente del FBI lo custodia.
Da Silva tomó gran popularidad de 2002 a 2010.
Da Silva tomó gran popularidad de 2002 a 2010. (Andre Penner/AP)

Sao Paulo

Cuando el carnaval anual de Brasil llegó a su escandaloso final esta semana, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva se encontró en el primer plano de algunas de las celebraciones, pero no de la forma en que al revoltoso socialista le gusta.

En un carro alegórico de la ciudad de Recife, en el noreste del país, uno de los participantes retrató al hombre que dirigió a Brasil durante los años de auge del país de 2002 a 2010 como presidiario en una celda, agarrando billetes mientras una agente del FBI con un látigo lo custodiaba.

Las críticas al líder, alguna vez tan popular, a cuyo gobierno se le atribuye sacar a millones de personas de la pobreza extrema mediante las prestaciones sociales y los aumentos de salarios, llegan a medida que una creciente marea de investigaciones sobre corrupción se acerca cada vez más a su familia y amigos.

Los abogados desestiman las acusaciones de que el Partido de los Trabajadores (PT) aceptó favores de compañías de construcción a cambio de contratos con la petrolera estatal Petrobras como una campaña de difamación.

Pero a medida que las acusaciones se acercan lentamente al ex presidente —él y su esposa Marisa deben comparecer en la oficina del fiscal en Sao Paulo, el miércoles, para dar su testimonio en relación con algunas de las acusaciones— su supervivencia política y la del PT cada vez está en un riesgo mayor. Muchos analistas descartan la posibilidad de que el partido pueda ganar varias elecciones municipales este año y sus planes para preparar su regreso en las próximas elecciones presidenciales en 2018.

“Las posibilidades de que Lula sea candidato en 2018 son muy pequeñas, en realidad ya lo eran antes; ahora, con las acusaciones de corrupción, son incluso más bajas”, dijo Joao Augusto de Castro Neves, de Eurasia Group.

El cambio en las investigaciones de Petrobras hacia Lula da Silva se dan después del arresto de una serie de importantes empresarios y figuras de la coalición gobernante, incluido el ex tesorero del PT Joao Vaccari Neto. El escándalo desestabilizó al gobierno de la sucesora que eligió Lula da Silva, la presidenta Dilma Rousseff, quien enfrenta los procedimientos de juicio político en el Congreso.

Un portavoz de la oficina de la fiscalía de Sao Paulo dijo que a Lula da Silva y a su esposa se les solicitará que presenten su testimonio en relación con un apartamento en la playa que supuestamente renovó una compañía de construcción que está involucrada en el escándalo de Petrobras. Los medios brasileños también informaron que existe una investigación sobre casa campestre que supuestamente utilizó el presidente.

Uno de los abogados de Lula da Silva, Cristian Zanin Martins, dijo que las acusaciones son calumnias. “Ya se presentaron documentos que desestiman cualquier posibilidad de que esas propiedades pertenecieran al ex presidente Lula”, dijo a FT. “Lo que ocurre es que es una campaña orquestada por algunas autoridades a las que les motiva la ideología, y también de algunos sectores de la prensa que quieren arruinar el honor y la imagen del ex presidente Lula”.

Esta semana, Lula apareció en un video para conmemorar el 36 aniversario del partido, reconoció que “es verdad, cometimos errores, y el que comete un error debe pagar”. Pero instó a los leales al partido a cerrar filas en contra de lo que dijo es un ataque de los “conservadores”.

Sin embargo, los analistas dudan en la capacidad del presidente y de su partido para recuperarse, incluso sin las investigaciones de corrupción. Con la economía de Brasil que enfrenta la peor recesión en más de un siglo, los electores buscarán un cambio en las siguientes elecciones. El PT también cuenta con pocos candidatos alternativos a Lula da Silva, una situación en la que no ayuda el desplome en la popularidad de Rousseff.

“El PT fue un partido que se construyó para llevar a Lula al poder”, dijo Neves.

Algunos dicen que es muy pronto para descartar totalmente a Lula da Silva. Sin el surgimiento de líderes alternativos de izquierda en la política de Brasil, Lula puede continuar como la figura más importante de la izquierda en Brasil, dijo Oliver Stuenkel, de la institución académica FGV en Sao Paulo.

“Eso solo cambiará si va a la cárcel o si hay una gran evidencia en su contra”, dijo.

Sin embargo, si resulta culpable, eso puede tener consecuencias para el PT y para Rousseff, algo que posiblemente acelere el proceso de juicio político en su contra, a medida que sus aliados en el Congreso pierdan la confianza sobre su capacidad de protegerlos.

Pase lo que pase, el circo político de Brasil probablemente se mantenga como inspiración para los asistentes al carnaval. Su escuela de samba obligó a Ju Isen, una modelo en el desfile del carnaval de Sao Paulo, a cambiar un ofensivo “tapasexo” —un aparato que cubre las regiones íntimas— en el que pintó la cara de Rousseff junto con una señal de no entrar como forma de protesta.

“No sé por qué lo prohibieron, pero estoy muy enojada”, dijo. “Quiero el juicio político, la gente quiere el juicio político”.