Luego de 12 años, hoy inauguran la autopista Durango-Mazatlán

La obra tiene una longitud de 230 kilómetros, 12 metros de ancho, velocidad de 110 kilómetros por hora, 115 puentes, viaductos y pasos a desnivel, así como 68 túneles.
Archivo Milenio
(Milenio)

Durango

Luego de 12 años de construcción, por fin el presidente Enrique Peña Nieto inaugura hoy la autopista Durango-Mazatlán.

Para concretar uno de los proyectos más ambiciosos y grandes de México, que algunos consideran “de leyenda”, el gobierno federal hizo una inversión de alrededor de 28 mil millones de pesos, equivalentes al presupuesto total que se dio este año a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para infraestructura carretera, que es de 26 mil 234 millones de pesos.

Durante los 12 años que tardó en construirse esta autopista su costo creció 195 por ciento, pues el estimado inicial era de poco más de 9 mil millones de pesos.

En los últimos años se ha anunciado varias veces su inauguración, el ex presidente Felipe Calderón trató de hacerlo bajo su gestión, pero por lo accidentado del terreno no se terminó.

A finales de la administración, Dionisio Pérez-Jácome, el pasado titular de la SCT, dijo que el megaproyecto quedaría listo a principios de este año, pero no fue así; también el ahora subsecretario de Infraestructura, Raúl Murrieta Cummings, afirmó que sería antes del primer Informe de gobierno de Peña Nieto, pero hasta hoy se cumple la promesa.

Hoy entrarán en operación los 80 kilómetros que faltaban —de un total de 230—; se estima que el aforo vehicular diario sea de 3 mil 527 automóviles, con posibilidades de incrementarse 20 por ciento en los primeros cinco años.

La carretera será operada en un principio por Caminos y Puentes Federales, aunque la SCT ya tiene planes de concesionarla.

Es una obra que forma parte de la modernización del eje Matamoros- Mazatlán, uno de los 14 corredores troncales prioritarios de la red carretera nacional.

La carretera Durango-Mazatlán tiene una longitud de 230 kilómetros, con 12 metros de ancho de corona, velocidad de 110 kilómetros por hora, 115 puentes, viaductos y pasos a desnivel y 68 túneles.

La topografía de la región obligó a que la obra presentara una densidad de 70 por ciento de estructuras (túneles y puentes).

El tiempo de recorrido entre las ciudades de Durango y Mazatlán se reducirá de seis horas a dos y media.

Durante la ejecución de la obra se generaron en promedio 4 mil 500 empleos directos y 10 mil 500 indirectos.

Una de las empresas involucradas en el desarrollo de esta obra fue Tradeco, que estuvo a cargo de uno de los tramos más difíciles, el llamado Espinazo del Diablo, en Durango, donde construyó el puente atirantado más alto del mundo, El Baluarte.

Hilario Orozco, vicepresidente de Tradeco, uno de los hombres claves en la construcción de este puente, comentó que fue complicado llegar a los tramos que ganaron en la licitación, que fue el II y el Baluarte, donde tuvieron que hacer 40 kilómetros de caminos de acceso para llegar al frente de trabajo de las 26 estructuras.

“Hay que ver la obra, después de un túnel sigue el puente, van a darse cuenta de que fue un proyecto de magnitudes importantes; en el mundo no hay otro proyecto como éste.”

Recordó que una de las experiencias de la empresa es que tuvo que crear una minicomunidad para sus trabajadores en medio de la nada.

“Nos llevó un año crear la instalaciones para que la gente tuviera donde vivir, un área de esparcimiento, donde comer y lavar; pusimos servicios sanitarios y una planta potabilizadora de agua para que se sintieran en confort.”

El traslado de la comunidad más cercana al lugar de la obra se hacía hasta en cuatro horas; entonces era muy complicado llegar, el trabajador tenía que invertir ocho horas diarias en el recorrido, contó Orozco.

El puente Baluarte tiene un altura de 402.57 metros y una longitud de mil 124 metros, con 152 tirantes de acero que suman mil 174 toneladas de peso y se utilizaron 90 mil metros cúbicos de concreto hidráulico. Alberga cuatro carriles en 20 metros de ancho.

Empleó a mil 500 personas en su máximo nivel de ocupación.

La construcción incluye 15 túneles: siete de cuatro carriles, con una longitud total de 2.36 kilómetros, y ocho de dos carriles, que suman 4.5 kilómetro; asimismo, contempla la edificación de 11 puentes: nueve de cuatro carriles y dos de dos carriles.

Se utilizaron 26 mil 568 metros cúbicos de concreto, alrededor de 20 mil toneladas de acero de refuerzo y mil toneladas de acero de presfuerzo.

Luis Zárate, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, dijo que esta obra representa un orgullo de la ingeniería mexicana, pues su estructura es única.

Si bien aceptó que el proyecto tuvo varios problemas, como la obtención de derechos de vía y el presupuesto, así como los retos que implicaba una zona geográfica muy complicada.

Claves

Beneficios

La nueva vía atraviesa la Sierra Madre Occidental, lo que se traduce en reducción de costos de operación vehicular y en el aumento de la seguridad y el confort en beneficio de 2 millones de personas.

La conexión a la zona comercial e industrial del norte del país con el Pacífico representará mejores condiciones y oportunidades para promover el asentamiento de nuevas empresas.

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