Luchan mineras de oro por brillar ante inversionistas

En cuatro años la onza del metal perdió casi 450 dólares en su cotización.
Trabajos de extracción del mineral.
Trabajos de extracción del mineral. (Shutterstock)

Las empresas mineras de oro esperan que el valor mínimo del metal precioso en cuatro años, que se registró en noviembre, marque el final de un tórrido periodo para la industria y que el panorama sea más brillante en 2015.

Pero muchos inversionistas en oro temen que las empresas mineras todavía tengan puesta demasiada fe en una recuperación cíclica y no realicen los cambios estructurales en el sector para tener una base más sólida.

En 2013, el oro sufrió su primer año “malo” en más de una década, en enero el metal precioso operaba a mil 650 dólares por onza y a finales de año se ubicó en poco más de mil 200 dólares. La mayor parte de 2014 el precio se mantuvo en un rango de entre mil 200 y mil 300 dólares; se recuperó de los niveles mínimos de mil 132 hace dos meses para cerrar en mil 206 a finales de año.

Para los grupos mineros, ese periodo de caídas de los precios tuvo como resultado depreciaciones de miles de millones de dólares de sus activos, enormes pérdidas anuales y una urgente reducción de gastos. Sin embargo, algunos inversionistas expresan su frustración porque las empresas no realizan cambios más drásticos, como la reducción en el número de minas o la búsqueda de fusiones.

Las mineras de oro ya redujeron sus reservas calculadas —el mineral que consideran económicamente viable para su extracción— en respuesta a la caída de precios. Pero muchas reservas no son rentables a los precios spot actuales, de acuerdo con Catherine Raw, gerente de portafolio de BlackRock Natural Resources.

“Este es un enorme reto… hasta que la industria lo acepte, no va a atraer más inversión”, dijo en la conferencia de Minas y Dinero en Londres el mes pasado. “Tenemos que empezar a ver que se tomen decisiones más dolorosas”.

Raw insinúa que algunos de los esfuerzos de reestructuración de las mineras a la fecha son menores de lo que se cree. Por ejemplo, mientras los costos totales de las mineras más grandes de Norteamérica se hunden desde 2011, la causa de esto es la reducción en los presupuestos de exploración y a los menores gastos de capital “sustentable”.

Los costos de operación y el manejo de los costos administrativos en realidad aumentaron, dice.

Otra pesadilla es el estado de los balances de las mineras de oro, que se dan a raíz de sumar 70 mil millones de dólares (mdd) de préstamos durante la última década y los proyectos de financiamiento y acuerdos. La caída del precio del oro redujo el flujo de efectivo de las mineras y el resultado es que para las compañías es más difícil pagar sus deudas.

Algunas empresas “están tan endeudadas que no pueden maniobrar para aprovechar las menores valoraciones”, indica Joe Foster, gerente de portafolio de Van Eck Gold Funds.

Los grupos mineros más grandes contemplan la idea de la reestructuración para aliviar un poco su carga de deuda. AngloGold dio a conocer un plan de reducción de deuda que implica 2 mil 100 mdd de emisiones de derechos y la disolución de fusiones, pero los inversionistas desestimaron la idea pocos días después por la división de sus participaciones.

Barrick Gold, la minera canadiense, vendió unas minas pequeñas y en 2013 recaudó capital para pagar su deuda. También consideró una fusión con la estadunidense Newmont Mining, que incluía un plan de división de sus activos internacionales, pero las negociaciones se cayeron en abril en medio de la aspereza.

Ya sea que las grandes empresas mineras tienen que revisar esos planes en 2015, o vender más opciones de activos, probablemente dependan de que el precio del oro caiga todavía más de su nivel de “piso” actual, de cerca de mil 200 dólares la onza, sugieren los analistas.

Sin embargo, las empresas más pequeñas, algunas de las cuales solo poseen un activo, tienen poco margen de maniobra, ya que no pueden distribuir sus costos administrativos en varias minas.

George Ogilvie, presidente ejecutivo de Kirkland Lake, una minera canadiense, dice: “Creo que vamos a ver más fusiones y adquisiciones… los inversionistas empezarán a exigir que las empresas comiencen a consolidarse”.

De acuerdo con Foster, las ventas de activos de las grandes compañías y los acuerdos de algunos de los mineros con mayor capitalización, significan “un cambio en la forma de la industria”. Algunas de las empresas de mediana capitalización más exitosas, que incluyen a Randgold Resources, que cotiza en Londres y una de las únicas dos mineras de oro cuyas acciones superaron el desempeño del precio del lingote durante el alza de precios del oro, de acuerdo con Investec, ahora hablan de opciones de adquisición.

Joe Wickwire, gerente de Fidelity Advisor Gold Fund, dice que es inevitable la consolidación. “La industria se volverá más pequeña”, afirma. “Hay activos que probablemente funcionen mejor en otras manos”.

Un factor a favor de las mineras de oro es que la caída del precio significa que ahora tienen más campo para el apalancamiento en el desempeño del metal, y pueden superar el desempeño de los lingotes si el mercado sube.

Pero los inversionistas, que colocaron 86 mil mdd en nuevo capital de acciones desde 2002, con base en los cálculos de Investec, quedaron decepcionados por el pobre rendimiento del sector.

En los últimos dos años la capitalización combinada del mercado de las mineras de oro internacionales bajó de su punto máximo de cerca de 260 mil mdd a 80 mil mdd, estima el corredor. Como resultado, aunque el precio del lingote cayó 30 por ciento durante el periodo, el índice FTSE Gold Mines bajó casi el doble de esa cantidad.

Evy Hambro, jefe de inversión de renta variable de BlackRock Natural Resources, dice que las empresas mineras tendrán que trabajar duro para cambiar las percepciones de los inversionistas.

“Tendrán que persuadir a los inversionistas para que vendan sus acciones de Microsoft o Apple y puedan ayudarlos con financiamiento para salir del problema”, dijo en la conferencia Minas y Dinero. “Ese es el mayor reto de la industria”.

30%

Caída en el precio del lingote; bajó la capitalización de 260 mil mdd a 80 mil mdd

86 mil mdd

Capital inyectado por inversionistas para las mineras en 2002